Cultura y Sociedad, Historia 


El Periplo de la Virgen Macarena durante la II República

Hoy, Viernes Santo,como cada año la Esperanza Macarena desfila ante los ojos fervorosos de los sevillanos. ¡Quién iba a pensar en la actualidad que estos mismos piadosos ciudadanos casi la destruyen hasta en dos ocasiones basándose en unas ideas políticas que justificaban la destrucción de un patrimonio artístico religioso de tal calibre y que disfrutaba de una devoción universal!

Esta época tan aciaga para las cofradías sevillanas comienza con la proclamación de la II República el 14 de abril de 1931, en teoría empezaba un período democrático, donde la libertad y la igualdad llevarían a España hacia ese progreso tan necesario para la Nación. Pero desde sus inicios, mayo de 1931, la violencia anticlerical se instaló en varios sectores de la sociedad española;  destruyéndose iglesias, parroquias y conventos.

Más concretamente en Sevilla, la situación política durante el primer gobierno democrático,  una coalición republicano-socialista 1931-1933,  era de una tensión social insostenible. Los ataques a la Iglesia, en general, era algo habitual en la ciudad. Durante estos años se quemó la iglesia de San Julián, abril de 1932, perdiéndose la Virgen y el Cristo de la Hermandad de la Hiniesta. Esta acción es condenada incluso por el máximo responsable del Partido Comunista en Sevilla, el cual muestra su desacuerdo a los ataque a las hermandades de barrio.

Coincidiendo con este hecho, mayo de 1932, se decidió esconder a la Virgen Macarena para protegerla de estos ataques vandálicos. El Hermano Mayor de la época recibió el chivatazo del ataque a tan venerada imagen, decidiendo ponerla a salvo inmediatamente en un lugar insospechado. Se eligió ocultarla en la casa de Victoria Sánchez, limpiadora de la iglesia parroquial de San Gil, en la cual tenía la Hermandad de la Macarena su sede. Aquí pasó una de sus  noches más largas, acostada en la cama de esta humilde mujer, que no sabía de política ni de pistolas, que tanto daño harán a España durante estos años. Finalmente, a los pocos días la imagen volvió a su iglesia, cuando la tempestad había pasado.

Pero  esta Virgen, tan querida por los sevillanos, aún tuvo que esconderse en otra ocasión, coincidiendo con el estallido de la Guerra Civil. El 18 de Julio de 1936 el general Queipo de Llano tomó el control del centro de la ciudad apoyándose en el ejército. Pero en las barriadas obreras del extrarradio, Triana, Macarena, San Marcos, etc, los trabajadores afines a la República se prepararon para resistir a los militares rebeldes. Este fue un día negro para los templos y las cofradías.

Durante este día, varias iglesias fueron arrasadas por la barbarie revolucionaria, como ejemplo se puede citar la de San Julián, quemada por segunda vez, la de Santa Marina o la de San Gil, donde estaba instalada la Macarena. Esta talla de valor incalculable fue sacada de nuevo de su iglesia pocas horas antes, introduciéndola en una furgoneta y tras dar varios rodeos, fue llevada a una casa de la calle Orfila, donde se montó un altar improvisado con madera tosca, flores blancas y velones. Con esta acción se salvaba una de las imágenes más queridas de la Semana Santa de Sevilla.

Como conclusión decir que la Semana Santa durante la II República fue un auténtico desastre para las cofradías. En 1932 solo procesionó la Hermandad de la Estrella, conocida como la Valiente por este hecho. En 1933 es el peor año del siglo XX para las hermandades, ya que ninguna realizó la estación de penitencia, no hay que olvidar que en este año se cumplían diecinueve siglos de la pasión de Cristo. El resto de las estaciones de penitencias, hasta el comienzo de la Guerra Civil, se desarrollaron con relativa normalidad, gracias al giro conservador que dio el gobierno republicano. Por último citar la Semana Santa de 1937, que se recuerda como la más improvisada, ya que se dieron situaciones únicas, como por ejemplo ver desfilar a una hermandad compuesta por nazarenos de otras cofradías, cada uno con sus túnicas pertinentes por falta de gente debido a la guerra.

 

Vía| Diario de Sevilla 

Más Información|  Flórez Aurora, Pasión en Sevilla, Números 1 y 2, Editorial ABC, Sevilla, Noviembre 2007.  Machuca Félix, Pasión en Sevilla, Número 6, Editorial ABC, Sevilla, Noviembre 2007

Imagen| Diario de Sevilla

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