Cultura y Sociedad, Moda 


El pequeño taller artesanal que acabó siendo Loewe

Elegancia, sofisticación, modernidad, tradición a su vez, lujo. Son sólo algunos de los términos que se nos vienen a la mente cuando hablamos de Loewe.

Si en pleno siglo XXI, Loewe es una de las casas de lujo más importantes del panorama internacional, hace poco más de 150 años, no era más que un pequeño taller artesanal situado en pleno centro de Madrid.

Aunque el origen de la marca se remonta a 1846, no sería hasta 1872, cuando el empresario alemán Enrique Loewe Roessberg le diera vida propia a lo que hoy conocemos como Loewe, creando una de las primeras casas de lujo del mundo. Enrique Loewe, impulsaría el éxito del taller mediante creaciones de origen alemán, elegantes y con una alta calidad de los materiales como elemento diferenciador.

Políticos, industriales y aristócratas de la época no tardarían mucho en caer rendidos ante la nueva casa de lujo, llegando incluso a introducirse la marca en Palacio, a través de la Duquesa de la Conquista, distinguida cliente de Loewe. Este hecho llevó a la firma a recibir el título de Proveedor de la Casa Real en 1905, en nombre del Rey Alfonso XIII.

La gran expansión de la firma llegaría a lo largo del siguiente siglo. En la década de los 50 y 60, las oficinas y tiendas Loewe en España se convirtieron en un referente a nivel internacional, gracias a la arquitectura e interiores de Javier Carvajal. Creador para la firma, de escaparates muy teatrales, precursores de lo que hoy conocemos como “visual merchandising”. En los años 70 y 80 se produjo la internacionalización de la firma y se abrieron las primeras tiendas en Tokio, Hong Kong, Londres, París o Dubai. Sería en esa misma década cuando nacería, a manos del artista Vicente Vela, el símbolo abstracto de las 4 eles entrelazadas, que acabaría por convertirse en el emblema de la firma.

En 1996, Loewe fue adquirida por el grupo líder de lujo LVMH, quien le dio mucha más dimensión global, pero sin olvidar su estrategia comercial y de marketing, orientando la oferta hacia las raíces que la hicieron grande en el mundo del lujo, los productos de cuero.
Actualmente, Loewe cuenta con alrededor de 150 puntos de venta en 32 países entre tiendas propias y franquicias. Además, la compañía emplea a más de 1.100 personas en todo el mundo.
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En términos de comunicación, la casa de lujo ha sido protagonista en los últimos años de populares campañas publicitarias. Entre las más sonadas, podemos encontrar la campaña publicitaria “Quizás, Quizás, Quizás de Loewe”. La seducción, seguridad y la autoestima de la campaña, incitan a la compra del perfume en cuestión. Otra campaña, también exitosa de los últimos tiempos, ha sido la del perfume “7”, fragancia inspirada en el universo taurino y cuyo protagonista es el torero Cayetano Rivera Ordoñez. Pero si alguna campaña de Loewe ha creado polémica, esa no es otra que la campaña “Loewe Oro Collection 2012”. Los jóvenes de Loewe formaron parte de una de las campañas más transgresoras de la firma con frases como “estar enamorada es algo superguay” o “es un rollo esto de hacerse mayor”. Más de un millón de visualizaciones en sus comienzos, 800.000 páginas de resultados en Google y trending topic nacional durante los días de su lanzamiento, fueron solo alguno de los resultados de la campaña.

En el presente, Loewe sigue cosechando éxitos, ¿los últimos? Sus recientes aperturas en Milán y en Miami, siendo ésta su primera tienda en Estados Unidos.

Excelentes acciones comunicacionales provocan resultados gratificantes, y no es otro caso, el que Loewe está viviendo.

 

Vía| Loewe

Imagen| chicos loewe

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