Historia 


El pensamiento político durante la Edad Moderna

¿Cuáles son los valores que rigen en la actualidad el pensamiento político? ¿Es acaso la búsqueda del bienestar del ciudadano? ¿Tal vez la búsqueda del enriquecimiento propio? En cada caso dependerá de los valores que conduzcan a cada político en el desempeño de sus funciones. Lo que sí sabemos es el pensamiento político que predominaba durante la Edad Moderna, más bien, la evolución que el pensamiento político moderno experimentó a lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII.

Niccoló Macchiavelli

Niccoló Macchiavelli

El origen del pensamiento político moderno debemos buscarlo en la figura de Nicolas Maquiavelo, defensor de la creación del Estado Moderno. Para este autor, el Estado había surgido porque ofrecía a los hombres la seguridad que necesitaban. Para Maquiavelo el fin justifica los medios, lo que se aplicaba a las relaciones internacionales y al objetivo que debía primar en los diferentes gobernantes, dotar a su pueblo de un gobierno fuerte o lo que en la época se traducía en la monarquía autoritaria. Por otra parte y de forma paralela a esta corriente de pensamiento se desarrolló el Humanismo cristiano. Erasmo de Rotterdam prefería la elección del soberano a la herencia o concebía la República Cristiana como una federación de Estados independientes. Para Tomas Moro, el papel del Estado debía limitarse a la administración y dirección de la economía. En España, la doctrina política que predominó durante los reinados de Carlos V y Felipe II fue la de la monarquía universal o Universitas Christiana, concepto de origen medieval que unía al Papa y al Emperador en un intento de unir a la cristiandad. A finales del siglo XVI se desarrollaron ricas corrientes teóricas en filosofía política: Bodin fue defensor del absolutismo laico y radical ya que defendía la monarquía absoluta como mejor forma de gobierno pero consideraba lícita la desobediencia al soberano que actuase contra la ley natural. Por su parte, el español Francisco Suárez afirmaba que si el Estado existía era por voluntad de los individuos por lo que éstos tenían el derecho de escoger su forma de gobierno.

Luis XIV, el rey Sol. Representante del absolutismo monárquico del siglo XVII

Luis XIV, el rey Sol, representante del absolutismo monárquico del siglo XVII.

Avanzamos a lo largo de la Edad Moderna y llegamos al siglo XVII. Fue éste un siglo en Europa caracterizado por las hambrunas y las malas cosechas que provocaron crisis económicas, todo ello caldo de cultivo para crisis sociales y revueltas campesinas que engendraron crisis de tipo político en un marco de guerras sucesivas. La doctrina predominante en este contexto será el absolutismo monárquico, tanto de tipo religioso como laico. El absolutismo defendía una soberanía monárquica sin límites ni control y reconocía a los súbditos un único derecho, el de obedecer incondicionalmente a su rey. Uno de los principales defensores del absolutismo religioso será Bossuet, el cual defendía el origen divino del poder. Para él, la monarquía era la forma de gobierno más común, antigua y natural, y la autoridad real era sagrada y absoluta. Por el contrario, Hobbes era firme defensor del absolutismo laico y radical, defendía un ateísmo político. De este autor es la famosa frase: homo hominis lupus est o lo que viene a ser lo mismo, el hombre es un lobo para el hombre. El hombre cedía su soberanía individual y su libertad al Estado por medio de un contrato a cambio de que se garantizase la paz y seguridad.

Otra de las corrientes de pensamiento más importante de la época y que cristalizó en Inglaterra fue el liberalismo anglosajón, el cual hundía sus raíces en la Revolución de Cromwell. Este proceso revolucionario culminó con la Restauración de Carlos II y la posterior Revolución de 1688. A partir de esta fecha, Inglaterra y Escocia se establecieron como una monarquía parlamentaria. Hume, uno de los principales teóricos de esta corriente, consideraba que el Estado estaba formado por un grupo de individuos unidos por unas costumbres sociales hechas, no por un contrato del pasado. La sociedad es el lugar donde los hombres se reúnen para satisfacer sus necesidades.

Montesquieu, Voltaire y Rosseau, los tres grandes pensadores de la Ilustración

Montesquieu, Voltaire y Rosseau, los tres grandes pensadores de la Ilustración

Y finalmente, llegamos a uno de los fenómenos culturales más característicos de la Edad Moderna, la Ilustración. Las ideas políticas de la Ilustración defendían los intereses de la creciente burguesía y una de las prácticas políticas que más se extendió por los distintos estados europeos fue la del Despotismo Ilustrado. Este término sintetiza la realidad de la Europa absolutista del XVIII y se caracterizaba por la difusión de los ideales ilustrados, así como la aplicación de una política que buscaba contener los privilegios nobiliarios y eclesiásticos para fortalecer el poder del monarca. Según el despotismo ilustrado la finalidad del Estado era conseguir la felicidad del pueblo pero sin la participación del pueblo en política o todo para el pueblo pero sin el pueblo. Los grandes teóricos del siglo XVIII fueron Montesquieu, Voltaire y Rosseau. El primero aboga por una separación de poderes de modo que el poder ejecutivo, legislativo y judicial no recaigan en las mismas manos. Voltaire desarrolló una obra contradictoria ya que su política es una política de lo cotidiano donde defendía la supresión de la tortura, de la pena de muerte y de ciertos derechos señoriales. El no era un revolucionario pero sí sus ideas. Finalmente, Rosseau fue uno de los pocos teóricos del momento que defendió las ideas democráticas y defensor de la soberanía nacional.

A lo largo de este breve recorrido hemos visto como el pensamiento político de los siglos XVI, XVII y XVIII se encuentra muy ligado a los diferentes tipos de gobierno presentes durante la Edad Moderna, a saber, monarquía autoritaria como la instaurada por los Reyes Católicos en España, el absolutismo representado durante el reinado de Luis XIV de Francia y el despotismo ilustrado presente en los reinados de Maria Teresa de Austria o Catalina la Grande de Rusia.

Vía|TOUCHAR, J., Historia de las Ideas Políticas, 2006

Imagen|Niccoló Macchiavelli, Luis XIVMontesquieu, Voltire y Rosseau

En QAH|La Escuela de Salamanca: ¿origen de la ciencia económica moderna?Crimen atrocissimum: Proceso y castigo en la Edad Moderna

RELACIONADOS