Coaching y Desarrollo Personal 


El “peligro” del amor romántico: que me quieran para quererme

“¡Qué bonito es estar enamorado, qué bonito es el amor!”…¿cuántas veces hemos pensado esto? Muchas veces por haberlo sentido y otras tantas jugando con nuestra imaginación al ver películas, leer un libro u observar a dos personas “tremendamente enamoradas”. ¿Dónde está el problema del concepto del amor romántico entonces? Reflexionemos… ¿me quiero igual cuando estoy sin pareja que cuando tengo a alguien continuamente alagándome, valorándome por encima de todo y de todos, borrando mis defectos? Es en este aspecto donde empieza a tambalearse nuestro amor propio. ¿Es necesario que nos amen para querernos a nosotros mismos?, ¿necesitamos del amor del resto para valorarnos?, ¿qué problema existe con que nos “oculten” nuestros defectos?

Bajo el punto de vista psicológico, cuando amamos dejamos de ser “invisibles” para el resto. Es decir, nos valoramos hasta el sentido de ser únicos, de exaltar el valor propio y, además, de pronto se borran todos nuestros defectos. Pero a veces amamos para sentirnos queridos y acabamos cayendo en el hecho de depender de la otra persona hasta para saber qué calcetín ponernos cada mañana y, que de este modo, todo el mundo nos vea como seres especiales y perfectos.

Existe, por tanto, un incremento de la autoestima (analizada en artículos anteriores) al amar y sentirnos queridos de un modo “idónico” y sin lugar a críticas. No obstante, esta relación tiene matices. Y, es que en la sociedad de hoy en día existe un deseo por sentirnos bien con nosotros mismos de manera individualizada, sí pero… ¿y si encima de esto me quieren? pues muchísimo mejor. Aunque hay un afán enorme por autocuestionarnos día a día, es decir: ¡medimos el amor que damos y cómo lo hacemos! El gran problema viene cuando no sabemos cómo querernos sin nadie que nos diga nuestras virtudes y acepte nuestros defectos, sin alguien que alimente nuestro autoconcepto.

Por tanto y, uniendo el presente artículo con el objetivo de validarnos y superar las inseguridades que puedan surgir a raíz de una ruptura o simplemente por no sentirnos queridos, deberíamos trabajar nuestra autoestima y reconsiderar el concepto de amor. ¿Qué busco cuando quiero pareja: querer, aceptar, crecer con alguien o quererme, aceptarme y que me hagan crecer a mí porque yo no sé hacerlo?
Vía | Illouz, E. (2012). Por qué duele el amor: una explicación sociológica. Madrid: Katz Editores
Imagen| Amor prohibido

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