Cultura y Sociedad, Historia 


El Palacio de Herodes el Grande en Jerusalén

En unas fechas tan señaladas como en las que nos encontramos, inmersos en plenas vacaciones de Navidad, vamos a abordar un tema muy relacionado con esta festividad de marcado carácter religioso, vamos a hablar del Palacio de Herodes en Jerusalén. Este palacio aparece frecuentemente en los belenes cristianos, ya que según la Biblia, de ahí partieron los Reyes Magos, tras un alto en su largo camino, para adorar a Jesús:

Y enviándolos a Belén, dijo: id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore”

(Mateo 2:8)

Estas palabras son atribuidas a Herodes el Grande durante la estancia de los Reyes Magos en el palacio.

Por otra parte, el Evangelio de Mateo también nos aporta indicios de que Jesús estuvo en el Palacio de Herodes, más concretamente, cuando según este evangelio Jesucristo fue conducido ante Poncio Pilato, que residía en dicho palacio:

Muy de mañana, habiendo tenido consejo los principales sacerdotes con los ancianos, con los escribas y con todo el concilio llevaron a Jesús atado, y le entregaron a Pilato”

(Marcos 15:1)

Hasta ahora hemos analizado las noticias que la Biblia nos aporta sobre la conexión entre el palacio y Jesús. A continuación, conoceremos los datos que sobre el Palacio de Herodes nos han aportado la arqueología y Claudio Josefo, historiador judío.

Maqueta del Palacio de Herodes en Jerusalén

El Palacio de Herodes es el nombre con el que nos referimos al palacio-fortaleza, residencia real mandada construir en Jerusalén por Herodes I el Grande, rey de Judea. Este palacio fue la segunda construcción más importante de la ciudad, tras el templo de Jerusalén.

Se construyó entre los años 37 y 4 a. C. y constaba de tres grandes torres en su parte norte, llamadas torre Phasael, nombrada así en honor del hermano de Herodes; torre Hipicus, en honor de un amigo de Herodes; y la torre Mariamme, que llevaba el nombre de la esposa de Herodes. Contaba a su vez con dos alas principales separadas por una plaza porticada a ambos lados, cuyos nombres eran Caesareum y Agrippeum.En cada una de las alas existían salones, baños y habitaciones capacitadas para albergar a cientos de huéspedes. Alrededor del palacio había arboledas, canales, estanques y fuentes de bronce. Según Flavio Josefo el palacio era “una maravilla indescriptible”.

Imagen de una maqueta de las Tres Torres del Palacio de Herodes

Tras la muerte de Herodes el palacio se convirtió en la residencia oficial de los gobernadores romanos (praetorium). Uno de ellos y al que hemos mencionado anteriormente fue Poncio Pilato. Este gobernaba Judea desde la capital de la provincia Cesarea Maritima, en la costa del mar Mediterráneo, a noventa kilómetros de Jerusalén. Pero en tiempo de peligro, por ejemplo, la semana de Pascua, cuando más de dos millones de judíos de todo el Imperio Romano se concentraban en Jerusalén, se traslada a esta ciudad, y más concretamente, al Palacio de Herodes.

El Palacio de Herodes fue mandado destruir por Tito tras la conquista de Jerusalén en el 70-71 d. C. que puso fin a la violenta revuelta que desde hacía cuatro años sacudía Judea. Sin embargo, Tito ordenó dejar en pie únicamente las tres torres del palacio como testimonio de “la fortuna del conquistador” según Flavio Josefo.

Nada queda hoy en día del Palacio de Herodes en Jerusalén a excepción de algunas partes del muro circundante y restos de una de las tres torres.

 

Vía| Editorial la Paz

Más información| FLAVIO JOSEFO, La guerra de los judíos, Madrid, 2001.

Imagen| Las tres torres del Palacio de Herodes, Maqueta del Palacio de Herodes

En QAH| Navidades medievales: liturgia, teatro y arteEl templo del rey Salomón

 

 

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