Derecho Penal, Jurídico 


El oro verde y el delito de hurto en el campo

Denuncian el robo de 30.000 kilos de aceituna en una semana. En una finca de Écija fue sorprendida una cuadrilla de ladrones con más de 1.000 kilos que aún no habían retirado. Este tipo de noticias aparecen frecuentemente en los titulares de los periódicos locales, tratándose de infracciones cometidas en explotaciones en las que difícilmente es posible adoptar medidas eficaces de protección, circunstancia que es aprovechada para la comisión de estos delitos. Delitos que conllevan la causación a sus propietarios de un perjuicio extraordinariamente elevado, muy superior al que corresponde a la mera valoración de los productos sustraídos, siendo causa de una grave sensación de desprotección e inseguridad para quienes los sufren.

Es por ello que nuestros legisladores han tomado por fin cartas en el asunto, la Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo, por la que se modifica la ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, modifica el catálogo de agravantes específicas de los delitos patrimoniales que pasan a ser aplicables a los delitos de hurto y todas las modalidades de robo. El Preámbulo -XIV- de la meritada Ley nos introduce en la modificación del catálogo de agravantes específicas del hurto, también aplicables a los delitos de robo con fuerza en las cosas, y se incluyen los supuestos de aprovechamiento de la situación de desamparo de la víctima, multirreincidencia delictiva, utilización de menores de dieciséis años y comisión del delito por miembro de una organización o grupo criminal, dedicados a la comisión de delitos de la misma naturaleza. La circunstancia nº 4 de la nueva redacción del art. 235.1 CP constituye una novedad de la reforma llevada a cabo por la LO 1/2015, de 30 de marzo, pues no figuraba en el Anteproyecto de Ley, ofreciendo una respuesta al grave problema que plantean actualmente los delitos cometidos en explotaciones agrarias o ganaderas con causación de perjuicios relevantes a sus titulares.

En este sentido, el Artículo Único de la Ley modifica los arts. 234 y 235 del Código Penal. El Artículo Único (ciento quince) modifica el art. 234 CP, que queda redactado como sigue:

1. El que, con ánimo de lucro, tomare las cosas muebles ajenas sin la voluntad de su dueño será castigado, como reo de hurto, con la pena de prisión de seis a dieciocho meses si la cuantía de lo sustraído excediese de 400 euros.
2. Se impondrá una pena de multa de uno a tres meses si la cuantía de lo sustraído no excediese de 400 euros, salvo si concurriese alguna de las circunstancias del artículo 235.
3. Las penas establecidas en los apartados anteriores se impondrán en su mitad superior cuando en la comisión del hecho se hubieran neutralizado, eliminado o inutilizado, por cualquier medio, los dispositivos de alarma o seguridad instalados en las cosas sustraídas.

 

Y en el siguiente párrafo (ciento dieciséis), se modifica el artículo 235 CP donde se recogen una serie de circunstancias cuya concurrencia permite castigar el delito de hurto con la pena de prisión de uno a tres años“se castigará con pena de prisión de uno a tres años cuando lo sustraído se trate de productos agrarios o ganaderos, o de los instrumentos o medios que se utilizan para su obtención, siempre que el delito se cometa en explotaciones agrícolas o ganaderas y se cause un perjuicio grave a las mismas” (art. 235.1.4.º)-. Imponiéndose la pena en su mitad superior (dos a tres años) cuando concurrieren dos o más circunstancias de las previstas en el apartado primero (235.2). Por ejemplo, se aplicaría la pena en su mitad superior si, además de causar un grave perjuicio para la explotación agrícola o ganadera, el culpable hubiera sido condenado ejecutoriamente por al menos tres delitos de los comprendidos en este Título XIII (Delitos contra el Patrimonio y contra el Orden Socioeconómico), se hubieran utilizado a menores de dieciséis años (algo que suele ser frecuente en este tipo de delitos), o bien, pongan a la víctima en una grave situación económica.

Son elementos objetivos del tipo de hurto del 234 CP:
a) Conducta. Los delitos de apoderamiento quedan consumidos cuando se alcanza la disponibilidad de las cosas sustraídas.
b) Inexistencia de fuerza en las cosas.
c) Inexistencia de violencia o intimidación.
d) Objeto material. La cosa que se toma ha de ser mueble, en el sentido de ser susceptible de traslado de un patrimonio a otro.
e) Determinación de valor del objeto material. Resulta del todo imprescindible precisar el valor (cuantía de lo sustraído) de la cosa para determinar si el hecho constituye delito o falta (delito leve). Puesto que el delito de hurto, para la aplicación de la pena de prisión contemplada en el art. 234.1, requiere que la cuantía de lo sustraído exceda de 400 euros; sin exceder de esta cifra se impondrá una pena de multa (234.2), salvo que concurriese alguna de las circunstancias recogidas en el artículo 235. Por ejemplo, si nos encontramos ante el hecho acaecido en la noticia que encabeza el artículo -hurto de aceitunas en una explotación agraria-, se deberá calcular el valor de la aceituna de verdeo conforme a criterios de precio mínimo de campaña por kilo y variedad (picual, arbequina, manzanilla, gordal, hojiblanca, y las 255 variedades cultivadas de olivo que restan) para determinar la cuantía de lo sustraído. Imaginemos que le han sido incautadas al autor por la Guardia Civil 700 kilos de aceituna a un precio que abonan las cooperativas de 0,54 €/kg para la variedad manzanilla y a 1,20 €/Kg para la variedad gordal. Si el hurto fuera de la primera variedad (378 €) nos encontraríamos ante la imposición de la pena contemplada en el 234.2 (multa de uno a tres meses); sin embargo, si fuera de la segunda (840 €) estaríamos ante una pena de prisión de seis a dieciocho meses que contempla el mismo artículo en su apartado primero.

Advertir por último que aquellas almazaras que compren este producto sin las formalidades legales oportunas que establezcan las normativas Autonómicas vigentes en orden a sus competencias en materias de agricultura y ganadería -en los términos de lo dispuesto en los arts. 38, 131, 149.1.11 y 13 de la Constitución Española-, incurrirán en un delito de receptación del 298.1 b); aplicándose la pena en su mitad superior según reza el mismo artículo en su apartado segundo (de dos a tres años de prisión). Estas exigencias legales son, entre otras, la obligatoriedad de aportar relación anual de proveedores al terminar la campaña de molturación, incluyendo la relación de operadores: nombre, número o código de identificación fiscal (NIF/CIF), número de operador y kilogramos de aceituna entregados por cada uno de ellos.

 

Vía| Luis Rodríguez Ramos, Director, Código Penal Concordado y Comentado con Jurisprudencia y Leyes Penales Especiales y Complementarias.

Imagen| Aceituneros

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