Economía y Empresa 


El oro físico como inversión segura

Desde la más remota antigüedad, pocos son los bienes materiales que se han demostrado tan idóneos para mantener y rentabilizar el valor de una inversión como el oro. Es sin duda el rey de los activos reales de inversión, seguido quizá de la plata y los diamantes.

Todo patrimonio bien diversificado, es decir, con activos de baja correlación entre sí que reduzcan al máximo el riesgo total de la cartera, debería distinguir entre activos reales y activos financieros. Y dentro de los activos reales distinguiríamos a su vez entre bienes muebles y bienes inmuebles. Entre los bienes muebles que podemos utilizar para invertir con éxito una parte del patrimonio de nuestros clientes aquellos de mayor solera son el arte, las joyas y los metales preciosos.

 

¿A quién podemos recomendar el Oro?

Dentro de los activos muebles, el oro se configura como el activo idóneo que podemos recomendar a los clientes de perfil conservador, con un horizonte de inversión a largo plazo, alta aversión al riesgo y que buscan estabilidad en su inversión.

¿Dónde adquirir oro físico?

Podemos adquirirlo en cualquier joyería o establecimiento dedicado a la compraventa de oro, pero es necesario tener muy en cuenta el precio de mercado del oro en cada momento, dado que muchos de estos comercios mantienen unos precios superiores, por lo cual habrá de negociarse para no acabar comprando por encima del valor real.

En distintas páginas de internet podremos conocer la cotización de este activo. Por ejemplo en oro.bullionvault.es.

https://oro.bullionvault.es/Precio-del-oro.do

También existen plataformas especializadas como Auvesta, Apmex o Lingoro, en las cuales poder realizar la compraventa.

¿Cuál es la forma estándar de medir el oro?

La forma estandarizada es el Lingote. También conocido como Gold Bar, o Bullion, consiste en la fusión de este metal precioso en un molde rectangular, con un peso de 400 Oz según el standard Good Delivery. En la práctica existen moldes de distinto peso, para facilitar las transacciones físicas. El lingote debe contener grabado el nombre de su fabricante, su pureza y su peso.

La Onza troy es una medida inglesa de peso que se utiliza para el oro, equivaliendo 1 Oz a 31,1035 gramos. La onza general equivaldría a 28,35 gramos, pero se adoptó internacionalmente la Onza troy para medir el peso del oro. Así por tanto, un lingote con el standard Good Delivery pesa 12,4 kg.

La pureza o ley viene determinada por la proporción del oro puro dentro de la aleación del lingote. Se han utilizado diferentes medidas en distintos países y momentos, pero siempre se mide el ratio de oro puro en el conjunto de la estructura o lingote. Una medida utilizada para la pureza del oro y muy conocida es el quilate. Un quilate de pureza de oro equivale a una veinticuatroava parte de la aleación. Así por tanto, si un lingote de oro es de 18 quilates esto significa que 18 de las 24 partes en que se puede dividir el lingote son oro puro. Esto equivale al 75 % del mismo. También se utilizan a nivel legal y en muchos países las milésimas, donde 750 milésimas de ley indican que 750 partes de cada 1.000 son oro puro (75 %).

¿Y por qué no todo el lingote o estructura de oro que compramos es oro puro? Principalmente porque para estabilizar y fundir el oro se pueden utilizar otros metales en el proceso. En joyería es habitual utilizar otros metales como el paladio o la plata, por ejemplo para crear oro blanco. Incluso cuando no se utilizan otros metales, pueden existir impurezas en el oro, para ello se utiliza la media “N” o “de los nueves” (9), mediante la cual una pieza de oro del 99 % de pureza se denominaría como de 2N, y si fuese del 99,9 % sería 3N (se han llegado a crear piezas de 6N).

¿Dónde custodiar el oro físico?

Podemos guardarlo en cualquier lugar que nos resulte seguro, desde luego. Por ejemplo en nuestra residencia en una caja fuerte. También pueden utilizarse cajas de seguridad de las instituciones bancarias y de depósito.

Fiscalidad del oro

Si compramos oro de joyería, debemos pagar el tipo general del IVA (21%).

Si compramos oro de inversión, podremos acogernos al régimen especial tributario previsto para el mismo. Y es que para lograr que el oro se asimile a otros activos financieros o de inversión, la legislación fiscal exime del IVA al mismo cuando los lingotes o láminas de oro adquiridas sean de ley igual o superior a 995 milésimas, y cuyo peso se ajuste a lo dispuesto en el apartado noveno de la Ley del IVA.

¿Qué alternativas existen a la compra y custodia personal del oro físico?

Los operadores Auvesta, Apmex o Lingoro ofrecen además del servicio de compra un servicio de custodia, emitiendo certificados de titularidad que reflejan la propiedad de los lingotes a nombre de su legítimo propietario. Estos certificados por sí mismos pueden utilizarse como medio de intercambio. Existe también un mercado de certificados de oro: por ejemplo, en Bolsa de Madrid se cotiza un certificado de oro referenciado a la Onza troy de Societé Generale.

También pueden utilizarse instituciones de inversión colectiva. Existen ETFs y Fondos de Inversión que se dedican a invertir en oro físico, así como en empresas mineras dedicas a la extracción del oro (con lo cual su correlación con el precio del oro es alta).

Vía| Elaboración propia
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