Cultura y Sociedad, Patrimonio 


“El origen del mundo”, la obra más controvertida de Courbet

"El origen del mundo" obra pintada por Gustav Courbet en 1866.

“El origen del mundo” obra pintada por Gustav Courbet en 1866.

Gustav Courbet pinta en 1866 “El origen del mundo”, pese a que el revelador título de la obra no le viene dado hasta bien entrado el siglo XX. La polémica obra no ha dejado indiferente a nadie a lo largo de su historia; de hecho, desde que fue pintado, el 50% del tiempo ha sido ocultado y la otra mitad se ha admirado y, se admira, en el parisino Museo d´Orsay.

Con el paso de los años y el avance de las investigaciones, hoy pueden desvelarse prácticamente todas las dudas que este cuadro suscitaba. Probablemente, la obra fue encargada por el diplomático turco-egipcio Khalil-Bey, quien en los años 60 del siglo XIX gozó de cierto prestigio en París. Él no sólo encargó esta obra, sino que creó una pequeña colección dedicada al desnudo femenino.

“El origen del mundo”, sin embargo, pasó por otras manos, las cuales siempre ocultaron el explícito desnudo: el anticuario Antoine de la Narde, Ferencz Hatvany e incluso el Ejército Rojo, hasta que Jacques Lacan, el famoso psicoanalista, lo adquirió en 1955.  Lacan volvió a ocultar la obra y a su muerte en 1981 pasó a ser propiedad del Estado francés.

Artísticamente, podríamos definir a Gustave Courbet como el padre del realismo, y para ello no tenemos más que observar con detenimiento “El origen del mundo”. El artista decide mostrar el sexo femenino como no se había mostrado hasta el momento. La retratada aparece recostada sobre una sábana blanca, en actitud relajada y mostrándose ante el pintor, quien la retrata en lo que aún hoy es considerado un alarde técnico, colorístico y lumínico. Para ello, el torso de la mujer es la diagonal que corta el lienzo, quedando en primer plano la vulva de la retratada, desde el cual parte el citado escorzo en el que Courbet decidió situar a su modelo. Que el artista haya obviado de la composición las piernas, los brazos y la cabeza de la modelo enfatiza aún más la sensualidad y el morbo de la obra,. Courbet se toma la liencia de describir anatómicamente el sexo y la sexualidad femenina, desprovisto de cualquier tipo de excusa para tal retrato: no hay rostro, no hay cuerpo entero. La perfecta carnación y la pincelada amplia y sensual, permite que hoy podamos definirla como pintura carnal.

Portada del "Paris Match" en el que se presenta el posible rostro de la protagonista de "El origen del mundo".

Portada del “Paris Match” en el que se presenta el posible rostro de la protagonista de “El origen del mundo”.

Pero, ¿quién es la retratada? ¿Cuál es el rostro que se nos oculta? Muchos especialistas apuntaban a Joana Hiffernan, amante del artista, como la modelo del peculiar cuadro. En el año 2010 apareció un lienzo, que un coleccionista particular compró en un anticuario parisino: este pequeño cuadro podría representar el rostro de la mujer retratada en “El origen del mundo”. Sin embargo, aún es pronto para determinar si efectivamente se corresponden rostro y cuerpo o no. Tras un siglo de vergüenzas, la turbia mirada ha dejado paso al arte con mayúsculas para devolverle la que es su plaza segura desde 1995, el Museo de Orsay de París.

Vía| Musèe d´Orsay, El País.

Imagen| Culturamás, ABC.

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