Cultura y Sociedad 


El origen de la prensa amarilla

Hoy en día hablamos de prensa amarilla o de amarilismo para definir aquellas prácticas periodísticas guiadas por el sensacionalismo. Pero, ¿cuál es el origen del término y de este tipo de hacer periodismo? Para saberlo hay que remontarse al siglo XIX en Estados Unidos. Allí dos magnates de la comunicación, William Hearst y Joseph Pulitzer, competían por ser líderes en tirada y número de lectores con sus periódicos New York Journal y New York World respectivamente. En esta batalla por captar la atención del gran público, ambos recurrían a informaciones de sucesos, crímenes o adulterios y le daban un trato sensacionalista a las noticias.

El origen del término “prensa amarilla” para definir este nuevo modo de hacer periodismo más preocupado por la venta de ejemplares que por un firme compromiso con la verdad está en una viñeta que nació en el periódico de Pulitzer, pero que apareció alternativamente en ambas publicaciones. Se trata de un niño vestido de amarillo que se llamaba Yellow Kid, obra del dibujante Richard F. Outcalt. La inclusión del color amarillo en la prensa era un avance tecnológico. Las historias de este personaje desarreglado que solía llevar una frase impertinente en su camisa amarilla tuvieron un gran éxito. Tal es así que, en una ocasión en que su dibujante fue fichado por Hearst para el Journal, Pulitzer contrató a George Luks para hacer una segunda versión de la tira. Durante un tiempo, las historias del niño amarillo fueron publicadas a la vez en los dos grandes periódicos.

El color de la camisa de Yellow Kid es el que da nombre al tipo de periodismo que practicaban los diarios de estos dos grandes magnates de la comunicación a finales de siglo XIX en Estados Unidos. Desde entonces, se asocia el término “prensa amarilla” con el trato sensacionalista de las informaciones en los medios de comunicación. Se cree que fue el periódico competidor New York Press el que acuñó el término para definir las prácticas profesionales que caracterizaban a los diarios de Hearst y Pulitzer en aquella época.

Vía| Planeta Sedna

Más información| Ciberniz

Imagen|Ciberniz

RELACIONADOS