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El nuevo régimen de caja en el IVA (I): Introducción

El entorno en el que se encuentran los jóvenes Empresarios, especialmente dramático durante la crisis, que ha provocado una caída de más del 30% del número de ellos desde 2007,  sin duda justifica la necesidad de acometer una reforma tan necesaria y reclamada por pymes y autónomos, como la que nos ocupa , el nuevo régimen de criterio de caja en el IVA (en adelante RECC, Ley 14/2013, de 27 de septiembre, de apoyo a los emprendedores y su internacionalización). La medida permitirá a las pymes y autónomos que se acojan al nuevo sistema pagar el IVA de las facturas que tengan pendientes cuando las cobren y no cuando las emitan, como estipula el régimen de devengo aplicado exclusivamente hasta ahora.

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Esta reforma, amparada en la propia normativa y regulación comunitaria, ha permitido a los Estados Miembros establecer un régimen optativo, que se conoce como criterio de caja doble (Artículo 167 bis de la Directiva 2006/112/CE, del Consejo, de 28 de noviembre de 2006, relativa al sistema común del impuesto sobre el valor añadido, precepto que resulta de aplicación desde el pasado 1 de enero de 2013.) con la finalidad de ayudar a  paliar los problemas de liquidez y de acceso al crédito de las empresas tienen en estos momentos.

Según la ley contra la morosidad, las compañías deben afrontar sus deudas en un plazo máximo de 60 días y las Administraciones, en 30. Al bajar a la realidad, el sector público dilata sus pagos hasta los 144 días, un plazo que en el privado es de 85, de acuerdo a la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA).

Sin  duda la reforma es importante en la línea de intentar favorecer el crecimiento, no solo coyuntural sino estructural del entorno empresarial, y a la reactivación económica, buscando fortalecer el tejido empresarial de forma duradera.

Analicemos pues el  nuevo RECC, ¿en qué consiste realmente?

¿EN QUE CONSISTE EL RECC?           

 Este régimen retrasa el devengo y con ello la declaración e ingreso del IVA repercutido hasta el momento del cobro a los clientes del sujeto pasivo aunque se retardará, igualmente, la deducción del IVA soportado en sus adquisiciones hasta el momento en que efectúe el pago a sus proveedores (criterio de caja doble); todo ello con la fecha límite del 31 de diciembre del año inmediato posterior aquel en que las operaciones se hayan efectuado.

A él podrán acogerse los sujetos pasivos cuyo volumen de operaciones durante el año natural anterior no haya superado los 2.000.000 €, excluyéndose aquellos  sujetos pasivos cuyos cobros en efectivo respecto de un mismo destinatario durante el año natural anterior superen la cuantía de 100.000 €.

Decimos que retrasa el devengo  del IVA, pues este se produce en el momento  de la entrega del bien o prestación del servicio, sin tener en cuenta cuando se produce el pago del precio salvo en el caso de los anticipos. El aplazamiento del pago no tendrá incidencia ni en el ingreso del IVA ni en el derecho a su deducción

En el régimen especial del criterio de caja, el devengo se produce en el momento del cobro y, de forma paralela, el derecho a la deducción nacerá con el pago, en ambos casos con la fecha límite del 31 de diciembre del año inmediato posterior al que se realice la operación.

REQUISITOS

Así pues intentemos responder a las preguntas o interrogantes más comunes que los posibles beneficiarios de este régimen pueden plantarse.

¿Quienes pueden acogerse al régimen RECC?

Dos son los requisitos exigidos: volumen de operaciones referenciado al año natural anterior y ser un régimen voluntario, por lo cual, es preciso optar por el mismo.

¿Como calcularemos el volumen de operaciones?

Se entenderá por volumen de operaciones el importe total, excluido el IVA y, en su caso, el recargo de equivalencia y la compensación a tanto alzado, de las entregas de bienes y prestaciones de servicios efectuadas por el sujeto pasivo durante el año natural anterior, incluidas las exentas.

No se tomarán en consideración:

– Las entregas ocasionales de bienes inmuebles;

– Las entregas de bienes de inversión;

– Las operaciones financieras y operaciones exentas relativas al oro de inversión no habituales.

Las operaciones se entenderán realizadas cuando se produzca o, en su caso, se hubiera producido el devengo del IVA, si a las operaciones no les hubiera sido de aplicación el régimen especial del criterio de caja.

En el supuesto de que el sujeto pasivo hubiera iniciado su actividad económica el año anterior en un día distinto del 1 de enero el importe del volumen de operaciones deberá elevarse al año, y si el inicio se fuera a producir en el mismo año 2014, podrá también aplicar el RECC.

En el año 2015 continuará tributando con el criterio de caja si en el 2014 el volumen de operaciones no supera los 2.000.000 €, los cobros en efectivo respecto de un mismo destinatario no superan la cuantía de 100.00 € y no renuncia al régimen.

2) La opción por el RECC deberá ejercitarse al tiempo  de presentar la declaración de comienzo de actividad, o bien, en la declaración censal durante el mes de diciembre anterior al inicio del año natural en que deba surtir efecto.

La opción se entenderá prorrogada salvo renuncia.

RENUNCIA 

 También mediante presentación de la correspondiente declaración censal en el mes de diciembre anterior al inicio del año natural en el que deba surtir efecto. La renuncia tendrá una validez mínima de 3 años.

Cumplidos los dos anteriores requisitos, la siguiente pregunta que nos hacemos es, ¿a qué tipo de operaciones se aplica? Lo explicaremos en el siguiente post de la serie.

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