Cultura y Sociedad 


El Nihilismo, un camino hacia lo inexistente

“Se revelaba la verdadera naturaleza del presente: era todo lo que existe, y todo lo que no fuese presente no existía. El pasado no existía. En absoluto. Ni en las cosas, ni siquiera en mi pensamiento. Por supuesto, sabía desde hacía mucho tiempo atrás que el mío se me había escapado. Pero hasta entonces creí que se había apartado simplemente fuera de mi alcance. Para mí el pasado sólo era un retiro, otra manera de existir, un estado de vacaciones y de inactividad; al terminar su papel, cada acontecimiento se acomodaba juiciosamente en una caja y se convertía en acontecimiento honorario; tanto cuesta imaginar la nada. Ahora sabía: las cosas son en su totalidad lo que parecen, y detrás de ellas… no hay nada.”

J. P. Sartre; “La Naúsea” (1938)

Si hay un término/concepto que ha saltado desde la filosofía al acerbo del lenguaje más cotidiano es “Nihilismo”. El término nihilismo, procedente del latín “nihil” (“nada”), se suele usar para designar la corriente filosófica basada en la completa negación de cualquier sentido o finalidad concreta que se le quiera dar a la existencia humana. Pero no hay que perder de vista como el concepto de nihilismo ha ido evolucionando en el tiempo, principalmente durante los dos últimos siglos, donde su esencia conceptual ha ido variando desde las primeras desconfianzas hacia las verdades absolutas y las rebeliones contra la moral establecida (con un innegable componente de crítica social) hasta convertirse en un más que popular leiv motive de la época contemporánea, donde su “popularidad” no ha hecho más que crecer.
Pero esta esencia del concepto sería un reduccionismo ya que como señaló Franco Volpi, “el nihilismo no es tanto un oscuro y tenebroso experimento de intelectuales, sino que forma parte ya del aire mismo que respiramos”. Una cosa que siempre me ha llamado la atención del Nihilismo es como ha saltado del mundo puramente conceptual a la categoría estética. Está claro que debido a lo desmesurado de sus consecuencias el nihilismo ejerce un poderoso atractivo sobre los creadores en todos los órdenes culturales o filo culturales, desvirtuando su origen filosófico-vital.
Quizás se podría considerar que el germen de los primeros nihilistas son probablemente los sofistas griegos que vivieron hace 2.500 años, los cuales usaban sus habilidades oratorias y el discurso argumentativo para desafiar los valores sobre los cuales se posaban las creencias diarias, mostrando el primer conflicto entre las creencias místicas tradicionales y las ideas racionales y escépticas del mundo natural. Fue tan básico como la diferencia entre una percepción del mundo basada en las emociones y otra en el pensamiento. Debido a que los sofistas desafiaron las creencias establecidas, a menudo eran condenados por las autoridades públicas y los críticos como corruptores de la moral o algo peor. Curiosamente 25 siglos más tarde algo similar a lo que sucederá en el Siglo XIX en Rusia donde se aplica el término nihilista a los jóvenes radicales que repudiaban el cristianismo y consideraban a Rusia como una sociedad atrasada y opresiva a la que había que transformar mediante la revolución (un claro ejemplo podría ser el revolucionario y un filósofo socialista Nikolai Chernishevski).

Pero será la acepción que Nietzsche imprime al concepto la que resulta decisiva para la comprensión del proceso que denota. A partir de ahí, el vocablo “Nihilismo” no tendrá un estatuto de mero anti-valor, sino que más bien remitirá al derrumbe de todos los conceptos que tenían poder normativo sobre la vida humana y sobre el mundo, implicando una pérdida de todo aquello capaz de establecer un orden incluso de proporcionar un sentido. Pero no hay que confundir el nihilismo como esencia de conceptos tales como pesimismo o escepticismo. ¿Pero qué es ser nihilista actualmente? ¿El grupo de Rock Nirvana es nihilista? ¿La película “Blade Runner” rezuma filosofía nihilista? ¿Quizás la novela de Breston Ellis “Menos que cero”? Lo que parece claro es que actualmente el nihilismo o lo que se entiende por nihilismo ha impregnado cualquier aspecto de la vida cultural de la sociedad Occidental. Cada vez que hay algo negativo, siniestro o problemático, no hay analista o intelectual que no recurra a esta categoría. Podrías decir que se utiliza para explicar lo negativo que caracteriza a nuestro mundo (o positivo, según la escala de valores aplicada). Tiene un sentido múltiple y por eso necesita un análisis filosófico, sin categorizarlo dentro de una escala ética o moral, abstrayendo su valoración.
Se podría decir que uno de los aspectos que hacen al Nihilismo tan fascinante es como su concepto ha conseguido tener la extraña dualidad de ser al mismo tiempo filosofía y estética, esencia y forma, o haciendo un símil con el mundo de la pintura, forma y color, lo cual hace que sea una categorización formal y de contenido sumamente interesante, ya que ha traspasado el mundo de las ideas para conjugarse de una manera realmente sorprendente en el ámbito de la estética, descosiendo los límites del pensamiento.

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