Economía y Empresa 


El negocio de la industria musical

Pocas industrias han experimentado una evolución y un cambio tan extremos en los últimos años como la industria de la producción y distribución musical. El negocio de la música ha sido analizado desde infinidad de puntos de vista y ha ocupado un lugar primordial en los libros de estrategia empresarial: se han estudiado todas y cada una de sus reacciones debido a que cualquier innovación tecnológica ha incidido sobre su funcionamiento.

En 1999 la aparición de Napster provocó uno de los fenómenos más llamativos de la cultura digital que aún hoy hace temblar a la industria musical; se trataba de un sencillo programa de intercambio entre discos duros en el que se dio una relación usuario-usuario —conocida como peer to peer o P2P— que incentivó el intercambio de archivos MP3. El exitoso Napster fue calificado de piratería digital, pero las redes P2P siguieron su imparable camino de popularidad, llegando a contar en 2002 con 90 millones de usuarios: el soporte perdió su valor emocional y los consumidores dejaron de establecer lazos afectivos con la música.

internet radio zps61771da8 750x600Curiosamente la primera empresa que logró establecer un consenso entre los agentes de la industria nada tenía que ver con el mercado de la música: fue Apple, en abril de 2003, la que mediante el lanzamiento del reproductor iTunes consiguió moldear lo que se convertiría en el nuevo negocio en formato digital. Sólo durante la primera semana iTunes vendió un millón de canciones, y su popularidad es tal que en la actualidad el 60% de las ventas totales de música digital son originarias de esta plataforma.

Siguiendo este modelo de descarga ‘a la carta’, otras empresas consiguieron acceder al mercado digital a través de la tecnología streaming. La aplicación sueca Spotify es el principal referente en esta nueva oleada de servicios que, alejándose del concepto de propiedad que propone iTunes, ofrecen a los usuarios la disponibilidad de acceder a un catálogo de música formado por millones de canciones, en cualquier momento y a través de casi cualquier dispositivo. Spotify cuenta con seis millones de suscriptores de pago y compite con otras compañías como la norteamericana Rdio (fundada por los creadores de Skype) o la francesa Deezer.

Gracias a la aparición de la tienda iTunes y a los servicios de suscripción en streaming la industria global ha ido en aumento hasta lograr en 2012 un ligero incremento del 0,3% en sus ingresos tras varios años de agonía; todo parece indicar que, por fin, la industria musical avanza por el mismo camino que los consumidores. Para conseguir mayores fuentes de ingresos el negocio se ha diversificado en diferentes áreas:

  • Descargas: crecimiento en la oferta de canciones, álbumes digitales e introducción del precio variable.
  • Incremento de los servicios de streaming financiados por publicidad.
  • Alianzas con los proveedores de servicios y operadores de móviles.
  • Suscripciones a servicios de música asociados a dispositivos.
  • Apoyo a los artistas en la venta directa, merchandising y entradas a conciertos.
  • Rentabilización de los videos musicales en internet.

A pesar de ello, existen importantes barreras al crecimiento como la piratería digital o la resistencia del consumidor a realizar pagos por internet. El artista se enfrenta a un mundo nuevo en el que su beneficio ya no está ligado a la realización de una copia, sino que debe lograrse por distintas vías: descargas, servicios en streaming, conciertos o festivales, mecenas basados en intereses publicitarios, servicios adicionales a sus fans o cualquier otro modelo que la industria sea capaz de inventar; el camino no resulta fácil, pero en ningún momento de nuestra historia los artistas han tenido tantas herramientas en sus manos para darse a conocer.

El futuro de la industria discográfica estará ligado a la habilidad de los directivos de las compañías para lograr una posición de sostenibilidad competitiva en el nuevo entorno tecnológico; nos encontramos ante el mejor canal de distribución jamás diseñado por la mano del hombre, y la clave está en ser capaz de generar valor a través de un modelo de negocio creativo que logre hacer rentable el mercado a medio y largo plazo.

Vía|Prácticas emergentes y nuevas tecnologías: el caso de la industria de la música digital en España

Más información| Informe sobre música digital, Cambios en la industria musical, Musica digital, ¿una industria rentable?, El streaming de música

Imagen| Música 

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