Historia 


El movimiento obrero en España

HISTORIOGRAFÍA TRADICIONAL vs ACTUAL

Buena parte del corpus historiográfico español sobre el movimiento obrero ha ignorado la definición de obrero y movimiento obrero, y creo que es importante incidir en ello antes que nada. Empecemos diciendo que buena parte de las personas que trabajaban en la España del siglo XIX no se consideraban trabajadores, ya que no contaban con los derechos y libertades que tendría un trabajador. La historiografía tradicional pensaba que lo más lógico y natural era que todos los obreros acabaran siempre participando en las movilizaciones del movimiento obrero, pero lo cierto es que la movilización, ni en sus mejores momentos, llegó a interesar al 50% de los obreros.

Famosa imagen representativa del movimiento obrero

Famosa imagen representativa del movimiento obrero

Además, no todo conflicto laboral entra dentro de las luchas de los movimientos obreros, ya que se tienen que tener en cuenta una serie de requisitos previos. Por otra parte, buena parte de esta historiografía tradicional asociaba conflictos laborales y movimiento obrero indiscutiblemente, cosa que ya no es así en la actualidad. Por poner un ejemplo en el caso español, hay que decir que hubo una cierta defensa de los antiguos gremios artesanales en el siglo XIX, abolidos en esa atropellada transición al liberalismo de 1808-1814. En nuestro país, sobre todo en los condados catalanes, hay un movimiento de resistencia artesana a la abolición de los gremios, participando maestros, oficiales, y aprendices, y esto siempre fuera de los márgenes del movimiento obrero. Por lo tanto, podemos decir que quienes participaron en el movimiento obrero español hasta principios del siglo XX no eran los trabajadores industriales, en su mayoría, sino los vidrieros, zapateros, carpinteros, ebanistas…

CARACTERÍSTICAS DEL MOVIMIENTO OBRERO ESPAÑOL

Grosso modo, las características particulares del movimiento obrero español son:

  1. Es un fenómeno especialmente urbano hasta principios del siglo XX.
  2. Es un movimiento local o regional, no dándose la primera organización nacional (la primera internacional en España) hasta 1870, 30 años después de los primeros sindicatos.
  3. Es un movimiento pequeño y débil en comparación con otros movimientos obreros existentes, ya que a principios del siglo XX solo había 171 000 trabajadores sindicados, en comparación con los más de 2 millones de Gran Bretaña, por ejemplo.
    María Cristina de Borbón Dos Sicilias

    María Cristina de Borbón Dos Sicilias

PRIMEROS SINDICATOS Y CONSOLIDACIÓN OBRERA

Los sindicatos en España surgen en el año 1840, en el contexto de la regencia de la reina María Cristina. Mientras que los gobiernos liberales no legalizaban los sindicatos, pero los toleraban, los gobiernos conservadores no solo no los legalizaban, sino que los prohibían y perseguían. Por eso, no es de extrañar que la primera asociación sindical, la Asociación de tejedores de algodón de Barcelona, surgiera en periodo de gobierno liberal. En el mal llamado periodo del bienio progresista (1854-1856, también había conservadores en el gobierno) se da la consolidación del movimiento obrero, debido a la aparición de las primeras federaciones de sociedades obreras en Barcelona. Sus objetivos eran la defensa del derecho de asociación y la creación de jurados mixtos para negociar las condiciones laborales: horarios, salarios, incorporaciones de nuevas máquinas…

Fotografía de Mijail Bakunin

Fotografía de Mijail Bakunin

NUEVAS CORRIENTES DEL MOVIMIENTO OBRERO

A mediados del siglo XIX, los obreros españoles no se preocupaban por el voto, ya que los progresistas representaban a los obreros y defendían sus derechos, por lo que no necesitan intervenir en la política. Sin embargo, a partir del fracaso de la ley de reconocimiento de las asociaciones obreras del bienio progresista, los conservadores fueron ganando mucho poder, persiguiendo las asociaciones. Después del bienio, los conservadores toman el poder y los obreros, decepcionados con los progresistas, se dan cuenta de que tienen que tomar parte en la política para representarse a sí mismos. Entre finales de las décadas de 50 y 60 aparecen nuevas corrientes dentro del movimiento obrero, teniendo en común que critican el sindicalismo existente, al que tachan de ineficaz y proponen nuevas soluciones a los conflictos laborales.

  1. En primer lugar, encontramos a los cooperativistas, que defendían la creación de propias fábricas obreras en las que se repartían mutuamente los beneficios para conseguir la extinción de las fábricas capitalistas.
  2. En segundo lugar, encontramos a los bakunistas, que defienden la necesidad de una revolución absoluta socioeconómica para establecer un nuevo orden aprovechando el caos que provocaría esa revolución. Este es el origen del anarquismo español, ya que los primeros anarquistas se llamaban bakunistas, por ser seguidores de Bakunin. De hecho, el anarquismo español fue uno de los más importantes de Europa.
  3. En tercer lugar, encontramos a los marxistas. Se diferenciaban de los anarquistas en que creían que había que crear un partido político obrero que llegaría al poder gracias a los masivos votos de los obreros una vez que se consiguiera el sufragio universal. Una vez en el poder, instalarían la dictadura del proletariado, creando las condiciones de vida perfectas para los obreros desde arriba.
    Manuel Azaña

    Manuel Azaña

DURANTE EL SIGLO XX ANTERIOR A LA GUERRA CIVIL

A partir de la crisis de 1898, hay una serie de oleadas huelguistas obreras que abarcan todo el país. Hay ciertas épocas, como la primera guerra mundial (sobre todo 1914, 1917 y 1918) en la que las organizaciones se multiplican, de tal manera que se llama trienio bolchevique al periodo 1917-1920 por la popularidad de la revolución comunista soviética en España. Durante la dictadura de Primo de Rivera, se pusieron en práctica algunas medidas impartidas por la Italia de Mussolini, persiguiéndose a las organizaciones sindicales anarquistas menos la UGT, o ilegalizándose las huelgas y la CNT.

Durante la segunda república, el PSOE gana las primeras elecciones al ser el partido más votado, pactando con los republicanos de centro izquierda de Manuel Azaña. En este momento, Largo Caballero es el Ministro de Trabajo, centrado en crear leyes laborales. Mientras que los anarcosindicalistas vuelven a la luz y llegan también al millón de afiliados, el partido comunista está luchando por ganar influencia, pero no lo consigue hasta 1934. En este año pasan unas cuantas cosas, como que el gobierno de coalición se rompe porque los de izquierda están reprimiendo duramente los movimientos obreros. Esto sucede también porque las leyes que el PSOE quería aprobar fueron frenadas por los republicanos de izquierda. Cuando en 1934 ganan los conservadores y cortan las leyes obreras, los obreros empiezan a estar descontentos con la República y se van a pasar a opciones más radicales.

En colaboración con QAH| Historiae Heródoto

Vía| CARR, Raymond (2006): España 1808-1975. Editorial Ariel Historia, Barcelona; DE FELIPE, Jesús (2012): Trabajadores. Lenguaje y experiencia en la formación del movimiento obrero español. Genueve ediciones.

Imagen| Movimiento obrero; María Cristina de Borbón Dos Sicilias; Mijail Bakunin; Manuel Azaña

En QAH| La I Internacional (I): el germen; Los orígenes del Primero de Mayo

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