Patrimonio 


El movimiento en la pintura (I)

El movimiento siempre se ha considerado una de las cualidades principales del arte y particularmente del dibujo y la pintura. Para transmitir la cualidad de movimiento  en una imagen, que es por definición estática, los artistas se han servido  de los elementos que componen la obra bidimensional como son el color, la luz, la composición y la profundidad.

Conscientes de la cualidad fija de la pintura, algunos artistas intentan romper la inmovilidad, ya sea incorporando mecanismos móviles al soporte plano, o bien, experimentando con la teoría del color y la composición geométrica, como el Op Art, que genera sensaciones de movimiento desde la pintura, y que evidentemente existen sólo en el ojo del espectador.

Uno de los desnudos de Miguel Ángel

Uno de los desnudos de Miguel Ángel

Ya en las primeras reproducciones de arte rupestre en Lascaux o Altamira se hace notable la sensibilidad del artista en su interés por representar el movimiento y la vida. Más adelante, un Miguel Ángel centrado fundamentalmente en la representación de la figura humana, estudia los problemas de movimiento y composición exaltando por igual la fuerza física y la espiritual. El movimiento, los escorzos, la expresividad, la fuerza dramática que desprenden sus desnudos son realmente únicos.

Duchamp sin embargo, ya a comienzos del siglo XX, mostró la idea de movimiento mediante imágenes superpuestas sucesivas, similares a la superposición de fotografías. El primer intento de esta línea es Joven triste en un tren y más adelante Desnudo bajando una escalera. La superposición de cilindros, conos, esferas, líneas y rayones, provocan el efecto visual de “movimiento” en esta composición. Además, el título mismo nos indica que en esta obra debemos buscar un cuerpo dinámico. La interpretación de ese cuerpo humano como una máquina en movimiento es una idea puramente futurista, en la que el desarrollo de la cronofotografía y los comienzos de la cinematografía tuvieron mucho que ver. Desde la pintura, esta obra hace algo que también hizo la fotografía científica: la búsqueda de un análisis meticuloso del movimiento de un cuerpo en el espacio, descomponiendo las imágenes de su trayectoria para así representar en términos plásticos el tiempo como fenómeno físico.

Desnudo bajando una escalera, 1912

Desnudo bajando una escalera, 1912 y una foto de Marcel Duchamp

Al igual que él, muchos artistas se basaron en diferentes técnicas para transmitir ese sensación de movimiento que sólo existe en nuestros cerebros. Sin embargo, el italiano Rino Stefano Tagliafierro va más allá con su pieza  Beauty (Belleza). Se trata de una colección de 116 cuadros que cobran vida en un vídeo de animación de casi 10 minutos. Cada pintura original se transforma en un instante de movimientos leves y suaves; en una visión acompañada de voces corales y sonidos de la naturaleza. Los personajes respiran lentamente, inclinan la cabeza relajados o sonríen. Con todo ello este director consigue plasmar  la fuerza expresiva de los gestos presentes en la inmovilidad de los lienzos.

 

Vía| PortaldelarteUndostreschocolateingles

Más Información| Queescultura

Imagen| Miguel Angel, Duchamp

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