Economía y Empresa 


El Modelo Gordon-Shapiro.

Para tomar una correcta decisión de inversión en el mercado de acciones, es decir, comprar, vender o mantener una acción cotizada, es necesario poder comparar el precio de mercado de dicha acción, es decir, su cotización, con un precio objetivo.

Y es que sin comparar la cotización con un referente teórico, seremos incapaces de estar en disposición de afirmar si la acción está cara o barata. Los inversores que utilizan el análisis técnico deducen si las acciones están caras o baratas comparando con series de precios históricas. Pero el precio de mercado puede no corresponderse con el precio “real” y objetivo de dicho valor. Por ello, los inversores que utilizan el llamado análisis fundamental se guían por la relación entre el precio de mercado y el precio que objetivamente correspondería a la acción según los resultados y el balance de la empresa.

BOLSA MADRID

En este artículo vamos a examinar uno de los modelos de valoración de acciones que utilizan los inversores que se guían por el análisis fundamental de valores: el modelo Gordon-Shapiro. Su nombre se debe a los economistas que lo desarrollaron, Myron J. Gordon y Eli Shapiro.

El modelo es una evolución del tradicional modelo de flujos de caja descontados y se basa en el cálculo con dividendos crecientes a tasas constantes. Se obtiene el precio teórico de la acción calculando el valor actual de los dividendos estimados futuros, suponiendo que los dividendos tendrán un crecimiento geométrico en el futuro a una tasa constante “g”.

formula gordon shapiro

 

Donde P es el precio teórico actual, D representa el dividendo esperado en los próximos ejercicios,  k es la tasa de rentabilidad exigida por el mercado, y que nos sirve para descontar los dividendos, y g será como ya dijimos la tasa anual constante en la que estimamos que crecerán los dividendos.

Así, la ecuación tiene en cuenta que en la realidad empresarial la retribución de la acción se corresponderá con el dividendo que otorgue la misma, y por supuesto si la compañía en la que invertimos funciona correctamente se espera que en el futuro tienda a incrementar su dividendo, tanto para paliar el efecto de la inflación como por cosechar buenos resultados.

g=ROE x (1- pay-out)

La tasa de rentabilidad se calcula multiplicando la rentabilidad sobre recursos propios por la parte del beneficio que no se destina a dividendo. Y es que una correcta gestión de la empresa presume que los beneficios reinvertidos y no repartidos tenderán a cosechar un incremento del beneficio y del dividendo en el futuro.

Por su parte k se calcula como la rentabilidad de referencia en el mercado, que vendrá determinada por la de los activos “sin riesgo” (por ejemplo, la deuda pública alemana) más la prima de riesgo exigida a la empresa (que será a su vez función de la diferencia de la rentabilidad del índice de referencia y la rentabilidad del activo “libre de riesgo”, multiplicado por la correlación entre la empresa y su benchmark).

stocksonwallstreet.net

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Así todo ello, supongamos que las acciones de Apple cotizan hoy a 106 $. ¿Cómo saber si están “caras o baratas”? Supongamos que el dividendo de Apple en el último ejercicio fue de 4 $ y que la compañía mantiene un pay-out  del 60 % (es decir, destina a dividendos 60 de cada 100 dolares de beneficio). Si el ROE de Apple por acción en el pasado ejercicio fue del 12 %  obtenemos una tasa g de 0,048.

Si la rentabilidad exigida para la inversión k  teniendo en cuenta el tipo de interés del bono alemán a cinco años como referencia, y la rentabilidad del Nasdaq, fuese por ejemplo del 8 % entonces el precio objetivo de la acción en base al modelo Gordon-Shapiro sería de 125 $ ((4/(0.08-0.048)). Es decir, podemos afirmar que las acciones de Apple están baratas.

Por supuesto, este modelo plantea diversos problemas: No sabemos si el equipo gestor decidirá en el futuro bajar el precio del dividendo, y estamos igualmente asumiendo tasas constantes de interés y riesgo que podrán variar. Pero es una herramienta más del analista que completa otros ratios y modelos, pues una buena decisión de inversión debe ser lo más fundada y documentada posible.

Nota: todos los datos son ficticios y no corresponden con un análisis real de la acción del Apple ni del mercado, ni tampoco supone una recomendación de compra.

Vía| Elaboración propia

Más Información| losinversores.es,   bolsia

Imágenes| QAH

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