Cultura y Sociedad, Historia 


El mausoleo de Quin Shi Huang: la octava maravilla del mundo

Qin Shi Huang (noviembre o diciembre de 260 a. C. – 10 de septiembre de 210 a. C.) sólo contaba con 13 años cuando ascendió al trono (247 a.C.), sin embargo, consiguió algo sin precedentes, conquistar todos los estados chinos que hasta ese momento habían sido independientes, convirtiéndose así en el primer emperador de la historia de China.

Tras su entronización, ordenó que se iniciara la construcción de su tumba, en la que trabajaron unos 700.000 obreros. Custodiada por el famoso “ejército de terracota”, que se encuentra a un kilómetro y medio al este de la tumba y que está compuesto por unas 7000 figuras de guerreros y caballeros a tamaño real, se creía que así, una vez muerto, el Emperador seguiría teniendo a las tropas bajo su mando.

Quin Shi Huang

Como no podía ser menos, incluso la muerte de Qin Shi Huang estuvo rodeada de un gran misterio. Cuenta la historia que murió en el palacio de la prefectura de Shaqiu, a dos meses de distancia de la capital, Xiangyang. El primer ministro (Li Si), preocupado porque el conocimiento de la muerte del emperador pudiera provocar revueltas en el recién consolidado imperio, ya que la población estaba gravemente descontenta pues habían sido obligados a trabajar en tan enormes empresas como la construcción de la Gran muralla o el mismo mausoleo, decidió ocultar la misma. Para ello, Li Si entraba cada día en la diligencia en la que “viajaba” el emperador, donde pretendía discutir con éste asuntos de estado. Además, ordenó que los carros en los que se transportaba el pescado fueron colocados delante y detrás de dicha diligencia, para así poder camuflar el ya penetrante olor a descomposición. Gracias a la naturaleza reservada de Quin Shi Huang esto no despertó dudas entre sus cortesanos. A los dos meses, y una vez que llegaron a la capital, la muerte del emperador fue anunciada, y el mismo enterrado en el mausoleo.
No es hasta 1974 cuando unos campesinos, de manera totalmente fortuita, descubren la primera de las tres cámaras en las que se encuentra el ejército de terracota. Este tardío descubrimiento puede atribuirse, entre otros factores, a que el emperador impuso un secretismo absoluto en relación con esta construcción, hasta el extremo de que todo aquel que hubiera participado en las obras fue enterrado en vida en el mausoleo durante las exequias reales.

Si bien las obras de investigación no están completamente acabadas, tanto la estructura exterior del mausoleo como la del complejo funerario parecen confirmar la idea de que la tumba es una réplica de los palacios imperiales del templo, así como que todo el complejo funerario es un auténtico diagrama cósmico.

En la actualidad, es considerado patrimonio de la humanidad y parte del mismo se ha convertido en el Museo de los Guerreros de Terracota y Caballos de Quin Shi Huang.

Via| Kodice

Más información| Historia arte

En QAH| El reposo eterno de los dictadores

Imágenes| Guias viajar,  Kodice

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