Economía y Empresa, Marketing 


El low-cost y el turismo. Fórmulas para combatir la crisis

Por todos es sabido que  el turismo es la primera fuente de ingresos de la maltrecha economía española. Aún así, en los últimos tiempos ha tenido que reinventarse para sufrir el menor número de pérdidas económicas posibles y buscar alternativas atractivas para que los turistas sigan consumiendo el producto nacional.

El low-cost y el turismo. Fórmulas para combatir la crisis.

Es aquí donde empresas vinculadas con el mundo de Internet están haciendo su “Agosto”, nunca mejor dicho. De hecho, las empresas de “low-cost” o de descuentos, lanzan diariamente “ofertones” de servicios o productos con descuentos sobre los precios originales.

Estas empresas entre las que se encuentran Let’s Bonus, Offerum o Colectivia entre otras, ofrecen descuentos de todo tipo durante el año y en la época estival se especializan en los paquetes vacacionales, estancias en hoteles, gastronomía etc. Así, podemos ver cómo llegan a nuestra dirección de correo electrónico viajes de ensueño a precios que nunca hubiéramos podido imaginar.

Las cadenas hoteleras, restaurantes, empresas del sector ocio (zoos, parques de atracciones, etc), así como  algunas compañías aéreas, han visto en esta fórmula una buena alternativa para captar a ese público dubitativo o con un presupuesto más limitado, por lo que cada vez son más los que se están sumando a esta iniciativa. El objetivo está claro: se trata de seguir vendiendo, de dar a conocer el destino turístico y de consumir para que la economía se active en la época vacacional.

Cabe destacar que oferta o low-cost no es sinónimo de mala calidad; en este caso es el mismo producto o servicio pero más barato. Es por ello que esta fórmula está ganado adeptos día a día pues al parecer aquí todo son ventajas:

– Precios más asequibles que en agencias de viaje convencionales.

–  Paquetes cerrados con garantías plenas de servicio e información detallada de lo que se está comprando.

– Proceso de compra fácil y rápido: El usuario no tiene que buscar las ofertas, éstas llegan directamente a su buzón de correo electrónico por lo que lo único que ha de hacer es aceptarla y pagarla.

En resumidas cuentas: fácil, barato y seguro.

Por supuesto, en este escenario, aparece una parte damnificada. En este caso serían las agencias de viaje convencionales que ven cómo están perdiendo una parte de su mercado. Si bien es cierto que siguen manteniendo un público cautivo que está poco familiarizado con las nuevas tecnologías o que disponen de un presupuesto importante para sus vacaciones, la tendencia es que los viajeros cada vez planifiquen sus escapadas a través de la información que les brinda Internet, basándose en el precio de los servicios ofertados y en comentarios de experiencias ajenas.

Por lo tanto, las agencias de viaje al uso han de adaptarse a la nueva competencia que tienen si quieren sobrevivir pues en el escenario económico actual, el viajar ha pasado de ser una necesidad a un lujo, algo prescindible. De hecho, algunas agencias ya se han actualizado y ofrecen ofertas especiales a través de su web tales como Viajes Bonvoyage y su nuevo concepto “No te quedes sin viajar”.

Y es que en situaciones en las que la necesidad se impone, la creatividad sale a relucir. En este sentido, Internet es un excelente vehículo para ofrecer viajes baratos y de calidad. Un espacio donde hacer negocios rentables en los que todos salen ganando: los viajeros, las empresas intermediarias y los destinos turísticos. En definitiva, una alternativa para hacer frente a la crisis y poder seguir disfrutando de las bondades de hacer turismo.

Las empresas de descuentos online ya han descubierto su filón. La pregunta es: ¿habrá mercado para todos?

 

Imagen|Descuentos en viajes

 

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