Especial Fidel Castro y Cuba, Política 


El liderazgo de Fidel Castro

“El chándal como mensaje detrás de una imagen” Fran Carrillo, consultor y compañero de profesión me va a permitir que utilice su frase para iniciar este artículo.

Fidel Castro falleció el pasado 25 de noviembre. En esas últimas apariciones públicas del dirigente cubano, acostumbró a la opinión pública a verle ataviado con uno de sus muchos chándales. Desde la operación a la que fue intervenido en verano de 2006, dejó colgado en su armario el uniforme verde militar y adoptó uno nuevo.obra-famosa-fidel-castro

Mostró un gran repertorio de chándales y de diferentes marcas, incluso de la norteamericana Nike, pero el más popular de ellos fue el del equipo olímpico diseñado por Adidas. Para cualquier tipo de evento, el líder cubano llevaba su chándal: fotografías de prensa, mítines e incluso para recibir al Papa Francisco en su última visita a la Isla.

“Una imagen vale mil palabras” y en comunicación política lo sabemos. El cambio de vestimenta radical de Fidel Castro quería transmitir varias ideas:

  • Primero, adecuación a los tiempos y a su edad. El tradicional uniforme militar no se adecuaba a tiempos de paz ni el dirigente lucía la misma figura que antaño.
  • Segundo, dejar de vestir con trajes de galas. El chándal es una vestimenta más informal y relacionada con la clase trabajadora. Patrycia Centeno en su libro Política y Moda: la imagen del Poder explica que “el término chándal es una abreviatura de marchand d’avail (vendedor de ajos), como se denominaba a los jerséis de punto grueso que solían vestir los vendedores de frutas y hortalizas en Francia a finales del siglo XIX. La pieza no tardó en extenderse entre la clase trabajadora y, ya en la I Guerra Mundial, los soldados la adoptaron bajo el uniforme”.
  • Y tercero, el chándal mostraría que el dirigente seguía en plena forma a pesar de sus achaques.

fidel-castro-y-hugo-chavez-2011-06-30Fidel marcó tendencia con sus chándales y otros líderes latinoamericanos le siguieron. Chávez, Maduro,… hasta el punto de ser conocido como “chandalismo revolucionario”.

El chándal era revolucionario no porque lo llevaron líderes que tildaban sus discursos y gobiernos con esa etiqueta, sino más bien porque hasta entonces el chándal no era ni mucho menos una prenda que usaran los dirigentes políticos. Puede que el objetivo de Fidel era seguir siendo la voz que representaba al pueblo cubano y a su causa.

¿Líder revolucionario o populista?

Fidel Castro fue un predecesor de grandes discursos de masas en América Latina. Pausados, firmes, casi religiosos. En sus largos textos discursivos, Fidel utilizaba un figura central: “La revolución” y “el pueblo” frente a otros términos que representaban a un “enemigo”: “El Imperio (o imperialismo)”.fidel-y-discurso-abierta

Siguiendo a Laclau y otros autores que han estudiado y escrito sobre estas estructuras discursivas, el populismo es una manera de construir lo político. La sociedad queda dividida en dos grupos “nosotros frente a ellos” “los de abajo contra los de arriba”.  Las demandas se agrupan y se canalizan a través de un ente al que denominamos “pueblo”, que emerge como actor principal del discurso y mermado por el contexto de insatisfacción.

En el centro del discurso, como voz que cristalice la unidad y la represente, emerge una figura mediática necesaria para canalizar las demandas heterogéneas. La colectividad se ve representada por un líder y al representarla contribuye a construir la identidad colectiva.

Fidel hablaba en nombre del pueblo, porque estaba legitimado por el mismo pueblo al que se dirigía. La voz del pueblo era la suya, porque “entendía las necesidades y demandas del pueblo”. Tomaba lo nacional-popular como elemento a defender y, así, hacer que el público se sentiría parte de un momento histórico.

Fidel creaba relatos coherentes en torno a su imagen. La clave para que un discurso sea creíble, reside en que quien lo emita se identifique con el relato. Y eso Fidel sabía hacerlo, no tanto su hermano. Raúl Castro es la prolongación de Fidel en el poder. No tiene un relato propio que defender. Imita y emula las acciones de su predecesor, incluso ahora, tras su muerte, el fuerte carisma del dirigente cubano sigue presente en el régimen.

* Bibliografía| LACLAU, E (2005) La razón populista. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.
* Más información| Blog. Política y Moda de Patrycia Centeno

* Imagen|Discurso de Fidel, Pintura de Fidel, Fidel y Chávez en chándal.

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