Jurídico 


El legado de Suárez (IV): la Constitución Española de 1978

Para finalizar este particular homenaje que desde Qué Aprendemos Hoy queremos hacer a la figura de Adolfo Suárez, abordaremos el más democrático instrumento jurídico que hoy tenemos en nuestro país: la Constitución Española de 1978.

Como ocurrió con el resto de normas aparecidas en este periodo de transición -y que tan bien expuestas están en los artículos anteriores de esta serie- el papel de Suárez fue principal, aunque esta vez ejerció como árbitro y mediador entre las distintas fuerzas políticas que se encargarían de elaborar el texto. La palabra ‘consenso’ era la más repetida en los pasillos del Congreso.

Tras la Ley para la Reforma Política, el Gobierno publicó el Real Decreto Ley 20/1977 de 18 de marzo sobre Normas Electorales, que reguló el procedimiento para la elección de las Cortes Generales mediante el Sistema D’Hont. Gracias a estos dos instrumentos se pudieron llevar a cabo las Elecciones Generales de 1977 que dieron origen a la Legislatura Constituyente, encargada principalmente de la elaboración de una Constitución para España y para todos los españoles. 

Suárez se encargaría de presidir el primer gobierno democráticamente elegido tras el régimen franquista. Por su parteel Congreso creó la Comisión de Asuntos Constitucionales y Libertades Públicas, que a su vez nombró a siete de sus miembros para formar la Ponencia encargada de redactar el Anteproyecto de Constitución. Estos diputados fueron conocidos como los “Padres de la Constitución”.

El texto fue debatido y aprobado en el Congreso el 21 de julio de 1978. Sin embargo, al encontrarse con discrepancias en el Senado, hubo la necesidad de crear una Comisión Mixta para elaborar un texto definitivo, que fue aprobado el 31 de octubre de ese año con 325 votos a favor en el Congreso y 226 en el Senado. Resulta sorprendente que políticos de tan diferentes pensamientos pudieran llegar a un acuerdo final en cuanto al texto. De nuevo la palabra ‘consenso‘ fue la más repetida durante esos intensos días.

Suárez quiso que esa Constitución se convirtiera en símbolo inequívoco de la democracia y por ello convocó en Referendum a la ciudadanía para que decidiera sobre su norma fundamental el día 6 de diciembre -desde entonces, día de la Constitución-. El resultado fue positivo con el 87,78% de los votos sobre un 58,97% de participación. El 27 de ese mes el Rey sancionaba la norma y el 29 de diciembre de 1978 era publicada en el Boletín Oficial del Estado con inmediata vigencia.

El texto constitucional, siguiendo la tradición francesa, diferencia entre una parte dogmática, con los principios constitucionales y los Derechos Fundamentales; y una parte orgánica, con la división de poderes y la organización política y territorial.

El diputado socialista Enrique Tierno Galván se encargó de redactar el Preámbulo, cuya redacción se caracteriza por su naturaleza utópica. Es considerada una Constitución rígida por cuanto exige para su modificación un procedimiento simple o agravado, según los artículos que afecte. Cabe señalar que se trata del texto constitucional más extenso desde el de 1812.

Finalmente, España tenía una Constitución elegida en un marco de pluralidad política, fruto del consenso entre los distintos representantes del pueblo y orquestada bajo la batuta de Adolfo Suárez.

Como la propia norma ordenaba, se disolvieron las Cortes y se volvieron a celebrar elecciones, siendo proclamado Suárez de nuevo presidente. Terminaba así el periodo de la Transición Española y comenzaba el de la España democrática.

Con este artículo terminamos este pequeño tributo a una de las grandes figuras de nuestra historia reciente.

De parte de todo el equipo de Qué Aprendemos Hoy,

Gracias Señor Presidente.

Vía| Boletín Oficial del Estado

Imagen| Adolfo Suárez, Suárez y el Rey Juan Carlos

En QAH| El legado de Suárez (I): La apuesta por la democracia, El legado de Suárez (II): La normalización democrática, El legado de Suárez (III): ¿Qué supuso la Ley para la Reforma Política?

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