Especial Miguel Ángel, Patrimonio 


El legado de Miguel Ángel

Solemos estudiar, analizar y contextualizar prácticamente todos los aspectos de la obra del gran Miguel Ángel Buonarroti: en Florencia, en Roma, con los Médici o con todos los papas… 539 años han pasado desde su nacimiento y Miguel Ángel no solo ha marcado un antes y un después en la historia del Renacimiento, sino que sus obras se han convertido en las más representadas, repetidas e incluso parodiadas de todos los tiempos. El “David” o “la Piedad” son auténticos símbolos, siempre rodeados de polémicas y cuyos nuevos datos aparecen siempre en los medios de comunicación. Todo el mundo sabría reconocerlos ya sea por haberlos visto en gran cantidad de “divertidos” souvenirs, en anuncios publicitarios o, incluso, en conocidas series de televisión (por ejemplo, en los Simpsons).

"Piedad invertida", 2012, Marina Vargas Llosa.

“Piedad invertida”, 2012, Marina Vargas Llosa.

Pero, ¿ha quedado algo del gran Miguel Ángel en el arte actual? Seguramente la respuesta más inmediata sería un no rotundo. Hoy en día en los museos de arte contemporáneo solemos ver abstracciones o incomprensibles performances. Pues bien, vamos a comprobar que, además del reclamo publicitario, las obras de este gran artista siguen siendo admiradas y utilizadas por algunos artistas actuales.

Uno de los ejemplos más claros, lo encontramos en nuestro territorio donde la artista Marina Vargas (Granada, 1980) nos ofrece una “Piedad invertida” (2012) que toma claros referentes de la famosa que se encuentra en la Basilica de San Pedro. En este caso, se han invertido los roles y es la madre la que yace muerta. Una reflexión del papel de la mujer enmarcado en una estética clásica. Artista conocida por reinterpretar símbolos de otras culturas y tiempos, logra con sus obras adaptar los clásicos a nuestro tiempo.

Detalle de la obra de Jan Fabre "Sueño compasivo. Piedad V".

Detalle de la obra de Jan Fabre “Sueño compasivo. Piedad V”.

También utilizando la famosa “Piedad” de Miguel Ángel, el polifacético Jan Fabre sorprendió en la Bienal de Venecia del 2011, con “Sueño compasivo. Piedad V”. El rostro esquelético de la Virgen y el autorretrato del artista en el rostro de Cristo fueron elementos muy polémicos. Además, la figura de Cristo moribundo se presenta en avanzado estado de descomposición y sujetando un cerebro en su mano derecha, ante el cuál el artista explicó: “Son las neuronas las que hacen sentir la compasión y por eso he representado el cerebro, del que todo depende, incluso el alma del individuo”.

Pero no todo tienen que ser esculturas, pues también podremos encontrar en el panorama actual obras como “David” (2005) de Miguel Ángel Rojas. Resulta irónico que este artista conceptual colombiano se llame Miguel Ángel y que realize un “David” y que sea tan diferente del primero. Se trata de una secuencia de doce fotografías de dos metros de alto en donde aparece un joven que recoge el ideal de belleza davidiano, aunque deteriorado, ya que carece de parte de una pierna. Se trata de una profunda reflexión acerca del horror de la guerra, sus fatales consecuencias y el papel fundamental del artista en las acciones bélicas.

"David", 2005, Miguel Ángel Rojas.

“David”, 2005, Miguel Ángel Rojas.

Estos son solo algunos ejemplos de como el gran Miguel Ángel Buonarroti, ha inspirado y seguirá inspirando en el arte de todos los tiempos. Dejando de lado el concepto de apropiacionismo, he querido demostrar la gran repercusión de su obra cuyo alcance todavía está por ver.

Más información| Marina Vargas, Jan Fabre, M.A.Rojas

Imágenes| Piedad invertida, Sueño compasivo, David

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