ENTRAR
Qué Aprendemos Hoy

El impuesto sobre el valor añadido (IVA) (I): Conceptos básicos y funcionamiento general

El IVA es un impuesto que grava el consumo de bienes y servicios y que al final acabamos pagando  los consumidores finales. Pero conozcamos algo más de este Impuesto, y para ellos empezaremos por analizar el funcionamiento general del mismo.

Es importante saber que las entregas de bienes y prestaciones de servicios que grava este impuesto deben estar realizadas por empresarios y profesionales en el desarrollo de su actividad.

Ahora bien, ¿cómo funciona este impuesto?

  • Por sus ventas o prestaciones de servicios los empresarios repercuten a los adquirentes o destinatarios las cuotas del IVA que correspondan, con obligación de ingresarlas en el Tesoro. El empresario cuando entrega un bien o el profesional cuando presta un servicio repercuten a los destinatarios de los mismos las cuotas del IVA, con obligación de ingresarlas en el tesoro.
  • Por sus adquisiciones soportan cuotas que tienen derecho a deducir en sus autoliquidacio­nes periódicas (IVA repercutido – IVA Soportado). En cada liquidación se declara el IVA repercutido a los clientes, restando de éste el soportado en las compras y adquisiciones a los proveedores, pudiendo ser el resultado tanto positivo como negativo.
  • Si el resultado es positivo debe ingresarse en el Tesoro. Si es negativo, con carácter general, se compensa en las autoliquidaciones siguientes y si al final del ejercicio (año natural) sigue siendo negativo se puede optar por solicitar la devolución o bien compensar el saldo negativo en las liquidaciones de años siguientes.

Veamos en un ejemplo el funcionamiento descrito.

 Se trata de un producto industrial cuya cadena de producción se inicia con la venta de materias primas para su transforma­ción y que termina con la venta al consumidor final. Para simplificar, se supone que el empresario que vende las materias primas no ha soportado IVA. El tipo aplicado es el actual vigente del 18%.

Cada uno de los empresarios ha soportado el Impuesto que le ha sido repercutido por su proveedor, siendo esta cuota la cantidad que pueden deducir al presentar sus correspon­dientes autoliquidaciones del IVA. Así podemos comprobar que el empresario que transforma soporta 18 euros por la adquisición de 100 euros de materia prima, y repercute sobre el precio de venta (200 euros) al 18%= 36 euros. La diferencia de 18 euros será la cantidad a ingresar en el Tesoro.

La repercusión final, es decir, el Impuesto pagado por el consumidor final en concepto de IVA, ha sido 90 euros, que proviene de multiplicar el precio final del producto, 500 euros, por el tipo impositivo del 18%. Este impuesto ha sido ingresado en la Hacienda Pública poco a poco por cada empresario o profesional en función del valor añadido al del bien o servicio en su concreta fase de producción y distribución.

Como podemos comprobar el impuesto lo paga finalmente el consumidor final, pero quienes lo ingresan en el Tesoro son los empresarios o profesionales que prestan los servicios o entregan los bienes.

Hemos dicho que las entregas de bienes y prestaciones de servicios que gravan este impuesto deben estar  realizadas por empresarios y profesionales para que estén sujetas al IVA. Pero ¿quiénes tienen tal consideración?

  1. Quienes realicen actividades empresariales o profesionales, salvo que las efectúen exclu­sivamente a título gratuito. Por ejemplo, una persona física, trabajadora por cuenta ajena en una empresa, se dedica en horario ex­tralaboral y por su cuenta a realizar servicios profesionales gratuitos para una asociación, no tendrá que declarar IVA pues no tiene la consideración de profesional quien todos sus servicios los realiza gratuitamente
  2. Las sociedades mercantiles, salvo prueba en contrario (S.A, S.L., Comanditaria, Agrupaciones de Interés Económico,….)
  3. Los arrendadores de bienes. Por ejemplo, el particular que arrienda a otro una plaza de garaje; salvo que el arrendamiento de la plaza de garaje se realizara conjuntamente con una vivienda destinada a ser ocupada como residencia.
  4. Quienes urbanicen terrenos, promuevan, construyan o rehabiliten edificaciones destina­das a su venta, adjudicación o cesión, aunque sea ocasionalmente. Por ejemplo, dos personas construyen un edificio de tres viviendas para su posterior venta. Sin embargo el promotor de una vivienda para uso propio no tiene la consideración de empresario puesto que no destina la construcción a la venta, adjudicación o cesión.
  5. Los particulares que realicen a título ocasional la entrega de un medio de transporte nue­vo exenta del impuesto por destinarse a otro Estado miembro de la Unión Europea, los cuales serán empresarios únicamente respecto de esta operación. Por ejemplo, un particular español adquiere un automóvil o turismo nuevo en un país de la Unión Europea distinto de España y a continuación lo trae a España, debe pagar IVA en España, independientemente de quien sea el vendedor. Y si el vehículo es usado, distinguiremos si lo adquiere a un empresario  pagará IVA en el país en que éste esté establecido. Si lo adquiere a un particular, no. Y muy importante, la norma presume el ejercicio de una actividad empresario o profesional para aquellos que se anuncien por circulares, periódicos, carteles o rótulos expuestos al público.
  6. Y además que se trate de una entrega de bienes o de una prestación de servicios realizada a titulo oneroso. Aunque sea gratuito, se considerará entrega de bienes o prestaciones de servicios sujetas al impuesto los autoconsumos. Ejemplos de los mismos son: Los regalos que el empresario realiza a sus clientes de determinados productos por él fabricados; el dueño de un hotel que utiliza habitaciones como residencia familiar; el titular de un taller que arregla un vehículo a su vecino sin contraprestación.

Ahora bien, como excepción encontramos  las prestaciones de servicios a título gratuito que resulten obligatorias para el sujeto pa­sivo en virtud de normas jurídicas o convenios colectivos. Por ejemplo: Los servicios prestados por abogados y procuradores en los casos en que sean designados de oficio para la asistencia letrada al detenido.

Y finalmente, que tal entrega o prestación de servicio no se encuentre exenta. Entre otras:

  1. Operaciones médicas y sanitarias realizadas por profesionales médicos y sanitarios; ahora bien, los servicios médicos prestados al margen o con independencia de un tratamiento médico, como pueden ser las operaciones de cirugía estética, están sujetos y no exentos del IVA.
  2. Los digitopuntores, acupuntores, naturópatas y masoterapistas no se incluyen entre los pro­fesionales médicos o sanitarios de acuerdo con nuestro ordenamiento jurídico vigente, y por tanto los servicios que presten estarán sujetos al impuesto.
  3. Actividades educativas, pero no así las ventas denominadas “cursos de enseñanza a distancia” en las que la operación esté integrada, con carácter principal, por una entrega de bienes (libros, fascículos, videos, …) a la que acompaña, con carácter accesorio, la obligación que asume la empresa editora de atender las consultas de los adquirentes del curso.
  4. Actividades culturales, deportivas: Partidos políticos, Federaciones Deportivas, Bibliotecas, Museos…
  5. Operaciones de Seguro y Financieras: depósitos en efectivo, créditos y préstamos en dinero, garantías, transferencias, giros, cheques, libranzas, pagarés, letras de cam­bio, tarjetas de pago o de crédito ; operaciones con divisas, billetes de banco…
  6. Las entregas de sellos de Correos.
  7. Las loterías, apuestas y juegos organizados por la entidad pública empresarial Lo­terías y Apuestas del Estado,la Organización Nacional de Ciegos y por los orga­nismos correspondientes de las Comunidades Autónomas.

 

Vía| AEAT

Más Información| AEAT

Imagen| Pizarra

En QAH| El impuesto sobre el valor añadido (IVA) (II): Quiénes están obligados a declararlo

Pilar Fernández Marín Escrito por el oct 1 2012. Archivado bajo Derecho Público, Jurídico.





CONOCE AL REDACTOR

Pilar Fernández Marín

Pilar Fernández Marín

Jefe de equipo nacional de Inspección de la Delegación Central de grandes contribuyentes de la Agencia Tributaria (A.E.A.T.).

Fue Delegada especial de la A.E.A.T. de Andalucía, Ceuta y Melilla entre los años 2004 y 2010 entre otros puestos de responsabilidad durante sus más de 30 años en la A.E.A.T.

Licenciada en Derecho por la Universidad de Granada. Funcionaria del Ministerio de Economía y Hacienda, del Cuerpo Superior de Inspectores de Hacienda del Estado con especialidad en Inspección financiera y tributaria y gestión y política tributaria desde 1984. Censor jurado de cuentas. Máster del Instituto de empresa en formación global de gestión y técnicas directivas.

  Ver perfil completo

dontknow

Acceder |