Economía y Empresa 


El Homo sapiens de oficina

El homo sapiens de oficinaLa oficina es un lugar en el que se dan comportamientos que son dignos de estudio. Todos somos conscientes de determinadas actitudes y situaciones que son objeto de dimes, diretes y chismorreos varios; desde el compañero que se dedica a “calentar la silla” al jefe incompetente, pasando por el sabelotodo.

Estudiosos de diversos campos (sociólogos, pedagogos, historiadores, etc.) han formalizado estas observaciones enunciando una serie de leyes y principios que, por su capacidad para describir la realidad de forma exquisita, se antojan realmente divertidos.

Por su arraigo y merecida mala fama, creo que la costumbre de calentar la silla es digna de ser analizada en primer lugar. Cyril Northcote Parkinson, historiador y escritor británico, debió de tener varios compañeros que aplicaban esta técnica cuando en 1957 enunció la denominada Ley de Parkinson, que reza:

“El trabajo se expande hasta llenar el tiempo disponible para que se termine”.

Ni más, ni menos. Cyril ha dado en el clavo.

Esta ley se puede traducir en “cuanto más tiempo se tenga para hacer algo, más divagará la mente y más problemas serán planteados”, lo que le llevó a postular lo que denominó Ley de la Trivialidad:

“El tiempo dedicado a cualquier tema de la agenda es inversamente proporcional a su importancia”.

Laurence J. Peter (1919- 1990) fue un pedagogo canadiense que debió de sufrir durante mucho tiempo las órdenes de un jefe incompetente, lo que le llevó a definir el Principio de Peter o Principio de Incompetencia de Peter:

En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia: la nata sube hasta cortarse.

Las personas que realizan bien su trabajo son promocionadas a puestos de mayor responsabilidad tal que, cuando no pueden formular si quiera los objetivos de un trabajo, alcanzan su máximo nivel de incompetencia. Como corolario, Peter deduce:

  • Con el tiempo, todo puesto tiende a ser ocupado por un empleado que es incompetente para desempeñar sus obligaciones.
  • El trabajo es realizado por aquellos empleados que no han alcanzado todavía su nivel de incompetencia.

Por favor, que levante la mano el que no se había dado cuenta de esto.

Principio de DilbertUna variación del Principio de Peter es el Principio de Dilbert, acuñado por Scott Adams, economista estadounidense y creador de la tronchante tira cómica Dilbert (que os recomiendo encarecidamente), que en los años 90 se dio cuenta de que:

“Las compañías tienden a ascender sistemáticamente a sus empleados menos competentes a cargos directivos para limitar así la cantidad de daño que son capaces de provocar”.

Sin embargo, el primero en hacer referencia a este hecho fue el filósofo y ensayista José Ortega y Gasset (1883- 1955), quien aseveró que:

“Todos los empleados públicos deberían descender a su grado inmediato inferior, porque han sido ascendidos hasta volverse incompetentes”.

Efecto Dunning-KrugerLlegamos por fin al trabajador sabelotodo, máximo exponente del comportamiento humano en la oficina. Justin Kruger y David Dunning, de la Universidad de Cornell (Nueva York), describieron en 1999 el Efecto Dunning- Kruger como un sesgo cognitivo (efecto psicológico que produce una desviación en el procesamiento de la realidad percibida que conduce a una distorsión de la misma) según el cual:

“Los individuos con escasa habilidad o conocimientos sufren de un sentimiento de superioridad ilusorio, considerándose más inteligentes que otras personas más preparadas, midiendo incorrectamente su habilidad por encima de lo real”.

Estoy seguro de que ahora mismo estás pensando en alguien.

Este sesgo se explica por una incapacidad cognitiva del sujeto para reconocer su propia ineptitud. Por el contrario, los individuos altamente cualificados tienden a subestimar su competencia relativa, asumiendo erróneamente que las tareas que son fáciles para ellos también lo son para otros.

Esto está estrechamente relacionado con lo que indicó el naturalista inglés Charles Darwin (1809- 1882):

“La ignorancia frecuentemente proporciona más confianza que el conocimiento”.

Por estar estrechamente relacionada con este hecho y para terminar, cabe mencionar la Ley de la Controversia de Benford, enunciada por el autor de ciencia ficción Gregory Benford en 1980, que dice:

“La pasión asociada a una discusión es inversamente proporcional a la cantidad de información real disponible.”

Seguro que muchos os habéis encontrado con conductas o situaciones similares en vuestros trabajos o con otras que ninguna de las leyes y principios que hemos analizado describen. ¿Se os ocurre alguna?

Vía| Economist, The Cult, Forbes

Imágenes| PSU, Casa del LibroWikipedia

En QAH| ¿Qué es el principio de incompetencia de Peter?¿Cómo conseguir una verdadera autoestima?¿Qué es la Ley de Parkinson?

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