Historia 


El Holocausto Sefardí (III): Héroes en la Francia ocupada

 

Continuamos con la serie sobre el Holocausto sefardí, trasladándonos esta vez a la Francia ocupada por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, escenario donde actuaron dos diplomáticos españoles que hicieron todo lo posible para ayudar a los judíos españoles atrapados en el país galo. Nos referimos a Eduardo Propper de Callejón y a Bernardo Rolland de Miota.

Eduardo Propper de Callejón, diplomático español

Eduardo Propper de Callejón, diplomático español

Primero nos centraremos en el caso de Eduardo Propper de Callejón. Madrileño de nacimiento, tenía una dilatada carrea diplomático antes de la Segunda Guerra Mundial, e incluso al final de la Gran Guerra ya trabajó para el Ministerio de Asuntos Exteriores en Bruselas. Su carrera se vio truncada con la llegada de la II República a España, pero al final de la Guerra Civil vuelve a la vida diplomática, siendo enviado a París en calidad de primer secretario de la embajada española.

Hay que destacar que durante estos años Propper se casará con Helène Fould-Springer, de origen judío y austriaco, estando incluso emparentada con la poderosa familia de banqueros Rotschild, también de origen judío.

Ante la amenaza que el poder nazi significa para los judíos y los franceses, Propper decide comprar el castillo de Royaumont, cercano a París, y trasladar allí su residencia privada, protegiendo de este modo a su esposa. Por otro lado también trasladó allí las oficinas diplomáticas españolas, convirtiéndose el castillo en un lugar seguro para las propiedades de la familia de su esposa, que pasaron a estar bajo la protección de la bandera española.

Con la invasión alemana de Francia en mayo de 1940, Propper se traslada, junto con su familia y toda la delegación diplomática a Burdeos, siguiendo al gobierno francés que abandona Paris ante el avance de la maquinaria de guerra germana.

Mapa de la Francia de Vichy y de la región   ocupada por los nazis,

Mapa de la Francia de Vichy y de la región ocupada por los nazis,

Desde su nueva ubicación en Burdeos, nuestro diplomático comienza a emitir una serie de “visados de tránsito”  para las numerosas familias judías que se agolpan en las oficinas diplomáticas españolas. La precariedad de estos documentos era más que manifiesta, porque solo permiten al poseedor transitar por un tiempo limitado por el país, y sin ninguna opción de establecerse en España. El objetivo de los judíos era llegar a Lisboa, atravesando España, para arribar finalmente a cualquier país americano, principalmente los Estados Unidos.

Hay que mencionar que el único apoyo más o menos oficial que tuvo Propper vino de la mano del embajador español en París, José Félix de Lequerica, que lo permitió de manera un tanto heterodoxa, ya que no contaba con la autorización del Ministerio de Relaciones Exteriores.

La labor de Propper fue extenuante, produciendo sin parar este tipo de documentación. Como ejemplo de esta labor se pueden citar  los 4 días que van desde el 18 al 22 de junio, durante los cuales nuestro diplomático  firmó alrededor de 30.000 “visados de tránsito”. Pero toda esta labor hubiera sido imposible realizarla sin la colaboración del cónsul portugués Arístides de Sousa Mendes.

Cuando la embajada española se traslada a Vichy, capital de la Francia colaboracionista, dirigida por el famoso mariscal Petain, Propper continua realizando este trabajo, hasta que en febrero de 1941 es nombrado ministro de Asuntos Exteriores Ramón Serrano Suñer, cuñado del Generalísimo y declarado germanófilo. Al poco tiempo Propper es destinado al consulado español de Marruecos en Larache, en un claro gesto de degradación por parte de Serrano Suñer.

La carrera diplomática de Propper nunca se recuperará, ya que no llegó a ser embajador, que era su principal meta. Nunca le fue reconocida en vida de manera oficial la inmensa labor que realizó a la hora de salvar a miles de judíos de la barbarie nazi, falleciendo en Londres en 1972. Tampoco se sabe con exactitud la cantidad de judíos que salvó de la muerte, ya que los archivos fueron destruidos. Su nombre cayó en el olvido hasta 2008, cuando el Yad Vashem le concedió el título de “Justo entre las Naciones”.

Bernando Rolland de Miota, diplomático español destacado en París durante la IIGM

Bernando Rolland de Miota, diplomático español destacado en París durante la IIGM

Ahora nos centramos en otro diplomático clave dentro de la embajada española en Paris, Bernardo Rolland de Moita, que ocupó el cargo de Cónsul General de la embajada parisina desde 1939 hasta 1943. Coincidió en el tiempo con Propper, aunque desconocemos si ambos coordinaron su actuación a la hora de salvar a los judíos de las persecuciones nazis.

Rolland se enfrentó en varias ocasiones al embajador español en Paris, Lequerica, que desaprobaba su continua actuación en favor de los judíos que iba en contra de las autoridades colaboracionistas de Vichy y de sus aliados alemanes, por otro lado, las autoridades españolas no apoyaron explícitamente esta labor, dificultándola todavía más con una política de pasividad ante las injusticias que sufrían los judíos sefardíes por toda Europa.

La principal labor de Rolland consistió en evitar la confiscación de los bienes de los judíos por parte de las autoridades alemanes y sus colaboradores. Pero esto no quiere decir que no salvara la vida a los judíos, por ejemplo evitó que 14 sefardíes fueran trasladados al campo de Drancy, en agosto de 1941.

Pero la mayor hazaña que intenta llevar a cabo Rolland es en septiembre del mismo año, en la cual casi consigue el traslado de 2.000 judíos sefardíes de Francia al Marruecos español, aunque finalmente no lo conseguirá del todo, deja bastante claro sus intenciones respecto al futuro de los judíos, a los cuales siempre intentará proteger.

Los hijos de Propper cuando su padre es nombrado "Justo entre las naciones" por el Vas Yashem

Los hijos de Propper cuando su padre es nombrado “Justo entre las naciones” por el Yad Vashem

Finalmente en 1942 las gestiones realizadas por Rolland comienzan a tener éxito, ya que las autoridades de Vichy se vieron incapaces de confiscar los bienes de los judíos españoles asentados en su territorio. Pero el mayor éxito alcanzado por Rolland fue el traslado de varios miles de judíos al Marruecos español a través de la península en septiembre de 1943. No hay que olvidar que por estas fechas todo el norte de África, Sicilia y parte del sur de Italia había sido liberado por las fuerzas aliadas.

En este mismo año de 1943 Rolland abandonará su puesto en la embajada española en Paris, no sin antes dejar listo un nuevo envió de judíos sefardíes que terminará de llevar a cabo su sucesor en el cargo, Alfonso Fiscowich.

Como conclusión decir que los casos de Propper y Rolland son una muestra más del valor que demostraron en su día varios diplomáticos españoles en la Europa ocupada por los nazis, a la hora de salvar la vida a varios miles de judíos, ya fueran de origen sefardí o no. De hecho no recibieron ningún tipo de ayuda institucional, y más de uno se jugó y arruinó su carrera diplomática por realizar lo que consideraba más justo y humanitario en esos momentos.

 

Vía| Holocausto en español, Fundación Raoul Wallenberg

Más Información| Visados para la libertad

Imagen| Eduardo Propper de Callejón; Mapa Francia durante la IIGM; Bernardo Rolland de Miota; Nombramiento de “Justo entre las Naciones” de Propper 

En QAH| Judíos sefardíes, de nuevo españoles; España y los judíos en la 2º Guerra Mundial; El Holocausto Sefardí (I): El héroe de Salónica; El Holocausto Sefardí (II): En el corazón del III Reich

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