Cultura y Sociedad, Historia 


El Gran ‘Valido’: el duque de Lerma

Corrupción y Desmoralización en la España del siglo XVII

El duque de Lerma, por Pedro Pablo Rubens, 1603 (Museo del Prado).

Frente al esplendor del siglo XVI, el XVII será considerado históricamente un siglo de crisis y corrupción. Y “el caso español”, como no podía ser de otra manera, será el ejemplo de decadencia sin paliativos: decadencia política, pérdida de la hegemonía hispánica en el mundo y crisis económica.

La figura del ‘valido‘ –el preferido del rey–, supone el acceso de la nobleza al gobierno personalista de etapas anteriores. Todo esto quedará reflejado en la figura del Duque de Lerma.

Don Francisco Gómez de Sandoval y Rojas, V Marqués de Denia y duque de Lerma, nació en 1553 y llegó a ser el español más poderoso de su época. ‘Valido’ y hombre de confianza de Felipe III. Aprovechó su posición para gobernar a su antojo los designios de España.

Nació en el seno de una familia fiel al servicio de la Corona, pero, sin recursos económicos –por haber caído en desgracia al brindar su apoyo a los Trastámara en las luchas dinásticas que caracterizaron la Península en el siglo XV–. Se convertirá en la cabeza visible de toda una red de inmoralidad y corrupción, que aprovechará para enriquecerse sin límites. Su gestión se caracterizará por: el trafico de influencias, el nepotismo y la perversión política que superará cualquier límite justificable.

Inició su carrera en la Corte a los 13 años al servicio de Felipe II. Tras la muerte de su padre se hará con el control de la Casa Sandoval y casará con la hija del duque de Medinaceli. Iniciando así una política de alianzas matrimoniales con grandes familias que reforzase su posición. Llegará a ser nombrado ‘gentil hombre de la cámara del príncipe’,el futuro Felipe III.

El duque de Lerma, por Juan Pantoja de la Cruz (hacia 1600).

El monarca era consciente de que el destino de su hijo iba a ser “no el de gobernar sino el de ser gobernado” por uno de sus favoritos. Por lo que decidió rodearlo de aquellos ministros que mejor le habían servido, en un vano intento de que al menos el gobierno del Reino estuviera en las mejores manos posibles. Sin embargo, el duque de Lerma consiguió desplazarlos a todos. Una vez que Felipe III acceda al trono, se hará con los cargos más importantes controlando así el acceso al soberano y todos sus movimientos. Creará una red clientelar a su persona, introduciendo a parientes y amigos en puestos administrativos, que le permitirá el control absoluto de la Corte a través de lo que se denominan “sus hechuras”.

Se habla de que llegó a acumular rentas por valor de 3 millones de ducados. Atormentado por acumular riquezas y conseguir el perdón de Dios el momento culminante de su bipolaridad psíquica tendrá lugar cuando acceda al capelo cardenalicio.

Finalmente morirá sólo, arruinado y apartado de la Corte en 1625.

En colaboración con QAH| iHistoriArte

Más Información| Alfredo Ezquerra, El duque de Lerma La esfera de los Libros, Madrid, 2010. Antonio Feros, El duque de Lerma, Marcial Pons, Madrid, 2002. Patrick Williams, El gran Valido, Junta de Castilla y León, 2010.

Imagen| Wikipedia Commons, Wikiepedia Commons

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