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El giro europeo de la educación: el Plan Bolonia

A cinco días de acudir a las urnas para ejercer nuestro derecho al sufragio activo en las elecciones europeas, y con el trasfondo de nuestro especial #europeasQAH, analizamos uno de los asuntos más controvertidos e influyentes del marco común de la Unión: la educación superior.

En Qué Aprendemos Hoy analizamos el Plan Bolonia, marco europeo de educación superior.

En Qué Aprendemos Hoy analizamos el Plan Bolonia, marco europeo de educación superior.

Desde el año 2009, Bolonia dejó de ser conocida únicamente como una ciudad al norte de Italia para convertirse en la cuna del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). No obstante, la idea inicial se fraguó en 1995, donde 151 estados se agruparon para llevar a cabo el Acuerdo General de Comercio de Servicios de la OMC, cuyo objetivo se definía como “liberalizar el comercio de servicios” a escala mundial bajo el principio de “acceso a los mercados”. Posteriormente, en 1999, se inició la efectiva construcción del EEES mediante encuentros de los distintos ministros europeos en la Universidad de Bolonia, ubicación que dio apellido al Plan, y que fue concretado por reuniones posteriores hasta su correspondiente implantación (Praga 2001, Berlín 2004, Bergen 2005, Londres 2007, Lovaina 2009).

El Plan Bolonia, aplicado completamente en España a finales de 2010, se constituye de este modo como una adaptación y unificación para todos los centros de educación superior dentro de la Unión Europea en lo que respecta a sus parámetros educativos. Son varias las novedades y modificaciones introducidas por el mismo:

1. Créditos ECTS: son las siglas que representan a los European Credit Transfer System (eurocréditos) y establecen un único sistema de valoración de los alumnos europeos, con ánimo de facilitar su movilidad por las Universidades de la Unión. Su divergencia principal con los anteriores créditos (LRU) se basa en que los actuales ECTS no sólo contabilizan las horas lectivas, sino el tiempo dedicado por el alumno fuera de clase, con lo que 1ECTS se equipara a 25-30 horas de aprendizaje.

2. Grado, Máster y Doctorado: se elimina la calificación de Licenciatura o Diplomatura. El grado unifica ambas y establece una duración de cuatro años de formación, así como 240 créditos acreditados en la matrícula (ECTS). El máster, por su parte, supone la especialización en una materia multidisciplinar o concreta y su duración puede ser tanto de uno, como de dos años, obteniendo 60 o 120 créditos, respectivamente.

3. Evaluación continua y asistencia a clase: se requiere del alumno un sistema de constancia formativa y asistencia continuada a la Universidad. Esta estipulación se materializa en la realización de trabajos semanalmente, test de carácter parcial a lo largo del cuatrimestre y contabilización de la participación y asistencia. La conocida como evaluación continua supone un 40% de la nota final, en términos generales, a la que se le debe añadir posteriormente la ponderación de la puntuación obtenida en un examen final (60%).

4. Modalidades de clases y tutorías: la función del profesorado se plantea bajo un nuevo prisma en el que debe impartir clases magistrales (con todos los alumnos del Grado), clases prácticas (división de los alumnos en grupos reducidos) y ofertar un horario semanal fijo de disponibilidad para tutorías con los alumnos que reclamen un apoyo adicional.

5. Calendario académico universitario: el curso académico comienza a principios de septiembre y se clausura en el mes de mayo o junio. Se divide en dos cuatrimestres y se establecen convocatorias ordinarias al final de cada uno de ellos: enero y mayo. Por su parte, la convocatoria extraordinaria para ambos cuatrimestres se efectúa entre finales de junio y principios de julio.

6. Suplemento Europeo al Título (SET): la presente novedad está estrechamente vinculada con las Becas Erasmus, las cuales favorecen la movilidad europea de los alumnos por las distintas Universidades del continente, que tengan convenio con su propio centro, desde 3 meses hasta un curso completo. El SET  es la materialización de los conocimientos obtenidos por el alumno y su trayectoria académica, lo cual favorece tanto el intercambio universitario como la posterior incorporación al mercado laboral europeo.

7. Por último, y no por ello menos importante, cabe destacar la preceptiva realización de un proyecto individual para terminar el grado, que adquiere una común denominación para todos los estudios: el Trabajo de Fin de Grado.

Vía| El País

Imagen| Plan Bolonia

Más información| YouTube: Plan Bolonia: preguntas y respuestas

En QAH| 25 M: unas elecciones europeas decisivasEducación en la UE: Las becas Erasmus

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