Historia 


El genocidio del pueblo herero

Sin duda el Holocausto es el exterminio de época moderna más conocido a nivel mundial, pero no es la única tragedia de tal dimensión. Durante los años de la I Guerra Mundial tuvo lugar el genocidio de la población armenia por parte del Imperio Otomano, coadyuvado por el gobierno alemán, su aliado. Ya algunos años antes los alemanes habían experimentado los métodos que luego utilizarían en los lager contra los judios, los gitanos, los homosexuales y todas las demás víctimas del Holocausto. Se trató de la masacre de los hereros, una población bantu que vivía en Namibia, en África sudoccidental, que actualmente se considera como el primer genocidio del siglo XX.

Los hereros, cuya principal actividad era la ganadería de bovinos, llegaron a Namibia en el siglo XVIII y ocuparon el territorio que iba desde la región de Kaokoland hasta la de Damaraland. Por razones relativas a los pastos sus adversarios eran los namas, otra población que habitaba en la región. La aventura colonial alemana en África empezó en las últimas décadas del siglo XIX, después de la Conferencia de Berlín de 1884, que asignó a Alemania varios territorios entre los cuales el protectorado del área sudoccidental del continente. En 1885 el líder herero aceptó el protectorado alemán a cambio de la ayuda contra los namas pero la convivencia nunca se demonstró fácil y pronto la codicia de los colonos alemanes, que expropiaron a los indígenas todas sus tierras, causó la insatisfacción tanto de los hereros como de los namas. Estos últimos fueron los primeros en rebelarse y en ser vencidos en 1893. El año siguiente tocó a los hereros que conocieron el mismo destino.

Prisioneros hereros

Prisioneros hereros

La situación fue empeorando cada vez más, debido también a la peste bovina que diezmó los pocos rebaños quedados en manos de los africanos. En 1899 los hereros y los namas, unidos contra los invasores alemanes, dieron lugar a una nueva rebelión que fue duramente truncada por las tropas coloniales. Las peticiones de los hereros y de los namas, tratados como esclavos, privados de cualquier posibilidad de sustentarse, dejaron indiferentes a los alemanes que siguieron llevando a cabo su política de expropiación. Ese malestar causó una tercera rebelión de los hereros que en 1904 atacaron el presidio militar en la ciudad de Waterberg, aprovechándose del hecho que las tropas lo habían dejado desguarnecido para intervenir en el sur de la región. En un primer momento el levantamiento tuvo éxito y los indígenas llegaron incluso a destruir la línea ferroviaria que conectaba la capital Windhoek con la ciudad costera de Swakopmund. La derrota alemana podría haber sido resolutiva si los namas se hubieran levantado juntos a los hereros, pero lo hicieron solo más tarde, después de que las milicias procedentes de Alemania ahogaron en sangre a los rebeldes hereros. El 11 de agosto de 1904 los alemanes derrotaron a los africanos conducidos por el jefe Samuel Maharero en la batalla de Waterberg y desplazaron a miles de hereros al desierto de Omaheke, en la zona oriental de Namibia. Los soldados alemanes, bajo el mando del general Lothar von Trotha, aislaron la zona y dejaron a los fugitivos morir de hambre y sed. Además el general alemán dio la orden de disparar a todos los que intentaban volver a la zona fértil, incluidos las mujeres y los niños, y los pozos de agua situados alrededor de la zona fueron envenenados. Samuel Maharero logró conducir unos miles de supervivientes hasta el protectorado británico de Bechuanaland (el actual estado de Botsuana).

Samuel Maharero

Samuel Maharero

La que se combatió entre los hereros y los alemanes no fue solo una guerra colonial, sino un autentico genocidio, porque el objetivo de los colonizadores era destruir por completo a los indígenas para ocupar su tierra sin enfrentarse a otra rebelión. Para realizar este propósito, era necesario no dejar ningún rastro de los hereros ni de su cultura. Von Trotha comunicó al gobierno alemán que el pueblo herero tenía que ser distruido y utilizó la palabra vernichtungs (exterminio, aniquilación), la misma que el Tercer Reich utilizaría en referencia a los judios.

Para conseguir este objetivo los alemanes construyeron un campo de concentración en la península de Shark Islands, donde miles de hombres, mujeres y niños fueron encarcelados y sometidos a experimentos médicos como esterilización, inoculación de los germenes de la viruela y de la tuberculosis. Los que no morían por las enfermedades, fallecían por el frío o por el hambre o por las violaciones físicas por parte de los soldados. Los médicos alemanes efectuaron experimentos también en los cadaveres de las víctimas, por ejemplo examinando los huesos del cráneo para demonstrar la inferioridad de los africanos. Antes de la guerra el pueblo herero contaba alrededor de 80.000 personas; se calcula que en 1908 se había reducido al 80%. Las noticias sobre las crueldades perpetradas en África llegaron a Europa, donde provocaron escandalo también en la misma Alemania. En respuesta, el Kaiser envió a von Trotha de vuelta a Alemania pero al mismo tiempo se continuó la política de propaganda contra la población indígena, representada como bárbara, violenta y culpable de matar a los colonos indefensos.

Monumento ecuestre a von Trotha en Windhoek

Monumento ecuestre a von Trotha en Windhoek

Solo en 2004 Alemania expresó disculpas formales por los abusos cumplidos un siglo antes, admitiendo ser culpable de genocidio. No obstante, en Windhoek queda todavía una estatua ecuestre en homenaje al general von Trotha.

Vía|Genocidio herero
Más información|El primer genocidio del siglo XX    Masacre herero video
* Imagen|Prisioneros hereros  Samuel Maharero Monumento ecuestre
En QAH| Los genocidios del siglo XX

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