Tecnología y Social Media 


El futuro nos sigue esperando

Contradiciendo la máxima de Rabindranath Tagore: “Si de noche lloras por el Sol, no verás las estrellas”, quizás sea un buen momento, mientras salimos de la oscura noche de la crisis económica, para pensar en el soleado futuro que nos traerán las nuevas tecnologías.

 

Un reciente artículo publicado en la revista Physical Review B.(1), plantea la posibilidad de que no necesitemos cargar en el futuro las baterías de nuestros teléfonos móviles, que parafraseando una vieja quimera física se transformarían en una especie de “móviles perpetuos”. El posible milagro tecnológico vendría de la transformación de la energía contenida en la vibración de la voz en electricidad almacenable en una batería. De este modo, cuanto más habláramos más energía acumularíamos, ¡para seguir hablando!

 

Pablo Jarillo-Herrero

Pablo Jarillo-Herrero

Un joven científico español, Pablo Jarillo-Herrero, investiga nuevos materiales que podrán soportar la nueva revolución nanotecnológica. Así, el grafeno, que tiene apenas el grosor de un átomo y forma parte del grafito tiene propiedades singulares que podrán ser utilizadas para seguir avanzando en el desarrollo de aplicaciones nanoelectrónicas para las más diversas actividades económicas y sociales, y muy especialmente en la salud. Según cuenta nuestro investigador, en cuatro o cinco años más, dispondremos de sensores de aplicación a casi todo lo que nos rodea; por ejemplo, un minúsculo aparatito podrá chequear nuestra sangre sin que medie pinchazo alguno sobre nuestra piel.

 

El sol, el genoma e Internet

El sol, el genoma e Internet

El octogenario científico inglés, Freeman Dyson, del que es muy aconsejable leer un delicioso libro titulado “El sol, el genoma e Internet”, une a su excepcional nivel y reconocimiento académico, una visión del futuro que le sitúa como un rebelde de la ciencia. Dyson es bien conocido, además de por sus geniales descubrimientos físicos, por sus extravagantes proyectos futuristas. El más antiguo, conocido como “La Esfera de Dyson”, publicado en 1959, trataba de una estructura enorme construida en torno a una estrella para obtener de ella toda su energía térmica y lumínica. El más moderno, “La Inteligencia Eterna”, contempla la posibilidad de que una mente alienígena pudiera sobrevivir infinitamente consumiendo una cantidad finita de energía.

 

Afirmaba el filósofo Karl Popper que el futuro es impredecible, argumentando que dependía de los actos humanos y que éstos dependen a su vez del propio pensamiento; y como quiera que nadie puede saber lo que va a pensar mañana, difícilmente podrá saber que va a hacer.

 

Que no sepamos predecir el futuro, no implica que no pensemos en él y más concretamente desde una perspectiva tecnológica, porque cuando las instituciones financieras y económicas vuelvan a engendrar la confianza necesaria para volver a crecer y progresar, la tecnología seguirá siendo la palanca del mejor futuro posible.

 

 

* Twitter| @jbanegasn
* Más información| España, más allá de lo conseguido, Canal Youtube de Jesús BanegasPrograma radio “Viaje a Serendipia” y (1) Physical Review B

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* Imágenes| Pablo Jarillo-Herrero“El sol, el genoma e Internet” e imagen portada

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