Jurídico 


El fraude medioambiental de Volkswagen

Recientemente, la empresa automovilística Volkswagen está siendo investigada por los tribunales estadounidenses, franceses y alemanes debido a las manipulaciones  que se habían efectuado en  el software del coche para ocultar las emisiones de CO2 que realmente emitían. Dicho descubrimiento fue efectuado por la Agencia de Protección Medioambiental estadounidense o (EPA).

Esta noticia merece ser estudiada por dos razones; por un lado, por el considerable efecto que ha provocado en la bolsa de valores, y segundo por las ramificaciones jurídicas que ello conlleva.

En primer lugar, el fraude masivo cometido por Volkswagen se ha hecho notar en los mercados financieros; varios accionistas de la compañía alemana han procedido rápidamente a vender sus acciones, en consecuencia, el valor de las acciones de la empresa se ha desplomado . Las razones que motivan este comportamiento de los inversores quedan reflejadas con claridad en un comentario del actual presidente de Volkswagen, Martin Winterkorn, ” hemos roto la confianza de nuestros clientes y del público”.

Las consecuencias de este fraude se traducen en pérdidas millonarias para las arcas de la compañía así como una sustancial disminución de la demanda  a causa de la desconfianza generada en los consumidores.

En segundo lugar, además de las evidentes repercusiones económicas, es necesario analizar cómo afecta jurídicamente esta situación a Volkswagen. La más evidente, es claramente la punibilidad del fraude, dicho fraude tiene la particularidad de que presenta un alcance internacional y al igual que en derecho español, el US code califica el fraude como un ilícito penal. Asimismo, es también importante destacar que la conducta fraudulenta puede llegar a amenazar el mercado de exportaciones alemán como consecuencia de la súbita pérdida de confianza en Volkswagen y, potencialmente, todos los vehículos de fabricación alemana. Por último, el fraude también tiene una doble repercusión en el ámbito iusprivatista; por un lado, afecta al derecho de consumidores porque muchos clientes de Volkswagen no eran conocedores de la auténtica emisión de los vehículos y están exigiendo responsabilidad civil contractual porque las compraventas de los vehículos se habían realizado con un consentimiento evidentemente viciado; los consumidores podrán exigir una indemnización de daños y perjuicios o bien solicitar a Volkswagen una ” restitutio in integrum” para que les devuelva su dinero. Las empresas automovilísticas norteamericanas , por su parte, podrían  interponer demandas de competencia desleal contra la empresa alemana debido a su conducta.

En conclusión,  de momento, los tribunales norteamericanos no han dictado sentencia en relación con la presente litis; sin embargo el hecho de que los mercados financieros están castigando con dureza a la empresa alemana y ello conduciría a la aplicación de dos medidas en el interior de la empresa:

a) Despidos de varios trabajadores tanto como ” medida ejemplarizante” a los partícipes del fraude y para reducir costes.

b) Cambio de la directiva de Volkswagen; ésta última ya no se hizo esperar el actual presidente de Volkswagen, Winterkorn, será sustituido por Matthias Muller según afirma el diario alemán Der Tagesspiegel.

Todo ello nos lleva a hacernos la siguiente pregunta ¿ es necesaria la inclusión de mecanismos más severos de control a fin de garantizar un mercado fiel y veraz o debe priorizarse la libertad de empresa ante todo?

Vía| Businessfinancialpost

Más información | Uk reuters, U.S code, Der Tagesspiegel

Imagen | La Tercera

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