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El Euro: Precio político de la Reunificación alemana (I)

La caída del muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989 marcaría el destino de nuestro continente. Fue un momento decisivo del S.XX sin precedente alguno. Esta es la historia de cómo la caída del muro de Berlín colocó a la Unión Europea en el camino hacia la moneda única y cómo comenzó a fraguarse el caldo de cultivo de los efectos y consecuencias que nos han llevado a la crisis económica, financiera y política que vivimos hoy en día. Una historia de cómo la ambición política triunfó sobre la realidad económica. Una historia de cómo 17 Estados han abandonado sus políticas monetarias nacionales, y en algunos casos económicas, para embarcarse en un proyecto común que no se sabe bien hacia dónde navega.

Muchos de los líderes políticos europeos que habían sido testigos de la devastación provocada por la Segunda Guerra Mundial ostentaban el poder en 1989. Estos líderes habían soñado con una Europa unida, que a lo largo de las décadas se había mostrado como el mejor antídoto ante tal devastación. Sin embargo, nadie predijo que la caída del muro de Berlín traería consigo un nuevo impulso, energía y urgencia para revitalizar el sueño de una Europa cada vez más unida; esta vez, dando un paso más adelante y estableciendo una Unión Monetaria.

Francia siempre había visto a la Comunidad Europea como una proyección de su poder y su prestigio a una escala continental. Alemania Occidental era algo que Francia podía todavía controlar dentro de este proyecto. Pero el interrogante se abría con la reunificación alemana, ya que este hecho inevitablemente cambiaría el centro de gravedad europeo hacia el este del contiene. El Presidente Mitterrand,  al igual que Thatcher, se mostraba preocupado, pero sin embargo pensó que oponerse a la reunificación resultaría en vano. Por lo tanto, Mitterrand ofreció su apoyo pero estableció un precio por ello. Este precio se tradujo en un compromiso alemán para acelerar el establecimiento de  una unión monetaria, que según Mitterrand, vincularía inevitablemente a la Alemania reunificada a la Unión Europea, mientras que Francia preservaría su liderazgo dentro de la misma. Irónicamente, ocurrió todo lo contrario, ya que la Unión Monetaria catalizó e impuso la emergencia del poder alemán dentro de la eurozona. ¿Por qué?

En Alemania la huella del pasado siempre está presente. El pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla. La hiperinflación ha devastado y arruinado a Alemania dos veces en el mismo siglo además de ayudar a traer a Adolf Hitler al poder. No es de extrañar pues, que la élite política alemana esté obsesionada con la hiperinflación.

El Deutschemark, introducido en 1948, fue mucho más que una moneda para los alemanes. Significó la piedra angular de una Alemania reinventada tras años de nazismo: Un símbolo del renacimiento alemán tras la guerra. Por lo tanto, no debe resultar difícil de comprender, que convencer a los alemanes para que lo abandonasen resultara una ardua tarea. Por ello, fue necesario ofrecer algo a los alemanes en compensación por el abandono de su moneda nacional a cambio de una moneda común.

Esta compensación se tradujo en una trasposición del modelo económico alemán a nivel europeo. La moneda única, el Euro, contaría con un banco central independiente, cuyos estatutos se elaborarían a imagen y semejanza de los del poderoso Deutsche Bundesbank, el cual tendría la obligación principal y casi única de luchar contra la inflación. Francia se mostraba en desacuerdo con este resultado. El modelo propuesto por Francia no era un banco central europeo independiente, si bien un modelo en el que se permitiría un margen mayor para el intervencionismo supranacional, es decir, una economía social de mercado a nivel europeo.

Las ideas estaban sobre la mesa pero, a continuación era necesario dotarlas de una base jurídica sólida. El Tratado de la Unión Europea, firmado en la ciudad holandesa de Maastricht en 1992 se encargaría de establecer los criterios de convergencia y los plazos para adoptar la moneda única.

Imagen| The Most Memorable Photos of the Fall of the Berlin Wall

En QAH| ¿Es Europa una zona monetaria óptima? ¿Por qué es necesario que la política fiscal y monetaria de la UE vayan parejas?

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