Salud y Deporte 


El ejercicio como una droga

A menudo,  en el mundo deportivo se cuestiona si el realizar ejercicio engancha, pues en una revisión sistemática del autor Vina J. y colaboradores en septiembre de 2012, se concluye que el ejercicio es tan eficaz que debe ser considerado como una droga, aunque se debe prestar mucha atención a la dosificación y a las variaciones individuales de cada persona.

Al menos unos 1000kcal gastados semanalmente (15 minutos/día ó 90 minutos a la semana de ejercicio de intensidad moderada), reducen la mortalidad relacionada con riesgos cardiovasculares, diabetes y contra el cáncer. Así como el aumento en factores psicoactivos y función cognitiva.

¿Qué podemos entender con ejercicio de intensidad moderada?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el ejercicio de intensidad moderada requiere un esfuerzo medio, que acelera de forma perceptible el ritmo cardíaco.

Ejemplos de ejercicio moderado son los siguientes:
  • caminar a paso rápido;
  • bailar;
  • jardinería;
  • tareas domésticas;
  • caza y recolección tradicionales;
  • participación activa en juegos y deportes con niños y paseos con animales domésticos;
  • trabajos de construcción generales (p. ej., hacer tejados, pintar, etc.);
  • desplazamiento de cargas moderadas (< 20 kg).

No debemos de ser radicales con el exceso o defecto de la dosis, pues el aumento de la misma en individuos entrenados es beneficioso, mientras que altas dosis en personas sedentarias (mayores de 50 años) aumentan el riesgo de tener un infarto agudo de miocardio.

¿Podría adaptarse el cuerpo de una persona sedentaria al ejercicio moderado-intenso? …¿Qué es el ejercicio intenso?

Sí, siempre y cuando haya un entrenamiento eficaz con respecto las necesidades de cada uno. El ejercicio produce eficiencia metabólica:  las fibras musculares de tipo I son de contracción lenta (también llamadas fibras oxidativas) con un alto contenido mitocondrial. El tipo II son de contracción rápida (fibras glucolíticas) las cuales tienen un menor número de mitocondrias, por lo que los ejercicios de resistencia induce un aumento de la mitocondriogénesis, cambia la distribución de las fibras glucolíticas a oxidativas. De esta manera retarda la obesidad, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares. Aumenta el sistema autoinmune y enzimas antioxidantes.

El ejercicio intenso requiere una gran cantidad de esfuerzo, provocando una respiración rápida y un aumento sustancial de la frecuencia cardíaca.

Se consideran ejercicios vigorosos:
  • igualdad;
  • ascender a paso rápido o trepar por una ladera;
  • desplazamientos rápidos en bicicleta;
  • aeróbico;
  • natación rápida;
  • deportes y juegos competitivos (p. ej., juegos tradicionales, fútbol, voleibol, hockey, baloncesto);
  • trabajo intenso con pala o excavación de zanjas;
  • desplazamiento de cargas pesadas (> 20 kg).

 

Nunca es tarde para comenzar.

 

 

Vía| Viña J, Sanchís-Gomar M, Martínez-Bello V, Gómez-Cabrera M. Ejercicio actúa como una droga; los beneficios            farmacológicos de ejercicio. Br J Pharmacol. 2012 septiembre; 167 (1): 1-12; Organización Mundial de la Salud.

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