Especial Van Gogh, Patrimonio 


El dormitorio en Arlés

En febrero de 1888, Vincent van Gogh, estaba cansado de la ajetreada vida parisina, ansiaba la tranquilidad, y el interés por el colorido y por la captación de la naturaleza, fueron los causantes de que el artista viajase al Sur de Francia y se asentase en la localidad de Arlés. En un primer momento se hospedó en el Hotel-Restaurante Carrel, pero en mayo de ese mismo año decidió trasladarse a la “casa amarilla” en Place Lamartine, con la pretensión de crear “los impresionistas del Sur“, un proyecto que nunca se concretó.

Vincent Van Gogh, "El dormitorio en Arlés", primera versión, 1888. Museo van Gogh de Amsterdam

Vincent Van Gogh, “El dormitorio en Arlés”, primera versión, 1888. Museo van Gogh de Amsterdam

La estancia en Arlés será un canto al sol, a la luz y a la naturaleza, donde la temática de sus obras será muy amplia: paisajes, bodegones, retratos, autorretratos, nocturnos, jardines,… Son obras en las que trabaja deprisa para no perder la idea y el concepto, aplicando pintura en gruesas capas directamente sobre la tela, sin boceto previo, dejando partes sin pintar y zonas inacabadas. Este contacto con la naturaleza le proporciona una mayor energía con una pincelada más dinámica, observaremos el giro hacia superficies de colores planos con eliminación de sombras.

Pero uno de las obras más conocidas de esta época, destacada por el mismo autor en las cartas a su hermano Theo es el famoso “Dormitorio en Arlés“, tema del que se conservan tres versiones, pero en las tres quiere expresar la tranquilidad y la sencillez de su refugio personal:

“los muros lila pálido, el suelo de un rojo gastado y apagado, las sillas y la cama amarillo cromo, las amohadas y la sábana de verde limón muy pálido, la manta roja sangre, la mesa de aseo anaranjada, la palangana azul, la ventana verde… Había querido expresar un reposo absoluto mediante estos tonos diversos”

La pequeña estancia de corte trapezoidal está vista en perspectiva, marcando las líneas del suelo y de las paredes para crear el volumen de la habitación, abandonando las sombras y la textura tradicional, creando superficies planas de clara influencia oriental, de esta manera unifica la tradición europea en la perspectiva con las simplificaciones japonesas. Además sigue el conocido “cloisonnisme“, método inspirado en las vidrieras con el que consigue crear un mayor efecto volumétrico en los elementos presentes en la escena, con tonalidades empleadas que son las favoritas del autor: el amarillo y azul, y añadiendo pequeñas pinceladas de verde y rojo para jugar con los contrastes

La primera versión fue realizada en octubre de 1888 y se conserva actualmente en el Museo Van Gogh de Ámsterdam. A través de la correspondencia que mantiene con su hermano Theo, se puede conocer la intención del cuadro e incluyó esbozos de lo que estaba concibiendo artísticamente, dejando claro que la intención era que la visión de esta obra transmitiese la idea de descanso y sueño, para ello utiliza una gama cromática basada en tonos azules y verdosos sobre una habitación limpia y ordenada. Esta primera obra sufrió la humedad de la inundación del Ródano mientras Van Gogh estaba hospitalizado y que quedó horrorizado tras su regreso, envolviendo el lienzo en papel de periódico para protegerlo y se lo mandó a Theo en París.

Van Gogh, "El Dormitorio en Arlés, segunda versión, 1889. Art Institute de Chicago.

Van Gogh, “El dormitorio en Arlés, segunda versión, 1889. Art Institute de Chicago.

La segunda versión del “Dormitorio de Arlés” se encuentra en el Art Institute de Chicago desde 1926, siendo una  “répetition“, término empleado por el propio Van Gogh,  realizada en septiembre de 1889 a la misma escala que el original. Las dos obras causaron la admiración de Theo. La comparación de las dos versiones de este cuadro nos hace apreciar el método de trabajo de Van Gogh y su evolución. El autor no copió de manera idéntica, sino que hizo sutiles cambios en el uso del color y la forma.

La tercera versión esta en el Musée d´Orsay, y es fruto de la decisión del Van Gogh de rehacer algunas de sus mejores composiciones en un tamaño más reducido, utilizando el término de “réductions” para este tipo de obras que serían mandadas a Holanda para que las contemplasen su madre y su hermana Willemien.

Van Gogh, "El dormitorio en Arlés", tercera versión, 1889. Musée d´Orsay.

Van Gogh, “El dormitorio en Arlés”, tercera versión, 1889. Musée d´Orsay.

Hay que dejar claro que estas réductions nos son copias exactas, pues el autor, aunque mantiene la esencia, va a introducir pequeñas variaciones como se observa en las tonalidades y en los retratos que cuelgan de las paredes y que son también obras suyas, pues en la primera versión se puede apreciar los retratos del poeta “Eugène Boch” y el soldado “Paul-Eugène Milliet”, mientras que esta versión reducida ha cambiado esos retratos por otros, como su propio autorretrato titulado “Campesino de Zundert”.

Gracias a estas tres versiones y a los documentos escritos que se conservan dirigidas a su hermano Theo, sabemos que Van Gogh adoraba este cuadro, pues en la obra retrató su propia habitación, su primer espacio individual, que no tenía que compartir con nadie, en donde el orden, la calidez y la tranquilidad eran algo fundamental para una persona que huía de la gran ciudad en busca de calma, pues Paría intoxicaba su alterada personalidad.

 

Vía| Musée d´Orsay, OROPESA RUIVÓ, M., “Fundación Vincent van Gogh-Arlés: el nacimiento de una colección”, Ed. Caja de Ahorros Municipal, Burgos, 1994.

Más información| VAN GOGH, V., “Cartas a Theo”, Ed. Paidos Ibérica, 2004. REWALD, J., “El postimpresionismo de Van  Gogh a Gauguin”, Alianza Editorial, 2008.

Imagen| Primera versión, segunda versión y tercera versión del “Dormitorio en Arlés”.

En QAH| Especial 125 aniversario Vincent van Gogh

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