Historia 


El “Diablo Cojo” o el político más camaleónico

Esta entrada cobra vida porque la increíble habilidad de este señor raya lo absurdo. Si bien muchos políticos son famosos por su pericia para medrar en aguas turbias y sus saltos entre distintos partidos y cambios de lealtades, creemos que el hombre del que hablaremos hoy se lleva la palma.

Talleyrand

Talleyrand

Uno podría pensar (lógicamente) que existen muchos contrastes ente los distintos gobiernos franceses que van desde 1780 hasta aproximadamente 1834, que parece no tener sentido que alguien que ha colaborado con Luis XVI participe en el proceso revolucionario de manera especialmente activa y que después sea mano derecha de Napoleón y después… (madre mía, hay muchos después muy extraños).
Siempre hay excepciones que rompen esas líneas, y luego están los señores que cambian de color, ropa y bandera como quien estornuda. En realidad este señor despierta auténtica admiración.
Mejor comencemos.
Os presentamos a Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord, un sacerdote, político y embajador nacido en 1754 y que murió en 1838 con 84 años.
Por lo pronto nos gustaría destacar dos puntos: los cargos que ocupó y los partidos o movimientos de los que formó parte:

Cargos
-Diputado en los Estados Generales y la Asamblea Nacional
-Presidente de la Asamblea Nacional
-Dos veces Embajador ante el Reino Unido
-Ministro de Marina y Colonias
-Cuatro veces Ministro de Asuntos Exteriores
-Tres veces Gran Chambelán de Francia
-Elector Vicepresidente del Imperio Francés
-Representante de Francia en el Congreso de Viena
-Primer Ministro de Francia (siendo considerado como la primera persona en la historia de Francia en ocupar este puesto)

Partidos
-Promonarquista
-Revolucionario
-Girondino
-Imperialista Napoleónico
-Restauracionista

Con toda esa perspectiva, es normal que Winston Churchill, en sus memorias, hablando de Mólotov, citase al francés: “en el manejo de los asuntos exteriores, Mazarino, Talleyrand y Metternich, lo recibirían [a Mólotov] en su compañía, si hubiese otro mundo al cual los bolcheviques se permitieran a sí mismos ir”.
Durante uno de los períodos de cambio político, social y económico, Talleyrand consiguió mantenerse durante treinta años en la primera línea del poder, y es recordado como uno de los más extraordinarios diplomáticos de su época. Sin embargo, no podemos dejar de apuntar que algunos de sus detractores ensombrecen su carrera tildándolo de traidor y experto en el engaño, que practicando no contra uno, sino en cinco regímenes distintos.
Descendiente de una de las familias más poderosas de Francia, no pudo realizar carrera militar por una enfermedad genética que debilitaba diversas partes de su cuerpo, por lo que se dedicó a la Iglesia, lo que le relegó a un segundo plano, perdiendo su posición como heredero en favor de su hermano menor. Además, su pierna deformada le valió el apodo de “le Diable Boiteux” o “el Diablo Cojo”.
También se le ha llamado «sacerdote de la Revolución», «Guardián de Francia» y tomó juramento de los «obispos talleyrandistas» o «constitucionales», entre otros cientos de cosas que tienen que ver con el derribo de los Borbones, aupar a Napoleón, dejar caer a Napoleón y aupar, de nuevo, a los Borbones.
Todo un personaje que marcó una época. Una larga y convulsa época.

En colaboración con QAH| Ad Absurdum

Vía| Lawday, David (2006). Napoleon’s Master: A Life of Prince Talleyrand. London: Jonathan Cape.
Churchill, Winston (2009). La Segunda Guerra Mundial. Madrid: La Esfera de los Libros.

Imagen| Retrato de Talleyrand

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