Historia 


El día de la memoria del pueblo sioux

El pasado lunes 1° de Febrero se ha cumplido el 140° aniversario de un acontecimiento a menudo ignorado por la opinión pública: la declaración de guerra por parte del gobierno de los Estados Unidos al pueblo sioux, suceso que dio lugar a una de las mayores masacres perpetradas hacia los nativos americanos. La Gran Nación Sioux, que se llamaba a sí misma Lakota, habitaba en una amplia zona que se extendía desde Minnesota hasta Dakota del Norte y comprendía siete tribus principales. Era un pueblo de temibles guerreros cuya economía se basaba sobre todo en la caza de bisontes, que representaban su sustento fundamental.

Black Hills (Paha Sapa)

Black Hills (Paha Sapa)

Cuando en 1871 se descubrió oro en las Black Hills (llamadas Paha Sapa en el idioma sioux, que quiere decir montañas sagradas) situadas en el corazón del territorio lakota, los estadounidenses en un primer momento pretendieron comprarlas a los nativos ofreciendo un precio irrisorio, que fue rechazado. Solo pocos años antes el presidente americano, con el Tratado de Fort Laramie, había reconocido las Paha Sapa como propiedad de los nativos. Por supuesto el hallazgo del precioso mineral hizo cambiar idea a los blancos que decidieron tomar las tierras por la fuerza y por lo tanto dieron a los sioux un ultimátum que expiraba el 31 de enero de 1876: abandonar sus tierras e integrarse en las reservas. Era casi imposible que millares de personas dejasen su tierra natal  en aquel periodo del año, cuando el terreno estaba cubierto de nieve y la mayoría de los hombres, debido a la caza, se encontraban lejos de sus campamentos. Los americanos aprovecharon la ocasión para considerar “pueblo hostil” a los lakotas y el 1° de febrero de 1876 le declararon la guerra. Esa fecha marcó el comienzo del estrago final de los nativos que durante la guerra obtuvieron unas victorias importantes pero no suficientes para defender su libertad.

Entre ellas destaca la batalla que se combatió cerca del río Little Big Horn, en el estado de Montana el 25 y 26 de junio de 1876, que pasó a la historia como una de las mayores derrotas del ejercito americano. Los sioux, bajo el mando del gran jefe Caballo Loco diezmaron el 7° Regimiento de Caballería, y conseguiron incluso matar a su comandante, George Armstrong Custer.

Uno de los episodios más cruentos de la guerra de las Black Hills fue sin duda la matanza de Wounded Knee que tuvo lugar el 28 de diciembre de 1890. Pocos días antes, el 15 de diciembre había muerto una de las figuras más carismática del pueblo sioux, Toro Sentado, que había sido un símbolo de la resistencia de los nativos a los invasores blancos, además del mayor jefe espiritual de la nación sioux. Al enterarse de esa noticia, la tribu de los Minneconjou encabezada por el jefe Si Tanka dejó su campamento rumbo a Pine Bridge para encontrar al jefe Nube Roja y ponerse bajo su protección. El 28 de diciembre en las proximidades del arroyo Wounded Knee, en Dakota del Sur, el grupo fue interceptado por un destacamento del 7° Regimiento de Caballería, y eso les obligó a acampar a orillas del arroyo. El día siguiente llegó el resto del regimiento que rodeó el campamento, apuntando cuatro pequeños cañones. Estaba claro que la intención de los soldados era matar y utilizaron como excusa para el ataque la danza que algunos sioux empezaron a bailar, siguiendo sus chamán. Los americanos empezaron a disparar, matando de manera indiscriminada a hombres, mujeres y niños. Al terminar el tiroteo, habían muerto al menos 150 sioux; los demás, heridos, intentaron alejarse del lugar de la masacre y fueron perseguidos por los soldados, que los mataron, aunque muchos de ellos iban desarmados. Muchos murieron congelados.

Una fosa comun donde fueron interradas las victimas de la masacre.

Una fosa comun donde fueron enterradas las victimas de la masacre.

El gobierno de Estados Unidos disminuyó el número de las victimas y afirmó que el regimiento no había tenido alternativa y llegó al punto de galardonar con la medalla de honor a los veinte soldados que mataron más personas. Pero, no obstante, las imagenes de los lakotas muertos enterrados en una fosa común impactaron mucho a la opinión pública. Los descendientes de los nativos siguen luchando para que el mundo no olvide lo que pasó en Wounded Knee ni el exterminio sistemático de los indios cumplido por parte de los estadounidenses.

En 1990 el gobierno americano declaró que lo que ocurrió en Wounded Knee no fue una batalla, si no una masacre y declaró el lugar National Historic Landmark, pero todavía no han sido revocadas las medallas otorgadas cien años antes.

Vía|Masacre de Wounded Knee 
Más información|Massacre at Wounded Knee
Imagen|Black Hills; Wounded Knee
En QAH|El único superviviente de Little Big Horn 

RELACIONADOS