Cultura y Sociedad 


El desafío del multilingüismo: el caso de Filipinas

Siempre me han llamado la atención los países con una gran diversidad cultural y lingüística. Creo que este particular interés surgió al contrastar la realidad de mi propio país. Argentina es extensa y plural pero de todos modos la cuestión del idioma no ha sido históricamente una constante en la agenda política.

En la historia de la humanidad el monolingüismo es una rara excepción y una región que lo ilustra perfectamente es el Sudeste Asiático, el cual posee una de las densidades lingüísticas más altas del mundo. Aquí a su vez tenemos casos sorprendentes como el de Filipinas, en donde se estima que se hablan alrededor de ciento cincuenta lenguas.

Las lenguas y dialectos más hablados en el archipiélago hacia el año 2000.

Este país está compuesto por aproximadamente siete mil islas que juegan un rol favorable en la preservación de la riqueza lingüística. Constituye un caso muy interesante en donde conviven hablantes de idiomas nativos con aquellos de otras familias lingüísticas: árabe, español, japonés, inglés, min, entre otros. Esta situación ha sido un desafío desde la llegada de los españoles y desde entonces se han implementado distintas políticas vinculadas con el idioma en consonancia con los objetivos de cada administración.

A lo largo del siglo XX, Filipinas tuvo la ardua tarea de definir una política  lingüística que permitiera objetivos diversos: fortalecimiento de la identidad nacional, inclusión de las minorías y el quiebre con el pasado colonial pero con una adecuada inserción global. Para el primer objetivo y en línea con la vocación independentista se ha optado por la construcción de un “idioma filipino” a partir del aporte de las lenguas locales, pero muchos lo critican por considerarlo una mera continuación del tagalo. Para lograr adaptarse a los desafíos de un mundo interconectado se ha optado por el inglés pero aquí también abundan las críticas de quienes lo consideran un resabio colonial y un factor que amenaza la identidad cultural filipina. Por último, lograr una mayor inclusión de los hablantes de lenguas minoritarias ha sido tarea difícil debido a que estas poseen menor estima a nivel social y, por lo tanto, muchas se utilizan sólo en el ámbito familiar.

Un avance sin duda notable con respecto a esta última cuestión es la implementación de la Política de Educación Multilingüe en Lengua Materna (MTBMLE, por sus siglas en inglés) en el año 2009. Desde entonces, pueden utilizarse más de diez lenguas autóctonas desde el jardín de infantes hasta el tercer grado del nivel primario (momento en el que se realiza la transición hacia el filipino y el inglés). Esta política sería mejor en términos pedagógicos debido a que los alumnos pueden aprender conceptos verdaderamente nuevos sin tener que hacer el paso previo de traducirlos.

De esta forma Filipinas finalmente pareciera haber emprendido el camino hacia la superación de su desafío multilinguístico, pero los resultados aún están por verse…

 

Vía| Republic of the Philippines National Statistical Coordination Board

Más información| AUSTIN, Peter. 2009. 1.000 lenguas. Lenguas vivas y extintas de todo el mundo. Barcelona: Océano Ámbar.

GONZALEZ, Andrew. 2003. “Language planning in Multilingual countries: The case of the Philippines” (artículo, De La Salle University, 2003).  

LORENTE, Beatriz. A new politics of language in the Philippines: Bilingual education and the new challenge of the mother tongues. Paper presentado en el 9th International Symposium on Bilingualism, 10 a 13 de junio, Singapur, 2013.

Imagen| Republic of the Philippines National Statistical Coordination Board

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