Jurídico 


El derecho británico (I): Estatutos o Actos del Parlamento

Como muchos ya saben, en el mundo occidental tenemos dos grandes sistemas de derecho: el ‘civil law’ y el ‘common law’. Mientras que el primero suele encontrarse en países latinos, como España, Francia o Italia y tiene su origen en el Derecho Romano; el segundo es propio de los países de tradición anglosajona, tales como Inglaterra, Estados Unidos, además de Alemania. A pesar de compartir uno u otro sistema, cada país conserva sus peculiaridades. Hoy vamos a hablar de uno de los pilares del ‘common law’: el derecho británico. Pronto se harán evidentes las diferencias con el derecho español.

La primera de ellas la encontramos en la ausencia de una Constitución británica como tal. En este sistema, el concepto de Constitución lo componen el conjunto de leyes –nacionales y supranacionales- y la jurisprudencia.

La principal fuente del derecho en Gran Bretaña la componen los Estatutos o Actos del Parlamento. Son las leyes en sentido estricto aprobadas por el Parlamento, quien puede crear o derogar cualquier ley que considere y los jueces deben aplicarlas sin posibilidad de negarse, lo que lo diferencia del derecho norteamericano.

¿Cuál es el proceso para la aprobación de una ley por el Parlamento? Toda ley empieza con un Proyecto de Ley, que al igual que en nuestro país, se trata de una proposición para la creación de una nueva ley. Aquí encontramos tres tipos:

Proyecto de Ley Público. Es propuesto por el Gobierno y supone el origen de la mayor parte de la legislación británica. Normalmente se acompaña de un Green Paper denominado así por el color de su impresión, y donde se explican las razones y objetivos de la ley que se propone. El Gobierno invita entonces a cualquier posible afectado por la futura ley que manifieste lo que considere oportuno. Normalmente, se termina con un White Paper, el cual detalla las conclusiones tras el proceso de consulta.

Proyecto de Ley Privado de un Miembro. Es propuesto por un Miembro del Parlamento (MP) individual. Esta facultad sólo puede llevarse a cabo un número de veces posible. El Miembro correspondiente deberá persuadir al Gobierno para que acceda a que el Proyecto se convierta en ley. Esto último rara vez pasa, siendo lo común que se plantee la idea y posteriormente sea el propio Gobierno quien la proponga mediante Proyecto de Ley Público.

Proyecto de Ley Privado. En este caso, el Proyecto es propuesto por autoridades locales o empresas individuales y trata esencialmente un asunto concreto y determinado. Cualquiera que pueda ser afectado por la futura ley ha de ser consultado. Si el Proyecto es aprobado, sólo será de aplicación en el área concreta donde afecte dicho asunto.

Cualquiera que sea el camino por el que se inicie el Proyecto de Ley, es seguido de una segunda lectura, donde las proposiciones son debatidas por la House of Commons (Cámara de los Comunes) y tras la presentación de enmiendas, se procederá a las votaciones. Los MPs votarán entonces si el Proyecto sigue adelante.

El siguiente paso lo constituye la Fase del Comité, donde el Proyecto será sometido a un detallado análisis y se realizarán las correcciones oportunas. El Comité elaborará un Informe que será enviado de nuevo a la House of Commons, donde se debatirán y votarán las correcciones realizadas en el Informe.

Posteriormente, el Proyecto será sometido a una tercera lectura en la House of Commons para votar la aceptación o rechazo de las propuestas.

Es entonces cuando el Proyecto pasa a la House of Lords (Cámara de los Lores), donde se procederá a un proceso de tres lecturas similar al anterior. Si se propone alguna modificación del Proyecto, este volverá de nuevo a la House of Commons para su consideración y aprobación o rechazo. Si no se produce acuerdo entre las dos Cámaras, los Commons pueden recurrir a un procedimiento especial para sacar adelante un Proyecto sin la aprobación de los Lords.

Para finalizar, la Reina otorga el Consentimiento Real necesario para la promulgación de la nueva ley. En la práctica nunca ha sido negado.

El Proyecto se convierte así en Estatuto o Acto del Parlamento. Dicho texto debe especificar su entrada en vigor y cualquier otra particularidad que posea.

Junto con los Actos del Parlamento, también es fuente del derecho británico la legislacion delegada, que incluye los Statutory Instruments semejantes a los Reglamentos emanados del ejecutivo, quien también tiene facultad para dictar normas en casos de emergencia nacional, y las normas dictadas por las autoridades locales. Por último, encontramos una gran influencia del derecho norteamericano, así como la aplicación del derecho comunitario y de los tratados internacionales, además de la costumbre y la equidad.

Via| Law for Journalist, Frances Quinn, Ed. Pearson Education.

Imagen| Parlamento británico

En QAH| Derecho británico (II): barristers y solicitors

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