Economía y Empresa, Finanzas 


El depredador de los bancos: la provisión por insolvencia

Una de las principales causas que está mermando las cuentas de pérdidas y ganancias de las entidades financieras u ocasionando pérdidas son las dotaciones por insolvencia. Estas provisiones de carácter obligatorio tienen una única finalidad: cubrir el riesgo por insolvencia. Es decir, que los activos que lucen en los registros contables y de gestión del banco tienen un valor menor al de realización, o lo que es lo mismo , que la probabilidad de recuperar un crédito es tan baja que hace que el valor del mismo sea casi nulo y tengamos una pérdida.

 

En los últimos años éste ha sido un tema que ha preocupado mucho al legislador. Por ejemplo, Basilea I y II exige que las entidades se aproximen en la valoración de los riesgos al valor razonable (criterio de máxima prudencia). Además la Circular 4/2004 de 22 de diciembre del Banco de España exige que se informe de la política de riesgos del grupo consolidado en todos los lugares en los que opera (Ej: el Santander deberá informar sobre sus riesgos en España, Portugal, Latinoamérica, Reino Unido y en el resto de países en los que tenga alguna actividad).

 

En la información remitida por la entidad al Banco de España tendrán que aparecer los requisitos mínimos junto con una explicación de la política de solvencia y de provisiones. El objetivo común tanto de la Circular como de Basilea I y II es que se valoren los activos con el mayor criterio de prudencia, lo que tiene una doble finalidad: por un lado se obliga al banco a dotar provisiones, (fortalecerse financieramente) para evitar futuras quiebras exhortándole a inmovilizar dinero en su pasivo, y por el otro, esta medida penaliza a los bancos que dan créditos basura ya que va a mermar su cuenta de pérdidas y ganancias (no olvidemos que la dotación de provisiones“resta” en la cuenta de pérdidas y ganancias).

 

En una entidad de crédito, si un cliente se retrasa en el pago se le clasificará como:

1.    “Cliente de muy dudoso cobro”: De los posibles casos, éste es el más grave, ya que la probabilidad de recuperar el crédito es mínima.  Se entiende por cliente de muy dudo cobro cuando en cualquier activo han transcurrido 3 años o más sin atender a un vencimiento o cuando el cliente se ha declarado en quiebra o suspensión de pagos. En ambos casos tanto para clientes particulares como empresas.

2.    “Cliente de dudoso cobro”Este segundo caso es menos grave, ya que la probabilidad de impago es menor. La entidad financiera calificará el crédito concedido de dudoso cobro, en tres tipos de situaciones: a) cuando hayan trascurrido 3 meses o más sin atender un vencimiento;  b) cuando un cliente que no es moroso lleva varios años acumulando pérdidas; c) cuando nuestro cliente es una filial y la matriz entra en pérdidas.

 

Patrimonial, contable y automáticamente se deberán clasificar las cuentas en dudoso cobro y muy dudoso cobro según criterios de morosidad (tiempo trascurrido sin atender a un vencimiento) u otros criterios (Ej: quiebra o acumulación de pérdidas); aunque se lleguen a cobrar al 100 % en el futuro.

 

A continuación, veamos como funciona la política general de dotaciones, si bien es cierto, que las entidades pueden elevar aún mas las restricciones, pero nunca estar por debajo del mínimo requerido:

1.    “Clientes de muy dudoso cobro”: habrá que darlos de baja del activo y pasarlos a cuentas suspensivas (no se dota provisión), siendo obligatoria la gestión de recobro (hay que demostrar al supervisor que seguimos tratando de cobrar). Independientemente de que se llegue a cobrar al 100 % o no, sólo se podrán sacar de las cuentas suspensivas si se reincorpora la garantía.

2.    “Clientes de dudoso cobro”: los que no tengan garantía hipotecaria están sometidos a una normativa de dotación de provisiones que será la siguiente:

Como podemos observar antes de los dos años  ya se ha dotado el 100% del crédito si bien éste sigue permaneciendo en balance como cuenta suspensiva. Si transcurren 3 años desde el primer vencimiento se da de baja (cuentas suspensivas) y todo lo que se cobre serán ingresos extraordinarios (el cliente pasa a ser dudoso a muy dudoso).

Como vemos éstas políticas de solvencia  son bastante  restrictivas, y cabe destacar que entre todos los países de la UE y Estados Unidos, España cuenta con una de las políticas de solvencia más conservadora.

Para comprobar la actualidad de esta noticia os dejo en el apartado Vía la noticia que me ha llevado a indagar sobre las provisiones por insolvencia.

Vía| Expansion

En QAH| Requisitos de la insolvencia, El temido concurso de acreedores 

Imagen| actualicese

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