Salud y Deporte 


El deporte en la 3º edad

A medida que envejecemos nos volvemos más sedentarios y este menor nivel de actividad hace que perdamos capacidades y habilidades físicas.

En la tercera edad, la práctica de actividad física regular es una prioridad en la salud como forma de prevención en enfermedades crónico-degenerativas.

Existen muchos beneficios de los cuales algunos son: control del peso corporal, fuerza muscular, flexibilidad y densidad ósea, aumento del volumen sistólico, ventilación pulmonar, disminución de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial; existe también mejora del auto-concepto, auto-estima, imagen corporal, ansiedad, insomnio, consumo de medicamentos etc.

Establecer un programa de actividades para estos sujetos es más difícil que para un adulto ya que son personas que tienen enfermedades o alteraciones asociadas a la edad avanzada y no poseen una buena condición física.

Pero el objetivo principal para estas personas debe ir encaminado a mejorar su salud o bienestar, es por ello  que debemos tener en cuenta los siguientes puntos:

  • ¿Qué tipo de deporte?
th

El deporte en la tercera edad

Caminar, nadar, ciclismo, golf, atletismo son algunos de los deportes más recomendables. Lo importante es tener una regularidad con estas actividades.

Obtenemos beneficios en el sistema muscular y orgánico funciona. Es una manera de tener el cerebro activo y tienes la posibilidad de pertenecer a un grupo social con tus mismos intereses.

  • ¿Qué debemos evitar?

Se debe evitar estar de pie mucho tiempo y en el mismo sitio. Debemos ir cambiando sitio y postura. No convendría coger mucho peso y realizar ejercicios bruscos. Sí se puede participar en competiciones pero con precaución.

  • ¿A qué intensidad?

Es un factor importante porque es difícil determinar una intensidad específica para las personas mayores. No hay una intensidad mínima necesaria para conseguir resultados positivos. Pero según la intensidad señalada en los adultos, la aconsejable para mejorar la resistencia es del 50 % de la frecuencia cardiaca de reserva. Para la fuerza, la intensidad vendrá determinada por la carga que será del 50 % de la máxima contracción voluntaria. Pero ante todo, se deberá parar toda actividad o ejercicio cuando notemos fatiga.

  • ¿Cuánta duración?

Siguiendo las recomendaciones en los adultos, serían 3 días/semana. La duración de las sesiones pueden durar de 30 a 45 minutos sin contar el calentamiento y la vuelta a la calma. En cada sesión se puede incluir tanto el trabajo de resistencia como el de fuerza o bien dedicar las sesiones preferentemente a una cualidad. El trabajo de resistencia se puede realizar bien de forma continua o intermitente.

 

S e recomienda trabajar en parejas o grupos. También realizar algunos ejercicios complementarios a un deporte como trabajar la respiración y relajación y sí estás en contacto con la naturaleza,  mejor.

Vía|Rosa Castro

Más información| Webconsultas

En QAH| ¿Es la actividad física la mejor “píldora antienvejecimiento”?Actividad física y envejecimientoEjercicio, la medicina del siglo XXIFuerza orientada a la salud, ¿cómo entrenarla?El deporte frena el envejecimiento: 4 increíbles casos

Imagen| Innatia

RELACIONADOS