Cultura y Sociedad 


El deporte como transmisor de valores en la etapa educativa

Aún teniendo claro una gran parte del colectivo docente y deportivo que el deporte de élite no es el mejor espejo donde deben mirarse los más pequeños, debido a su altísima competitividad y riesgos, sí que es cierto que el deporte ha sido considerado tradicionalmente un medio apropiado para conseguir valores de desarrollo personal y social, afán de superación, integración, respeto a la persona, tolerancia, disciplina, perseverancia, trabajo en equipo, superación de los límites, esfuerzo, responsabilidad, cooperación… Cualidades deseables por todos y que se pueden conseguir a través del deporte y de la orientación que los profesores, entrenadores y familia, de forma que estos valores se desarrollen y perduren en el niño o niña y le ayuden a un completo desarrollo físico, intelectual y social.

Esfuerzo, disciplina, constancia,... valores que se aprenden a través del deportePor “valor” entendemos los ideales que son deseables tener y que son compartidos por los miembros de una sociedad o cultura, los cuales en conjunto conforman en la persona un determinado modo de comportamiento.

El Catedrático de Sociología de la Universidad de Hamburgo, Klaus Heinemann, expuso que los valores del deporte no existen de por sí, sino que es solamente la valoración que se hace del deporte por alguien y que por tanto, los valores del deporte son asignaciones de valor secundarias y casuales por medio de personas o instituciones.

Heinemann tenía mucha razón, el deporte en sí, sin socialización, sin formación ni preparación previa, no asegura la transmisión de valores, son las personas, los entrenadores, profesores, familia y amigos los que hacen crear una serie de “ideales deseables” en los niños que lo practican a través de las propias creencias, vivencias y pensamientos de estos, por tanto, en la mayoría de los casos no es tan importante la disciplina deportiva a practicar como el profesor, la escuela, el entrenador o incluso, los amigos con los que se practica dicho deporte.

Se debería concienciar aún más a los profesores y entrenadores de su papel dentro de este desarrollo y de lo determinantes que son sus posturas al respecto de cara a los alumnos y deportistas, desarrollando los valores auténticos del deporte y relativizando la influencia de factores externos. Hay que tener claro que el deporte por sí sólo no educa, y que son los profesores y entrenadores, los padres y las madres los responsables de que esto suceda y, por lo tanto, su coordinación es fundamental.

La trasmisión de valores mediante la práctica deportiva, el desarrollo de valores personales y sociales debe hacerse mediante un planteamiento que considere las características y circunstancias de los alumnos y deportistas, las del contexto, y las de los agentes implicados en el mismo, de forma que se generen unas directrices precisas que fomenten ese gran potencial que atesora la práctica deportiva.

Vía | ‘Educar en el deporte. Educación en valores desde la educación física’, de Fran González. Editorial CCS (2007); ‘Ética y deporte’, J.L. Pérez Triviño. DDB-Biblioteca de Psicología (2012);’ Los valores del deporte, una perspectiva sociológica’ de Klaus Heinemann; ‘Los valores en el Deporte’, de Guillermo Ruíz Llamas y Dolores Cabrera Suárez.

Imagen | Little Soccer Player de “El deporte y el niño” web del Dr. Gustavo Castañeda Pérez

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