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El delito fiscal del artículo 305 CP (II)

El delito fiscal del artículo 305 CP (II)

El delito fiscal del artículo 305 CP (II)

Continuamos con el análisis del delito fiscal regulado en el artículo 305 del Código Penal a fin de conocer en profundidad todos los detalles del mismo, así como las consecuencias jurídicas de cometerlo o las posibilidades existentes para eludir sus consecuencias.

 ¿Cómo nos indica el Código Penal que debemos calcular la cuota defraudada?

El apartado segundo del artículo 305 del CP nos indica que, a los efectos de determinar la cuantía mínima para encontrarnos en el supuesto de delito fiscal, si se trata de tributos, retenciones, ingresos a cuenta o devoluciones, periódicos o de declaración periódica, se estará a lo defraudado en cada período impositivo o de declaración, y si éstos son inferiores a doce meses, el importe de lo defraudado se referirá al año natural.

No obstante, en los casos en los que la defraudación se lleve a cabo en el seno de una organización o grupo criminal, o por personas o entidades que actúen bajo la apariencia de una actividad económica real sin desarrollarla de forma efectiva, el delito será perseguible desde el mismo momento en que se alcance la cantidad mínima de 50.000 Euros.

Por último, y como aclaración final, el Código Penal nos concluye indicando que en los demás supuestos, la cuantía se entenderá referida a cada uno de los distintos conceptos por los que un hecho imponible sea susceptible de liquidación.

¿Qué agravantes tiene el delito fiscal?

En el caso del delito fiscal, el artículo 305 bis del Código Penal nos indica que se sancionarán con una pena mayor, es decir, se consideran agravantes, que la cuota defraudada sea superior a los 600.000 Euros, que el delito se cometa en el seno de una organización criminal, así como la interposición de terceras personas o paraísos fiscales a fin de dificultar la investigación del delito.

Si he cometido un delito fiscal, ¿Puedo solventarlo de algún modo sin sufrir las consecuencias penales?

Sí, el artículo 305.4 del CP permite una modalidad de “arrepentimiento” en este delito por la cual, si antes de haber notificado la Administración el inicio de las actuaciones, se reconoce el delito, abonando la cuota defraudada, junto con los intereses y sanciones que correspondan, pueden eludirse las consecuencias penales de la comisión del delito.

Debe tenerse además en cuenta que, como recoge el artículo 305.4 en el último párrafo, la regularización por el obligado tributario de su situación tributaria impedirá que se le persiga por las posibles irregularidades contables u otras falsedades instrumentales que, exclusivamente en relación a la deuda tributaria objeto de regularización, el mismo pudiera haber cometido con carácter previo a la regularización de su situación tributaria.

Si la Administración ya nos ha descubierto y nos ha notificado el inicio de la investigación, tenemos una oportunidad más de reducir la pena por la comisión del delito. La misma la encontramos en el artículo 305.6 CP por el cual se nos indica que se nos podrá imponer la pena inferior en uno o dos grados, siempre que, antes de que transcurran dos meses desde la citación judicial como imputado satisfagamos la deuda tributaria y reconozcamos judicialmente los hechos.

Si no somos quienes lo hemos cometido, sino partícipes en la comisión, podremos acceder también a esta reducción en la pena si colaboramos activamente para la obtención de pruebas decisivas para la identificación o captura de otros responsables, para el completo esclarecimiento de los hechos delictivos o para la averiguación del patrimonio del obligado tributario o de otros responsables del delito.

¿Cuándo prescribe el delito fiscal?

La prescripción del delito es de 5 años desde la comisión en el caso de la modalidad estándar, la del artículo 305, y de 10 años en la versión agravada, regulada en el artículo 305 bis.

¿Es posible cometer un delito de Blanqueo de Capitales producto de un fraude fiscal?

Esta es una cuestión discutida y sobre la que existe una contraposición doctrinal. En teoría, y según las acusaciones que está realizando la fiscalía, la cuota defraudada en un delito fiscal puede dar lugar a un delito de blanqueo de capitales. En cambio, y como argumenta otra parte de la doctrina, el delito fiscal ya incluye en su acción típica la que se recoge en el blanqueo de capitales, además de quien la imputación de un delito de blanqueo de capitales sobre la cuota defraudada en un delito fiscal conllevaría imputar dos delitos a una misma acción / un mismo hecho y podría entrar en colisión con el principio non bis in idem, por el cual no puede condenarse dos veces a la misma persona por un mismo hecho.

Vía| Código Penal

Más información| Los límites a la potestad de sancionar de la Hacienda Pública, Sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo (Sección 1ª) del TSJ de Cataluña de 28 de Julio de 2008

Imagen| Punto Inversiones

En QAH| El delito fiscal del artículo 305 CP (I)

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