Jurídico 


El delito de impago de la pensión de alimentos (IV)

En esta última parte de la serie de cuatro artículos dedicada al delito de impago de la pensión de alimentos, vamos a continuar respondiendo a dos de las preguntas más frecuentes relativas a dicho delito y que han sido convenientemente resueltas por la jurisprudencia.

dineroIII. Preguntas frecuentes que nos podemos plantear (II).

5ª. Si se carece de medios, ¿se consuma el delito? La respuesta debe ser negativa. Hemos de reiterar que como consecuencia directa de la cláusula general de salvaguarda propia de los comportamientos omisivos, según la cual solo comete un delito de dicha estructura quien omite la conducta debida pudiendo hacerlo, quien carece efectivamente de medios para hacer frente a la resolución judicial que acuerda una prestación económica en casos de separación, nulidad o divorcio, no comete el presente delito. Por todas, SAP Barcelona 24-1-2002 [JUR 2002, 98041].

6ª. Pero, ¿qué sucede en aquellos supuestos en los que hayan cambiado sustancialmente las condiciones económicas del obligado al pago y no se haya instado el oportuno incidente de modificación (demanda de modificación de medidas)? ¿Sería posible, a pesar de ello, demostrar la inocencia del acusado? La respuesta debe ser afirmativa. También hemos de reiterar que el hecho mismo de que se haya establecido judicialmente y se mantenga el importe de la pensión permite inicialmente inferir de manera razonable la posibilidad de pago por el deudor y por lo mismo la voluntariedad de su omisión y de que la acusación no deba probar la insolvencia del acusado, puesto que la aportación al proceso del convenio judicial oportuno constituiría el indicio sobre el que inferir de forma coherente, lógica y racional la solvencia del acusado (STC 6 de mayo 2002 [RTC 2002, 109]). No obstante, la jurisprudencia ha matizado que el acusado siempre puede probar la concurrencia de circunstancias que hayan hecho imposible el pago y con ello la ausencia de dolo en la conducta típica (STS 13 febrero 2001 [RJ 2001, 2497]). Por lo tanto, si concurrieren en el acusado los elementos del estado de necesidad, ello sería causa de inexigibilidad excluyéndose la culpabilidad del sujeto, puesto que la capacidad económica del acusado para cumplir la prestación es un requisito esencial y necesario para poder apreciar el delito tipificado en el artículo 227 del Código Penal.

La conclusión que extraemos de las respuestas a las dos últimas preguntas formuladas es que la prueba tan solo indiciaria, la que aporta la acusación particular y el Ministerio Fiscal, puede quedar desvirtuada por las pruebas que acreditan fehacientemente la imposibilidad en el pago que hayan sido aportadas al proceso por el acusado. Al respecto, debe exigirse del acusado la acreditación de los hechos o circunstancias excepcionales que justifiquen el impago de las pensiones, porque nos encontramos ante la genérica obligación del acusado de demostrar los elementos configuradores de las circunstancias eximentes o atenuantes de su responsabilidad. Si dichas eximentes resultan acreditadas, deberá entonces la acusación cumplir con su parte de la carga de la prueba, cual es, respecto a este elemento del delito, la acreditación de la solvencia del sujeto activo a través de prueba directa pero en ningún caso por un mero hecho que sólo alcanza a demostrar la existencia de la obligación misma.

 

Vía| Código Penal, Concordancias, comentarios y jurisprudencia, varios autores, 14ª edición, 2014, editorial Colex; Comentarios al Código Penal, Tomos I y II, editorial Aranzadi, autores Gonzalo Quintero Olivares, Fermín Morales Prats, 6ª edición, 2011; Comentario al Código Penal, autor Carlos Vázquez Iruzubieta, editorial La Ley, 2010; Código Penal Comentado, autores Conde-Pumpido Ferreiro, Díaz Martínez, P, editorial Bosch, 3ª edición, 2011.

Imagen| Dinero

En QAH| El delito de impago de la pensión de alimentos (I)El delito de impago de la pensión de alimentos (II)El delito de impago de la pensión de alimentos (III)

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