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El delito de abandono o incumplimiento en las mesas electorales

Inmersos ya en una nueva campaña electoral fruto de una infructuosa negociación entre los principales partidos políticos que obtuvieron representación parlamentaria en las anteriores elecciones, volverán a constituirse las mesas electorales por los Ayuntamientos de los municipios, cuyos miembros gozan de una serie de derechos y están sujetos a obligaciones, ambos regulados en la Ley Orgánica 5/1985 de 19 de junio, del Régimen Electoral General (en adelante, LOREG).
Los ciudadanos que sean designados mediante sorteo público, menores de setenta años y que sepan leer y escribir, deberán presentarse el día de celebración de las elecciones para constituir cada una de las mesas correspondientes, que se compondrán de un presidente y dos vocales, cada uno con sus suplentes respectivos. Sin embargo, ¿es preceptiva esta comparecencia?
La ley es tajante con respecto a la obligatoriedad de concurrir a la constitución de la mesa electoral. Así, el artículo 143 de la LOREG establece que “El Presidente y los Vocales de las Mesas Electorales así como sus respectivos suplentes que dejen de concurrir o desempeñar sus funciones, las abandonen sin causa legítima o incumplan sin causa justificada las obligaciones de excusa o aviso previo que les impone esta Ley, incurrirán en la pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a veinticuatro meses”. Por tanto, el incumplimiento de esta obligación constituye un delito de abandono o incumplimiento en las mesas electorales, dentro del denominado “delito electoral”.
No obstante, la ley menciona la posibilidad de dejar de desempeñar las funciones que a estas personas les corresponden siempre con causa legítima o justificada. En este sentido, es esta vez el artículo 27.3 de la misma norma el que determina que los miembros designados “contarán con un plazo de siete días para alegar ante la Junta Electoral de Zona causa justificada y documentada que les impida la aceptación del cargo. […] En todo caso, se considera causa justificada el concurrir la condición de inelegible de acuerdo con lo dispuesto en esta Ley”.
Pero, ¿qué causas pueden alegarse? La Junta Electoral Central, a través de la Instrucción 6/2011 de 28 de abril, interpreta dicho artículo 27.3 advirtiendo de que el listado de motivos se realiza a modo de ejemplo y no debe considerarse exhaustivo. La Junta Electoral Central distingue entre:
Causas derivadas de la situación personal del miembro de la mesa: hay que diferenciar, a su vez, entre las que justifican por sí solas el relevo del miembro de que se trate (por ejemplo, ser mayor de 65 y menor de 70 años) y las que pueden justificarlo (lesión no invalidante para el trabajo que impida el ejercicio de las obligaciones electorales total o parcialmente, entre otras).
Causas relativas a la responsabilidad familiar de este: la instrucción vuelve a distinguir entre las que justifican por sí solas la situación de relevo (como ser madre lactante hasta que el bebé cumpla nueve meses), y las que pueden justificarlo (concurrencia de eventos familiares de especial relevancia, que sean inaplazables o causen grave perjuicio económico, siempre que el miembro de la mesa sea el protagonista o guarde con este relación de parentesco hasta el segundo grado de consanguinidad, entre otras).
Causas relativas a responsabilidades profesionales: por ejemplo, quienes deban prestar servicios durante la jornada electoral a las Juntas Electorales, Juzgados y Administraciones Públicas que tengan encomendadas funciones electorales.

Vía| BOE, Ley Orgánica 5/1985 de 19 de junio, del Régimen Electoral General.

Imagen| 20 minutos

En QAH| La Administración Pública y su fuero territorial en el proceso civil.

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