25 Aniversario Caída Muro Berlín, Historia 


El decisivo papel de los medios en la caída del Muro de Berlín

El muro de Berlín la madrugada del 9 al 10 de noviembre de 1989

El 10 de noviembre de 1989, The New York Times publicaba lo siguiente: “Alemania del Este liberó el jueves las restricciones para emigrar o viajar al Oeste, y en horas decenas de miles de berlineses del este y el oeste se transformaron en una manada en torno al infame Muro de Berlín en una sonora celebración. Los guardias de frontera en el cruce de Bornholmer Strasse, en Checkpoint Charlie y otros cruces abandonaron sus esfuerzos por chequear documentos (…) El cruce en masa comenzó unas dos horas después de que Gunter Schabowski, miembro del Politburo, anunciara en una conferencia de prensa que los permisos de viaje o emigración serían otorgados sin precondiciones y que los alemanes del este serían habilitados a cruzar”.

El derrumbe de la frontera entre las dos Alemanias el 9 de noviembre de 1989 significó el fin del comunismo y el mundo bipolar tras décadas de desencuentro. Paradójicamente, lo que en un principio, a tenor de los acontecimientos sociales y políticos que se sucedían en el Este de Europa, los sesudos analistas políticos especulaban que se produciría en décadas, tuvo un imprevisto desenlace, y en menos de 5 horas dejaron de existir los muros físicos e ideológicos entre los sectores Este y Oeste de Berlín.

Se conjugaron a la perfección varios elementos en un histórico golpe de suerte: Una rueda de prensa, un incisivo periodista, un dubitativo político, un gran malentendido, un teletipo y miles de personas sedientas de libertad.

Para entender el rápido desenlace de los hechos, hay que poner en contexto la rueda de prensa y buscar los prolegómenos en la cada vez más creciente demanda de libertad y democracia en la RDA, que había llevado a miles de alemanes del este a huir a occidente a través de Hungría, Polonia y Checoslovaquia. A lo largo de septiembre y octubre se suceden manifestaciones en Leipzig y en otras localidades alemanas en las que los concentrados clamaban Wir sind das Volk! (¡Nosotros somos el pueblo!). Medio millón protestaron en la céntrica Alexander Platz de Berlín oriental el 4 de noviembre contra lo que calificaban un sistema opresor y sin perspectivas.

La presión sobre la RDA se hizo insostenible. Erich Honecker, líder de la Alemania comunista, renunció el 18 de octubre y, en un intento de calmar los ánimos, el gobierno comunista estaba diseñando una nueva ley para dar permisos de viaje al exterior, pero por el momento, en lugar de facilitar las visas, habían reaccionado endureciendo la política de permisos de viaje.

En medio de una rueda de prensa televisada, convocada por el gobierno comunista el 9 de noviembre a las seis de la tarde, el periodista Riccardo Ehrman quiso indagar sobre la Ley y preguntó: “¿No cree que han cometido un error con su ley de permisos para viajar?”

Schabowski se enfadó. ¿Error, nosotros? Nada de eso. De hecho tenía ahí el borrador de una nueva ley de viajes. “Una ley que concede a los ciudadanos la decisión soberana de viajar adonde quieran”, dijo Schabowski. Y añadió: “Hemos decidido hoy que los ciudadanos de la RDA puedan viajar por los pasos fronterizos”.

Rueda de prensa del 9 de noviembre de 1989

-¿Con el pasaporte sólo? -dijo Ehrman.

Entonces fue cuando Schabowski sacó un papel que tenía en el bolsillo.

-Eh, con carné de identidad -respondió Schabowski.

-¿Cuándo? -gritaron los periodistas a la vez.

Schabowski se puso las gafas y leyó: “de inmediato”.

Ehrman salió corriendo a transmitir su mensaje a la central de su agencia en Roma: “¡Ha caído el Muro de Berlín!”. Al otro lado del teléfono, Ehrman escuchó voces apagadas entre las que distinguió la de un jefe que decía: “Riccardo se ha vuelto loco”.

La noticia era tan inverosímil, que en la agencia esperaron unos minutos para comprobar si otra agencia se sumaba al carro. Al final, el director gritó: “Debe ser verdad: ¡vamos con la noticia!”. Ansa dio la exclusiva, y 31 minutos después la siguieron otras agencias. El Muro ya estaba derribándose.

Unos teletipos emitiendo un lacónico “El muro ha caído” en las principales redacciones y agencias de noticias internacionales, así como miles de berlineses que habían entendido lo mismo que Ehrman al ver la rueda de prensa por televisión hicieron el resto, en una vorágine de acontecimientos sin precedentes.

A las 19:04 horas, la agencia oficial Dpa envía un teletipo urgente anunciando: «Los ciudadanos de la RDA pueden emigrar por todos los pasos fronterizos de forma directa y desde este momento».

A las 20:00 horas, el informativo de la cadena pública ARD comienza con este titular: «La RDA abre sus fronteras». El Parlamento de la Alemania occidental interrumpe su sesión. En la RDA, el comité central del partido único SED termina una reunión sin percatarse de lo ocurrido en la rueda de prensa de Schabowski.

A las 21:20 horas miles de personas que fueron saliendo a la calle ya desde la conferencia de Schabowski se reúnen ante el paso fronterizo de la calle Bornholmer. Sin órdenes claras y sorprendida por la situación, la guardia fronteriza permite a algunos pasar al oeste invalidando su pasaporte, una «expatriación» de facto. Los primeros berlineses del este cruzan el Muro y son recibidos en el oeste con lágrimas y abrazos.

a las 23:00 horas, en el cruce de la calle Bornholmer, donde miles de personas gritan: «¡Abajo el Muro!», los oficiales, por iniciativa propia y ante la ausencia de órdenes superiores, abren las barreras y suspenden los controles. En los 45 minutos siguientes cruzan al oeste alrededor de 20.000 ciudadanos de la RDA.

A estas alturas, la reacción de la prensa, los ciudadanos y las fuerzas de seguridad se mide en minutos. Mientras tanto, los políticos siguen midiendo en años…de hecho es que no se enteran de nada.

Como se ha apuntado antes, mientras el informativo de la cadena pública oriental ARD está dando la noticia, el comité central del partido único SED termina una reunión sin percatarse siquiera de lo ocurrido en la rueda de prensa de Schabowski.

Portada de Time de noviembre de 1989

Helena Kohl, Canciller de Alemania Federal, no da crédito: unas horas antes, en la mañana del mismo día 9, durante una visita a Varsovia, le había dicho a Lech Walesa que el proceso de apertura llevaría varios años cuando el líder de Solidaridad le aseguró que el muro caería en poco tiempo.

El presidente norteamericano George Bush (1989-1993) confesó años después que no fue sino hasta que vio con sus propios ojos la caída del Muro por televisión que creyó en la veracidad de los hechos.

Sea como fuere, lo cierto es que el muro cayó en la madrugada del 9 al 10 de noviembre de 1989 con los medios de comunicación como uno de sus protagonistas fundamentales, y que el mundo despertó el día 10 con la noticia en portada.

En colaboración con QAH| Rumbo a la Historia
Vía| Europa press, RTVE

Más información|Histocast 50- El Telón de Acero

Imágenes|Wikimedia Commons, punto de encuentro complutense, world.mic

En QAH| 25 aniversario de la caída del Muro de Berlín

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