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El deber de solicitar la declaración de concurso

El deber de solicitar la declaración de concurso

El deber de solicitar la declaración de concurso

Dado que existen varios artículos que explican perfectamente en qué consiste el concurso de acreedores y todo lo relacionado con la responsabilidad concursal dentro del mismo, en este caso nos vamos a centrar más en algo que tiene especial trascendencia y que puede llegar a tener una gran importancia en caso de que se abra posteriormente la fase de calificación: el deber de solicitar la declaración de concurso. De este modo, una empresa cuando se encuentra en situación de insolvencia (es el presupuesto objetivo que legitima la apertura del concurso) no está facultada o puede discrecionalmente solicitar la declaración de concurso, sino que, por el artículo 5 de la Ley Concursal, el deudor deberá solicitar la declaración de concurso dentro de los dos meses siguientes a la fecha en que hubiera conocido o debido conocer su estado de insolvencia. Por tanto, existe un auténtico deber legal de declararse en concurso, existiendo un plazo de 2 meses desde que conoce o debiere conocer la situación de insolvencia, presumiendo que el deudor conoce su estado de insolvencia si se ha producido alguno de los hechos que sirven de fundamento a la solicitud del concurso necesario del artículo 2.4 de la Ley Concursal (el sobreseimiento general en el pago corriente de las obligaciones, el alzamiento o la liquidación apresurada o ruinosa de los bienes…etc).

Sin embargo, la reforma de la Ley Concursal introdujo el concepto del pre-concurso de acreedores, regulado en el artículo 5 bis de la Ley Concursal. Este artículo permite al deudor suspender la obligación de solicitar ante el Juzgado de lo Mercantil la declaración de concurso, por un plazo máximo de 4 meses. En este sentido, si antes de ese plazo (2 meses) el deudor concursal pone en conocimiento del Juzgado competente para la declaración del concurso que ha iniciado una serie de negociaciones con sus acreedores (buscando adhesiones a una propuesta anticipada de convenio, o un acuerdo de refinanciación), el plazo legal ordinario de dos meses para el cumplimiento del citado deber se amplía. En este sentido, una vez que el deudor concursal presenta la documentación necesaria ante el Juzgado de lo Mercantil, dispondrá de 3 meses para culminar un acuerdo con sus acreedores concursales. Con la conclusión de estos acuerdos lo que se busca es salvar el estado de insolvencia de la sociedad, evitando tener que declarar el concurso de acreedores. Por el contrario,  si una vez transcurridos los tres meses desde la comunicación al juzgado las negociaciones de refinanciación de la deuda o el intento de encontrar adhesiones a una propuesta anticipada de convenio resultaren infructuosos, y siempre y cuando el deudor no haya podido salvar su estado de insolvencia, éste estará obligado a solicitar la declaración de concurso dentro del mes hábil siguiente.

Con este pre-concurso de acreedores el deudor, además de ganar tiempo para tratar de superar la situación de insolvencia alcanzando algún tipo de acuerdo con los acreedores, sirve también como una barrera de protección frente a los acreedores concursales, ya que tal y como se desprende de lo dispuesto en el artículo 15.3 de la Ley Concursal, durante el periodo que dura el pre-concurso, los acreedores concursales tampoco podrán instar el concurso necesario frente al deudor.

Además, decíamos que el deber de solicitar la declaración de concurso podía tener trascendencia en una hipotética fase de calificación, hipotética porque para que tenga lugar dicha fase es necesario que se abra la liquidación o que se alcance un convenio con una quita igual o superior a 1/3  del importe del crédito o espera igual o superior a 3 años. En este caso, la omisión del deber de solicitar la declaración de concurso en plazo constituye una presunción de dolo o culpa grave del artículo 165 de la Ley Concursal, de forma que para que el concurso sea calificado como culpable  bastaría con probar que dicha conducta dolosa o gravemente culposa ha generado o agravado la situación de insolvencia.

Vía| Asociacion-eurojuris

Imagen| Deber de solicitar el concurso

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