Moda 


El debate ético de la moda

El tema que os presento hoy es un tema sensible. Sensible porque genera polémica e indignación pero sobre todo da que pensar.

Captura de pantalla 2014-07-07 a la(s) 23.24.04Se trata de la polémica que se ha desatado, una vez más, en medios de comunicación y redes sociales sobre las condiciones a las que están sometidas miles de personas en países del tercer mundo que trabajan para los gigantes de la industria textil. Esta vez el detonante ha sido un mensaje de socorro que una clienta de Primark encontró en la etiqueta de información de una prenda. No es la primera vez que esto ocurre (aquí podéis ver otra noticia del estilo en inglés). Algunos medios hablan de varias noticias similares en los últimos años. Jornadas laborales exhaustivas, condiciones insalubres e inseguras, escasa retribución económica, empleo de menores que dejan de asistir a las escuelas y de obtener la formación que les corresponde, etc. Una realidad que se halla detrás de muchos escaparates y de la que no nos damos cuenta en el “primer mundo”.

Llegados a este punto la pregunta que me planteo es ¿de quién es la culpa? ¿Quién es el responsable de esta violación de derechos humanos? Lamentablemente puede haber muchos factores y actores que contribuyen a la consecución de este resultado. Desde el propio gobierno del país en el que sucede, hasta la propia firma de ropa que contrata el servicio, o hasta, de forma indirecta y por supuesto involuntaria e inconsciente, los propios consumidores que cada vez somos más exigentes con las comparativas de precios, provocando que muchas firmas recorten costes al máximo con el fin de ofertar prendas low cost.

En mi opinión la solución no está clara. ¿Podrían las multinacionales textiles no contratar en esas condiciones infrahumanas? Por supuesto, y sería lo ideal. Pero el problema no quedaría resuelto. Esos niños que dejan de ir a la escuela no abandonan sus infancias de forma voluntaria, lo hacen por necesidad económica ya que si pasan penurias trabajando, más las pasarían sin alimentos con los que sobrevivir a diario. Mientras no haya una solución de fondo, que provenga de las autoridades competentes para regularizar las condiciones de trabajo y se haga de forma que no conlleve la destrucción de empleos ni la deslocalización de las industrias textiles a otros países, el problema subsistirá.

Captura de pantalla 2014-07-08 a la(s) 01.10.16Lo único que está en nuestras manos es el tratar de fomentar el consumo de prendas y productos de firmas cuyos trabajadores “sepamos” que son tratados en condiciones dignas. Es imposible llegar a conocer la cadena productiva de cada marca pero vamos a tratar de dar una aproximación. En el “Libro Negro de las Marcas” se nos informa de la triste noticia de que más firmas de las que uno pueda llegar a esperar contratan a menores de 14 años en condiciones infrahumanas.

Tal y como está la situación actual el debate está entre condiciones infrahumanas de trabajo o millones de parados. Es una auténtica lástima que habiendo avanzado el mundo como ha avanzado, se vuelva a las condiciones laborales del siglo XIX en lugar de apostar por un auténtico desarrollo que garantice unas condiciones básicas de humanidad.

Vía| Amnistía Internacional, S Moda, El País

Imágenes|S Moda y Biblioteca de Carabanchel

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