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El crowdfunding y la “tajada” que pretende sacar Hacienda

El crowdfunding se ha establecido como un sistema alternativo de financiación, ideal para proyectos tecnológicos con escasos recursos, sencillo y fácilmente accesible a una ingente multitud de personas, sin burocracia añadida ni formalismos, y que ha dado lugar a entre otros la famosa Wikipedia, el explorador Mozilla o el reloj inteligente Pebble.

Word Cloud "Crowd Funding"

En este punto, Hacienda, ni corta ni perezosa, parece obstinada en sacar “tajada” de toda aquella operación con una mínima incidencia económica, aun cuando no aparezca expresamente regulado en la normativa o sea de difícil, por no decir imposible, encaje en la actual regulación tributaria.

Es lo que ha pasado recientemente con el crowdfunding, donde ante diferentes supuestos de donaciones, Hacienda ha venido a interpretar de manera distinta la normativa tributaria, sabedora del provecho que este tipo de financiación podría aportarle en la actualidad y en el futuro.

Así se aprecia en distintas consultas vinculantes de la Dirección General de Tributos (DGT), órgano encargado de interpretar la normativa tributaria, donde ha venido a concluir de manera diferente ante supuestos legales similares.

En la primera consulta vinculante V2604-10, de 1 de diciembre de 2010, una sociedad dedicada al alquiler de alojamientos turísticos decide albergar a peregrinos del Camino de Santiago desarrollando dicha actividad sin ánimo de lucro, pues no cobraría cantidad alguna por el uso de sus instalaciones salvo la voluntad que, en todo caso, no podría ser superior a cinco euros.

La DGT  vino a señalar que las entregas de donativos realizadas por los peregrinos en dichas condiciones no serían contraprestación de ninguna operación sujeta a IVA en la medida en que no se hubiera establecido una cuantía fija para el alojamiento y la cantidad aportada se determine libremente por cada peregrino.

No obstante lo anterior, la DGT en dos consultas de 2013, V2831-13 de 26 de septiembre, y V3672-13, de 26 de diciembre, analiza el supuesto concreto de donaciones efectuadas vía crowdfunding.

En el primer supuesto, una trabajadora autónoma plantea la posibilidad de obtener donaciones anónimas a cambio de facilitar el acceso a un blog. En este caso, la DGT señala que el carácter lucrativo de la operación supone en sede de la persona física un incremento patrimonial, por lo que las cantidades que recibiera ésta por las donaciones sin contraprestación estarían sujetas al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, siendo sujeto pasivo del Impuesto la bloggera, por ser la persona favorecida por las donaciones. Si bien, matiza la DGT que, en caso de que las cantidades que recibiera ésta como donación lo fueran en contraprestación de alguna entrega de bienes o prestación de servicios, dicha operación en cuestión ya no tendría carácter lucrativo, sino oneroso, resultando aplicable entonces el impuesto que grava las transmisiones onerosas, esto es, el IVA, si se trata de una actividad empresarial, o el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales, si se trata de entregas o prestaciones de servicios al margen de actividades empresariales o profesionales.

Recordemos que en la consulta anterior, la DGT había establecido la no sujeción al IVA por el hecho de no establecerse una cuantía fija para las donaciones y quedar a la libre determinación del donante, circunstancias que parecen repetirse en este supuesto si bien en un contexto distinto, pues cualquier lector anónimo del blog podría decidir si colabora con el proyecto y, en el supuesto de hacerlo, por la cuantía que libremente determine.

Por su parte, en la consulta V3672-13, de 26 de diciembre, dos personas físicas no profesionales deciden producir un cortometraje, contando para ello de las aportaciones anónimas de terceros, entregando a cambio invitaciones para asistir al preestreno del cortometraje o camisetas. La DGT concluye de igual forma que en la consulta anterior, manteniendo la sujeción de la donación a IVA o  Transmisiones Patrimoniales Onerosas.

Si bien, la DGT no especifica el procedimiento de liquidación de las donaciones recibidas, y no lo hace porque supone una quimera realizar una declaración y liquidación por cada donación realizada, cuando en el caso planteado se habían realizado 199 donaciones anónimas de las que los consultantes no disponían nada más que los nombres de usuario y correo electrónico de los donantes..

Imagínese el lector o el beneficiario de las donaciones, el engorro que conllevaría elaborar una declaración por cada donación de un euro recibida, con lo arduo y laborioso que llega a ser la confección de los modelos tributarios.

En definitiva, Hacienda debería previamente requerir la aprobación de una Ley que regule este tipo de operaciones, antes de entrar a valorar la incidencia tributaria de estas operaciones, pues en caso contrario puede dar lugar a la fijación de criterios discordantes vinculantes para la Administración pero no para el contribuyente, que podrá optar en caso de interpretación de la normativa por aquella opción más favorable para sus intereses.

Imagen | Crownfunding

En QAH | Financiación alternativa: Equity crowdfunding

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