Economía y Empresa 


El costo económico de una Cataluña independiente de España (II)

Al lograr Cataluña su tan ansiada independencia y al llegar el momento del divorcio con España y la UE, se pondrían de manifiesto una serie de hechos económicos con terribles incidencias para la economía catalana, sus consecuencias serán:

Perdida del PIB

  • Según el banco Credit Suisse, con la independencia de Cataluña, España se quedaría sin los 200 mil millones de euros que le aporta el PIB catalán. Con su independencia Cataluña contará con su propia moneda, el euro sería una moneda extranjera, lo que ponderaría sus exportaciones y perderían su competitividad.

Quedarán fuera del Banco Central Europeo (BCE) y la Unión Bancaria (UB)

  • El BCE es una entidad bancaria que abona liquidez del sistema financiero de la UE y otorga créditos que le han permitido a muchas instituciones financieras subsistir a la crisis económica, por lo que dicha separación privará a Cataluña de cualquier beneficio por parte de estas entidades regionales, las que además, no la asistirían financieramente en caso de necesitarlo.

 

Estarán fuera del alcance de los fondos estructurales

  • Los Fondos Estructurales y de Inversión de la UE se reservan para la creación de empleo y para el desarrollo de una economía sostenible. Cataluña tenía ordenados más de 1 400 millones de euros a percibir en el periodo comprendido 2014 y 2020, los que, con la consolidación de la independencia, quedarían en el aire o más aun, sin efecto. La zona euro, como resultado de la crisis que vivió y para proteger su estabilidad financiera creó el Mecanismo Europeo de Estabilidad, organizado por el Consejo Europeo en el año 2011. Este mecanismo cuenta con una capacidad de créditos que asciende a los 500 mil millones de euros para hacerle frente a las quiebras financieras. Con el logro de la independencia Cataluña quedará sin ningún beneficio financiero por parte de este mecanismo regional.

La seguridad social caerá en condición de riesgo

  • Se estima que la Seguridad Social sea otro de los indicadores que experimente déficit, el que ascenderá desde los 4 692 a los 5 506 millones de euros hasta el año 2022. Cataluña consume uno de cada tres euros del gasto de pensiones de España, por lo que la independencia de Cataluña estimulará un déficit en las pensiones catalanas por un valor de 4 692 millones de euros. Por solo poner un ejemplo, actualmente en Cataluña existen más de 1,7 millones de pensionados, los que perciben una prestación media alrededor de unos 958 euros, asistencia que con la independencia correrá grave peligro.

El estado se quedará sin cobertura para pagar los servicios públicos

  • Con su independencia, Cataluña estará inmersa en un elevado nivel de incumplimiento de los objetivos de deuda y déficit, situación a la cual el estado español no le otorgará ninguna ayuda, pues serian secuelas de la secesión catalana.

La prima por riesgo se ubicará por las nubes

  • Fluctuación, incertidumbre e inseguridad fueron condiciones que se pusieron de manifiesto, dada la volatilidad de los mercados ante la crisis económica española de 2008. La independencia de Cataluña conducirá a que la prima de riesgo llegue a tocar los 650 puntos, con gran aproximación a los niveles que se mostraron en el año 2012.

Elevada desaparición de puestos de trabajo

  • Según la Sociedad Civil Catalana se presume que el 16 por ciento de los puestos de trabajos (447 mil) desaparecerán con la independencia de Cataluña, dada la reubicación de empresas producto del descenso de la actividad económica y productiva. Ejemplo de ellos es que, en el segundo trimestre del año 2017, entre entradas y salidas Cataluña perdió 78 compañías. Se estima que la contracción podría ser considerablemente mayor en los sectores vinculados a la exportación, como la agricultura, la industria y los servicios del sector privados.

Paros laborales

  • Los defensores del independentismo catalán abogan por mayor disponibilidad de empleos y plantean que solamente para poner en funcionamiento la estructura del nuevo estado se crearían alrededor de 70 mil nuevos puestos de trabajo. Lo que representa disminuir el paro al menos un 10 por ciento de una sola vez: A mediados de 2017 Cataluña contaba con alrededor de unos 726 mil parados, lo que hace que la tasa se ubique en el 19,1 por ciento frente al 22,3 por ciento de España. Realizando un análisis más profundo de esta disminución, se hace difícil comprender como los independentistas no han planteado todos los argumentos para exponer el cómo y el por qué en la Cataluña independiente habría más empleo.

Implementación de nuevos aranceles para el comercio y las exportaciones

  • Dado el alto grado de industrialización de Cataluña, la región logró vender al exterior de España el 24,9 por ciento de sus ventas totales. Con la llegada de la independencia de Cataluña y su respectiva salida de la UE traería consigo la caída del 65 por ciento de las exportaciones a los dos mercados principales de Cataluña, RDE (con el cual se estima una caída del 50 por ciento) y RUE (la caída se pronostica sea del 15 por ciento) y el Valor Añadido Bruto (VAN) podría ser reducido en un 16,5 por ciento, estos desequilibrios le podría ocasionar daños irreversibles a economía catalana. También tendrá como perjuicio, el pago de sobrecosto por los aranceles al comercio y las exportaciones. Esto significa que Cataluña tendrá que iniciar rondas de negociaciones con los líderes del mercado europeo y el resto del mundo, con el fin de alcanzar un nuevo marco en las Relaciones Económicas Internacionales.

Profunda huella en el turismo

  • Del polo turístico Español, Cataluña constituye el primer destino que eligen los turistas dentro del país. Ello lo demuestra que el pasado mes de Agosto, Cataluña le dio la bienvenida a 2,6 millones de turistas extranjeros, de igual forma llegaron a Cataluña el 24,6 por ciento de las llegadas internacionales al territorio Español. Se espera que con la decisión de Cataluña de independizarse no afecte al sector turístico, pero si tendrá repercusión en infraestructuras vinculadas a esta actividad, como aeropuertos y vuelos de Alta Velocidad Española (AVE) en Cataluña, tendría insuficiencia de fondos y carencia de financiamiento que el gobierno Español asumía en esas instalaciones.

Falta de financiamiento para el nuevo Estado

  • Consolidada la independencia de Cataluña, el día número uno de su independencia el estado estará en la obligación de enfrentar los costes de partidas financieras que anteriormente cubría es estado Español, como por ejemplo pensiones, incremento de los salarios de los nuevos funcionarios y miembros del gabinete.

Formación de un nuevo estado con deudas

  • Según estimaciones del BCE, en este 2017 Cataluña cuenta con una deuda de 727 millones de euros, es decir el 35,4 por ciento de su PIB. ¿Esto representa que la independencia de Cataluña tendría un apalancamiento menor que el de España, que supera el 100 por ciento del PIB? No, debido a  que la deuda de la Generalitat es muy superior, lo que representa que Cataluña tendrá que asumir una parte de la deuda estatal. Todo el pasivo que ha ocupado España ha sido también para sufragar gastos en  infraestructuras y servicios públicos en Cataluña, por lo que ahora le correspondería a la Cataluña asumir una parte de esa deuda (unos 155 mil millones de desuda estatal), que representa el mismo porcentaje sobre el total de la deuda, depreciados los mecanismos de financiación a comunidades autónomas. Lo que representa que la Cataluña tendrá que asumir una deuda alrededor del 120 por ciento de su PIB.

Solo nos referimos a estos elementos por considerarlos relevantes dentro de un ejercicio económico, pero existen otras variables que pudieran sufrir graves consecuencias y serias desviaciones dentro del mapa de desarrollo económico del nuevo estado Catalán, como son: transformaciones en las instituciones financieras, la salida de capitales, el aumento del coste de la financiación para las empresas, la caída de la inversión extranjera y la deslocalización de las actividades productivas fuera de Cataluña.

Esta mirada económica a la independencia de Cataluña nos da una dimensión de que sus ansias independentista son más sentimentales que económicas, lo que hace sus intenciones, discursos y aspiraciones poco pragmático, pues los manifestantes cumpliendo con la convocatoria de sus líderes, se mostraron a favor de una independencia de la que desconocen el futuro económico.

El pasado martes 10 de octubre, el presidente del gobierno de Cataluña, Carles Puigdemont, proclamó la independencia de la región española, pero dijo que sus efectos deben postergarse para permitir un diálogo con Madrid, pues Puigdemont está consciente de los efectos que puede ocasionar la situación actual que muestra la Generalitat. Las conversaciones deben ir dirigida a los serios problemas que en el orden operativo hoy presenta Generalitat , debido a que no cuenta con la estructura ni la debida experiencia de un estado propio, lo que le provocaría efectos contrarios al bienestar de los catalanes, tal vez un día, más temprano que tarde, Cataluña vuelva a la bonanza, pero queda un mar de dudas, pues la transición será fuerte, morosa y hasta pudiera ser irreversible y su secesión sería tan grande a nivel económico que se pronostica sea peor que la del Brexit.

En opinión de este autor, con la independencia lograda por los catalanes, tienen mucho que perder y nada que ganar, pero ya decretaron su independencia y ahora solo queda esperar.

Vía|Periodista digital
Más información| Superdeporte.es
Imagen| Periodista digital , El Condifencial
En QAH|Las Medidas de Intervención en el Presupuesto de Cataluña por la convocatoria del Referendum de 1 de octubre de 2.017

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