Economía y Empresa, Jurídico 


El corralito argentino y la “argentinización europea”

 “Europa está enfrentando una severa crisis de deuda. Sin embargo, estos países no son los primeros en vivir crisis semejantes: países como Argentina estuvieron en situaciones muy parecidas en el pasado reciente. Sebastián desde Argentina nos cuenta qué sucedió allí.”

Europa está que arde. Deuda que crece, riesgo de default, desempleo, estancamiento: los titulares de los diarios se vuelven cada día más catastróficos y las posibilidades de que se produzca una nueva crisis mundial son cada día más concretas. Para muchos europeos puede ser difícil de creer, pero lo que están viviendo no es nada nuevo para nosotros los latinoamericanos. A lo largo de las últimas 3 décadas sufrimos varias crisis de este tipo, a las que estamos bastante acostumbrados. Para no aburrir al ocupado lector de QuéAprendemosHoy voy a focalizarme sólo en última crisis argentina de 2001 (sí, la del famoso corralito) y muchos se sorprenderán de los parecidos que tiene con la situación europea actual.

Entre 1979 y 1989 Argentina sólo tuvo ¡1 año! en la que su inflación fue menor al 100% anual. En general, el problema era que el gobierno gastaba más de lo que recaudaba, y buscaba tapar ese déficit emitiendo pesos. Enfrentado a este problema crónico, en 1991 el país decidió atar su moneda al dólar, estableciendo por ley que 1 peso equivalía a 1 dólar. Al mismo tiempo, abrió su economía al mundo. Durante algunos años, hasta 1998, el país creció y sacó provecho de la estabilidad de precios y la modernización económica. Sin embargo simultáneamente se endeudó muy fuertemente con el resto del mundo.

Pero los problemas comenzaron el 1998, cuando Brasil, el principal socio comercial de la Argentina devaluó su moneda. Poco a poco, Argentina fue perdiendo competitividad, porque sus salarios en dólares eran altos e inflexibles a la baja. Las industrias quebraban y el desempleo aumentaba. La deuda, mientras tanto, seguía creciendo y no existía la posibilidad de abandonar la paridad con el dólar.  Las similitudes con España y Grecia de hoy no son pocas: un tipo de cambio fijo que permitió crecer a las economías, desempleo alto con salarios que no bajan, deuda que aumenta por el déficit fiscal.

¿Qué pasó con Argentina? Para fines de 2001 el colapso era inevitable. El desempleo había superado el 20% y la gente dejó de confiar en el peso buscando comprar dólares desesperadamente. El gobierno, en un intento fallido por preservar el valor de su moneda, dispuso que la gente no podía retirar más dinero de su cuenta bancaria, que estaba en pesos. El famoso corralito. A su vez, aparecieron monedas emitidas por los gobiernos municipales, haciendo que haya varias monedas circulando al mismo tiempo. Pero los eventos se precipitaron y el gobierno de turno presentó su renuncia (la gente pedía “Que se vayan todos”). Durante los siguientes 10 días el país tuvo ¡5 presidentes! que renunciaron uno detrás del otro.

Finalmente, la Argentina declaró el default de su deuda y abandonó la paridad con el dólar, devaluando su moneda. Esto le permitió tener salarios muy baratos en dólares durante los siguientes años, generando una caída fenomenal en el desempleo y una reactivación económica a tasas chinas.

Con este relato no busco defender la idea de que Grecia, España, Portugal, Irlanda, ¿Italia?, tienen que seguir el ejemplo argentino, ya que si bien existen similitudes entre ambas crisis, los costos de abandonar el euro para estos países podrían ser catastróficos. Lo que sí quiero mostrar es que lo que está viviendo Europa no es algo nuevo a nivel mundial y que la salida del ajuste fiscal no es la única alternativa.

Si quieren leer un poco más sobre el tema les recomiendo las notas de Eduardo Levy Yeyati en su blog Yeyati como por ejemplo la siguiente sobre las lecciones argentinas para el caso griego:

Imagen| Agujero negro, Todoproductividad, Martinrasskin, En positivo

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