Derecho Mercantil, Jurídico 


El concurso de acreedores en España

En los últimos años y, en mayor medida, debido a la crisis económica-financiera se ha mediatizado mucho a empresas, por ejemplo Spanair o varios negocios del holding Nueva Rumasa, que han sido sometidas a procesos concursales para lograr su supervivencia o si no es posible liquidarla. En este artículo explicaré de manera sencilla en qué consiste este procedimiento.

 En primer lugar, el lector de este artículo tiene que discernir que el derecho concursal que nos afecta y conocemos viene dado por una ley ordinaria, la Ley 22/2003, y por lo tanto es derecho interno solo aplicable a empresas con sede social en España. Esta ley surge para poner fin al sistema anterior que era disgregado y arcaico ya que contaba con leyes promulgadas por Fernando VII.

Entrando en materia, se denomina concurso de acreedores al procedimiento legal-judicial que deviene de una empresa o persona física que no puede hacer frente a la totalidad del pago de sus deudas (insolvencia actual o inminente). El concurso de acreedores es un procedimiento que cuenta con unidad de jurisdicción, es decir, solo un juzgado de lo mercantil tratará el caso en su totalidad, este juzgado debe encontrarse en la provincia donde el deudor tenga su actividad principal.

Este procedimiento tiene dos vías de inicio, a saber, voluntariamente, si lo dispone el deudor, o necesariamente, en el caso de que lo insten acreedores. En ambos casos el concurso será válido a raíz del auto que emitirá el juez una vez demostrada la insolvencia.

Una vez declarado el concurso el deudor tiene el deber de publicar la declaración en el Boletín Oficial del Estado y en un periódico de máxima difusión de la localidad en la que se encuentre. Los acreedores por su parte, si les interesa cobrar, tienen un plazo de un mes para sumarse al concurso, bien comunicándoselo al juez que conoce el caso u a los administradores concursales que se designen para llevar a cabo el procedimiento. En el caso de que algún acreedor se sume a él fuera de plazo su crédito obtendrá la valoración de subordinado, que, en materia concursal son los últimos en facturarse.

¿Quiénes son los administradores concursales? Bien, estos son 3 profesionales designados por el juez tras el auto como cuerpo colegiado de auxilio judicial y serán: un abogado especializado, un auditor de cuentas y un economista o acreedor del sujeto concursado.  Tendrán la función de determinar los activos y pasivos de la empresa y manifestarlo en un informe ante el juez.

El objetivo del concurso de acreedores es evitar la desaparición o enajenación patrimonial del sujeto concursado, para ello el deudor, los acreedores  y los administradores como nexo propondrán un Convenio o, si la empresa no es viable, la liquidación patrimonial como último recurso. En el caso del convenio  este puede consistir en una reducción de la deuda, denominada quita, que como máximo será del 50% y/o en una espera, que implica la prolongación del plazo de pago a favor del deudor.

El convenio debe acordarse en una junta y una vez más, para ser válido tiene que contar con la aprobación del juez.

La última fase del concurso consiste en la ejecución del convenio acordado, el deudor hará frente al pasivo distinguiendo tres tipos de créditos, a saber:

+Créditos contra la masa (primeros en cubrirse), que ni siquiera entran a formar parte del concurso. De forma muy general, son aquellos créditos cuya creación es necesaria para continuar la actividad, y todos aquellos generados después de la declaración de Concurso, por ejemplo aquí entran los honorarios de los administradores concursales, que son tasados por ley.

 +Créditos privilegiados y ordinarios (segundos en cubrirse), que se cobran con prioridad dentro del concurso. Son créditos laborales hasta ciertas cuantías, créditos garantizados, créditos de la Hacienda Pública y la Seguridad Social, etc.

+ Créditos subordinados (terceros en cubrirse), que se cobran en último lugar. Son normalmente créditos de personas relacionadas con el concursado (parientes, socios…), intereses de los créditos, IVA, etc.

 El pago de la deuda de un sujeto concursado se puede desarrollar durante años. Una vez se ha satisfecho a todos los acreedores se tramita la conclusión del concurso.

Concluido este existe la posibilidad de la reapertura del concurso a instancia del deudor dentro de los 5 años posteriores, por nuevas causas de insolvencia derivadas del concurso anterior.

Vía| Noticias jurídicas

Imagen| Economialibertad.com

En QAH| ¿Qué es el concurso de acreedores?

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