Jurídico 


El concepto de ciudadanía europea

eci_logo-300x298Cualquier sistema político supone la necesidad de establecer criterios de pertenencia a dicho sistema, y en el ámbito de la Unión Europea, no puede ser distinto. En un primer momento, la pertenencia a un Estado miembro era el único lazo de vinculación que tenían los ciudadanos con las primeras Comunidades Europeas, aunque pronto comenzaron a establecerse debates sobre el reforzamiento de esta idea de ciudadanía, de forma tal, que no resultara intervenida por los Estados miembros. Por ello, la necesidad de potenciar la legitimidad democrática mediante la implantación de relaciones políticas entre los individuos es lo que motivó la creación de un estatuto de ciudadanía de la Unión.

El artículo 20 TFUE dispone que “será ciudadano de la Unión toda persona que ostente la nacionalidad de algún Estado miembro”, al tiempo que establece que la determinación de ésta constituye reserva de soberanía de los Estados, con la remisión a las respectivas legislaciones nacionales para determinar qué persona podrá ser considerada nacional del mismo y, por ende, ciudadano de la Unión.

Actualmente, el ser ciudadano de la Unión Europea, implica el ejercicio de una serie de derechos, los cuales son:

A)     Derecho a la libre circulación y residencia.

Este derecho implica que cualquier ciudadano de la Unión puede moverse libremente por el territorio de la Unión, así como establecer su residencia dónde considere oportuno.

B)     Derechos electorales de los ciudadanos.

La participación de los ciudadanos en la construcción de la Unión va a constituir uno de los objetivos más esenciales del Tratado de la Unión Europea. Es decir, por una parte, existe el derecho de sufragio activo y pasivo que se otorga al ciudadano de la Unión en materia de elecciones locales y, por otra, la posibilidad que también se concede a quienes poseen dicho status de ciudadanía europea para participar en el proceso electoral para conformar el Parlamento Europeo.

C)    Protección de los derechos de los ciudadanos en vía no jurisdiccional.

El contenido del estatuto de ciudadanía se completa además con la regulación de la figura del Defensor del Pueblo Europeo y del Derecho de Petición. Puede decirse que, en ambos casos, se trata de vías de protección de los derechos de los ciudadanos frente a la administración comunitaria en vía no jurisdiccional.

D)    Protección diplomática y consular.

El contenido del estatuto de ciudadanía europea se cierra con lo dispuesto en los Tratados sobre el derecho de todo ciudadano de la Unión a acogerse a la protección diplomática y consultar por parte de un Estado miembro del que no sea nacional, en el caso de que su propio Estado no tenga representación en el territorio del país donde se encuentre, y sólo en el supuesto de que haya mediado un acuerdo internacional entre los miembros de la Unión y los países terceros donde se fuese a otorgar la protección.

E)     Derecho a presentar una limitada iniciativa legislativa popular.

El artículo 11 del TUE reconoce a los ciudadanos de la UE una limitada iniciativa legislativa popular al establecer que un grupo de al menos un millón de ciudadanos de la Unión que sean nacionales de un número significativo de Estados miembros, podrá tomar la iniciativa de invitar a la Comisión a que presente una propuesta adecuada sobre cuestiones que estos ciudadanos estimen que requiere un acto jurídico por parte de la Unión.

Vía| Unión Europea

Imagen| Ciudadano europeo

En QAH| Los objetivos de la Unión europea

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