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Qué Aprendemos Hoy

El color del pasado

Siempre que se observan las obras escultóricas y arquitectónicas del mundo clásico y de la Edad Media occidental, se ven obras lisas, sin color, solo la tonalidad que nos ofrece el propio material con el que fueron realizadas. Si no se está familiarizado con las técnicas y el mundo del arte, ¿quién pensaría que el “Partenón” estaba policromado de vivos colores?, ¿y quién diría que la escultura de “Augusto de Prima Porta” estaba coloreada con tonos rojizos y azules? Poca gente se hace a la idea que el mundo clásico era puro color y que la imagen que hoy vemos es producto del paso del tiempo y de los agentes atmosféricos.

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Cabeza de guerrero del frontol oriental del Templo de Afaya (Egina).

Aunque a nuestros ojos las esculturas y los templos era blancas por el material marmóreo, hay fuentes como la literatura periegética de la época, como La descripción de Grecia”  de Pausanías, donde nos comenta y describe el colorido de las obras de arte, rasgo que se mantuvo durante el Imperio Romano y durante gran parte de la Edad Media, pero que fue suprimida y olvidada durante el Renacimiento. Hay que esperar a que los especialistas del siglo XX descubran restos de pigmentos en las propias esculturas y poder reconstruir con diversos métodos tal y como eran, como los guerreros del templo de Afaya (s. V a.C.).

Las obras fueron concebidas con policromía debido a varios factores. Primero encontramos el factor estético y simbólico, los edificios importantes eran policromados de colores vivos para resaltar su importancia frente a otros, como ejemplo el ya citado Partenón que estaría coloreado con tonos muy vivos como amarillos, rojos y azules, resaltando su majestuosidad en la Acrópolis. Segundo, el policromar las esculturas sería por la función protectora hacia el material utilizado. Y tercero, la función didáctica, que en muchos casos nos ayuda a leer los temas planteados en las obras.

Pero no solo es en las obras de la cultura grecolatina es donde vamos a observar este afán de colorear las esculturas y los templos, sino que los templos medievales y las esculturas adscritas a su marco arquitectónico también estarían policromadas.

Sistema en Santa María de Mave

Santa María de Mave con el sistema de proyección instalado por Cartif.

Todos los interiores de los recintos religiosos que hoy vemos a piedra vista o encalados, en su origen estarían decorados con diversas técnicas pictóricas con una intención catequética para enseñar al fiel. En otras ocasiones no eran mensajes puramente religiosos, sino que intentaban imitar las decoraciones de carácter fastuoso, como mármoles, piedras preciosas,… y dado el coste que suponía su fábrica, se optaba por hacer simulaciones pictóricas de dichos materiales. Esto se ve muy claro en la reconstrucción pictórica que se realizó del interior de San Julián de los Prados (s. IX).

Hasta hace poco era difícil imaginar esta ornamentación en los muros internos de los templos, ya que el muro despojado que vemos descontextualiza de manera relativa las obras. Pero ya no es imposible conseguir la visión de conjunto y tener una idea cercana a como se concibieron. Esto se lo debemos a un novedoso proyecto del centro tecnológico Cartif de Valladolid y la Fundación Santa María la Real, cuyo objetivo es proyectar las imágenes pictóricas en sus muros, de esta forma el visitante unifica conceptos de manera inmediata y visualiza la obra de una manera completamente diferente, una simbiosis entre arquitectura y pintura plenamente integrada.

Este proyecto, junto a otros realizados con anterioridad sobre estudios de policromía de las obras clásicas, nos demuestran que el mundo de la Edad Antigua y Edad Media, no era ni blanco ni gris, sino que todo estaba policromado con numerosos colores que daban una entidad y cierta “vida” a las obras, pero que, por desgracia, los pigmentos se perdieron con el paso del tiempo, como muchas otras cosas.

 

 

Vía| “Sistema de proyección resucita a las pinturas románicas de los muros”.

Más información| Martín Lerones, P., Llamas, J., Gómez-García-Bermejo, J., Zalama, E., & Castillo Oli, J., “Using 3D digital models for the virtual restoration of polychrome in interesting cultural sites”. Journal of Cultural Heritage, 2013.

Imágenes| Augusto de Prima Porta, Cabeza de guerrero del Templo de AfayaTendencias21.

Irene Palancar Raboso Escrito por el jul 27 2013. Archivado bajo Cultura y Sociedad, Patrimonio.





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Irene Palancar Raboso

Redactora de la sección de Patrimonio.

Licenciada en Historia del Arte por la Universidad Complutense de Madrid. Ver perfil completo
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